viernes, 19 de febrero de 2016

GERMAN III



POR: RAÚL  PACHECO  BLANCO.

 

German Vargas Lleras no la veía fácil. De ahí que resolviera  hacer actos de humildad como ser el vicepresidente de Santos para tener el suficiente agarre a la hora de los votos. En cambio desde afuera, desde la tribuna se veía fácil el acceso de Vargas Lleras como tercera cuota de su casa presidencial, para igualar en esa forma a la casa Ospina. A decir verdad, la cosa se ha venido complicando, pues si el camino se veía muy despejado tan  solo hace poco tiempo, ahora han surgido cosas inquietantes. Tres partidos se habían unido para llevar a la presidencia a Juan Manuel Santos, Cambio Radical, el liberalismo y el partido de la U. Pero todo parece indicar que el divorcio entre Cambio Radical y los otros dos, que vienen a ser lo mismo, porque es puro liberalismo, se ha venido deteriorando. El presidente por una parte busca arreglar una nueva coalición para sacar adelante el proceso de paz, en donde es probable que no esté Cambio Radical, tanto por su poco entusiasmo por el proceso mismo, como por el  juego de la próxima candidatura presidencial. El gavirismo no le jala a la candidatura Vargas Lleras, ni el sector de izquierda  del liberalismo. De ahí que haya surgido la candidatura de Humberto de la Calle. Y estaría por definir el apoyo que el presidente Santos le dé  a uno de  los dos candidatos, Ahí la tiene difícil Vargas Lleras porque el presidente Santos se hará la consideración de que él, siendo tan buen muchacho abandonó a Uribe, ¿ qué no podría pasar con Vargas Lleras, a quien no  consideran tan buen muchacho? Podría llegarse a un acuerdo entre Uribe y Vargas Lleras  teniendo en cuenta  que el proceso de paz no va con ellos, bien sea por razones de fondo o de procedimiento. Considerando esto, le vendría mejor al presidente Santos, irse con De la Calle, para estar más seguro en cuanto a la implementación del proceso de paz.  De ahí que el presidente Santos esté alentando un nuevo movimiento nacional en torno a la paz, para que se vayan definiendo las cartas y no quede  nada por aclarar. Es  decir, obligar a Vargas Leras a que se pronuncie sobre  el proceso de paz, porque un presidente electo que no esté a favor del proceso no le sirve para continuar su política. Y el Centro Democrático ahora es partidario de una constituyente porque consideran que si los colombianos la convocan completan una mayoría que anularía los acuerdos.

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