jueves, 22 de junio de 2017

“MANOS DE ASBESTO”.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Cuando Humberto de la Calle dijo que él no pondría las manos en el fuego por el gobierno de Ernesto Samper, los samperistas empezaron  a llamarlo “Manos de Asbesto”. Ahora se los tiene que aguantar como compañeros de equipo en su calidad de patrocinadores de su candidatura, en una rara unión con los gaviristas y santistas. Samper le echaba a la culpa a Cesar Gaviria de haber introducido el neoliberalismo en la política colombiana, luego de haberle puesto una vela a Dios y otra al diablo en la constitución del 91, en donde las tesis socialdemócratas y el neoliberalismo se repartieron el pastel. Gaviria se sonrojaba de semejante entuerto, dada su condición de socialdemócrata puro. Pero no llegaba a tanto, como los samperistas, que en el verbo de Horacio Serpa le increpaba que no era “ni chicha, ni limonada” y trajo a cuento aquello de “esto dijo el armadillo subiéndose a un palo de mango, ni me bajo ni me subo ni me quedo aquí tampoco”.  En tanto Samper no tenía inconveniente en decir: Aquí estoy y aquí me quedo. Y César Gaviria se quejaba de la falta de berrenque de Humberto de la Calle, a quien tuvo que llamar por teléfono al capitolio para que defendiera el gobierno en medio de la tunda que le estaban dando cuando la fuga de Pablo Escobar. De ahí en adelante Gaviria desconfió de De la Calle por su falta de resolución en los momentos claves. Y Santos lo miraba por encima del hombro dada su militancia en la Tercera Vía de Tony Blair. Ahora están juntos. César Gaviria será ungido como jefe único del liberalismo, para escoger a Humberto de la Calle  candidato de la unión del liberalismo y del partido de la U. Así que Humberto de la Calle está rodeado por una parte, de sus enemigos de siempre, los samperistas, que no le perdonan el que no hubiera puesto las manos en el fuego por ellos y se soñara con llegar a la presidencia, así facilito, a las espaldas de Samper. Con otro ítem: las señoras de Samper y de De la Calle no se quieren, porque ésta  quería ser primera dama en el gobierno Samper, cuando éste ni se había divorciado, ni daba muestras de ser un jeque  árabe como él mismo lo dice en su libro Aquí estoy y aquí me quedo” Y sus  amigos pasan una mala hora, como  es el caso del gobierno Santos, quien rompe records de impopularidad.

jueves, 15 de junio de 2017

ORTEGA Y GASSET.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
Están reeditando en España la obra completa de José Ortega y Gasset, el filósofo español que leíamos en el colegio para sacarle el cuerpo a la física y la química. Tenía un estilo brillante, con una prosa pulida, como las piedras que García Márquez pone en las quebradas de Macondo, apenas lamidas por el agua y su corriente. Su circunstancia, como él la llamaba estaba cercada por un marxismo muy extendido, dentro de un régimen fuerte como el del general Francisco Franco y  él era liberal, pero muy conservador. Hasta su porte  era aristocrático y su pensamiento ídem. Para mí, tenían el mismo encanto las frases brillantes de José  Antonio y las de Ortega. Claro que en las de Ortega encontraba más pulimento. A uno de joven lo cautiva la música de las palabras y esa música la encontraba por igual en Ortega y en José Antonio. Además, su libro la Rebelión de las Masas en una época dominada por el marxismo era una auténtica apostasía, pues allí se denigraba de las masas, que eran ordinarias, poco imaginativas, bárbaras. En cambio, para el marxismo las masas eran la salvación de la humanidad, el nuevo evangelio. Y entonces la teoría del “señorito satisfecho” que Ortega nos entregaba para hacer de nosotros algo que valiera la pena, con exigencias sobre uno mismo, aristocráticas, en lugar de tantos derechos como los que exigían los obreros marxistas. O el “hombre masa”, que no era el obrero de overol, sino el hombre común y corriente, que no se exige nada, que apenas vegeta, pero no vive, exaltaba la imaginación de los jóvenes de la época. En eso se parece su pensamiento al de los fascistas, para quienes el trabajo de campo al par que los embriagaba, los hacia vivir una tensión que valorizaba, que jerarquizaba. Así que el pensamiento de José Antonio y el fascismo, se hermanaban en ese entusiasmo por salvarse a sí mismo, exaltándose, exigiéndose, disciplinándose. Nada de flojeras, puro aliento. El general Franco era otra cosa. Por eso José Cercas, el escritor español que se avergonzaba de haber tenido un  pariente franquista, al escribir su novela “El Monarca de las Sombras”, con el fin de liberarse de su complejo de culpa, fue situar a su pariente el joven Manuel Mena hacia el lado de José Antonio, de ese falangismo inicial y no del lado de Franco. El pensamiento de José  Antonio era una especie de  “macronismo” de la época, ni de derecha, ni de izquierda.

jueves, 8 de junio de 2017

EL ENGAÑO POPULISTA.

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 Por fin alguien pone la cara por el neoliberalismo. Axel Kaiser y Gloria Alvarez hacen una elaborada propuesta a favor del neoliberalismo en el libro El Engaño Populista. En Colombia por ejemplo, nadie pone la cara por el neoliberalismo. Cesar Gaviria se lo quita de la solapa del saco, como si fuera caspa, los samperistas lo denigran, Los santistas son de tercera via. Uribe tampoco se identifica con él. Es una doctrina expósita, sin dolientes, pero actuante. Se mete en todos los gobiernos, eso sí con la condición expresa de no ser llamado neoliberal. Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza, sus máximos pontífices en latinoamerica, se dicen liberales, asi como suena, pero neoliberales, no. Así que la honestidad de los autores hay que resaltarla. Ahora, eso del populismo es creación eurocéntrica. Cuando en Europa veían un movimiento de cierto contenido popular o caudillista, le ponían el sello de populista. Populistas fueron Perón, Rojas Pinilla, Pérez Jiménez. Pero se trata simplemente de los últimos coletazos del socialismo. Los que diseñaron el modelo de Chávez son neomarxistas. Luego consideramos que el término populista es impreciso e impersonal, dice mucho y no dice nada. Si analizáramos el liberalismo colombiano bajo la lupa de los autores, nada más repudiable que la revolución en marcha, donde el liberalismo se untó de socialismo, cuando para el liberal colombiano se trata de la joya de la corona. Ese neoliberalismo tiene que pasar por el crisol de los Estados Unidos, al apartarse del modelo francés de la revolución francesa, con su autoritarismo rousseauniano. ¡Liberales atacando a Rousseau! Que exista una hegemonía socialista en latinoamérica, es producto precisamente de ese pensamiento y esa acción de tipo liberal, que los autores condenan. Y toman el caso de dos países modelo en cuanto a su estabilidad económica y su desarrollo como Suecia y Chile, para demostrar que ha sido el modelo neoliberal el que los ha llevado a buen puerto. Que en el caso de Suecia el manejo neoliberal fue el que puso las bases para esa estabilidad, mientras que la socialdemocracia con su igualitarismo pretendía dañarle el caminado. Y lo mismo predícan de Chile, pasando por encima de Pinochet, quien le puso freno al socialismo e impuso la férrea disciplina neoliberal en el desarrollo  económico. Pero los dos casos son muy significativos, pues la verdad puede estar en el medio: precisamente por alternarse en el poder los dos modelos, han llegado a lo que son. Pero ellos, los autores, mantienen su evangelio.

 

jueves, 1 de junio de 2017

LLEGARON LAS COALICIONES.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Dentro de la estructura bipartidista del país durante los siglos anteriores, el orden se vino a erosionar y los partidos han ido perdiendo sus antiguos atractivos, agregado a esto el fenómeno de la corrupción, el mundo de la informática jalonando una democracia más participativa, en fin, por causas diversas los partidos perdieron la dureza de antes y se convirtieron en lo que diría Bauman, en partidos líquidos. A partir de la elección de Ernesto Samper el liberalismo no es capaz de llevar solo, un candidato presidencial al poder. Lo mismo le ocurre al conservatismo, que tuvo que apelar en una penúltima instancia a la casa sin cuota inicial de Belisario Betancur, y en última, para  la presidencia de Andrés Pastrana, a una coalición de diversos partidos. Así que ninguno de los dos partidos es capaz de poner presidente. Luego se tiene que apelar a las coaliciones. La fuerza hoy en día más cohesionada es el uribismo, pues la jerarquía autoritaria de su jefe impone carácter. De ahí que se esté  convirtiendo en una fuerza centrípeta al absorber otras fuerzas para lograr una coalición tanto de matices como de organizaciones. Por eso el candidato Duque afirma que el centro democrático, es de centro, porque recoge de uno y otro sector dentro de las ideologías. Así que esa atracción fue sentida por el expresidente Pastrana quien ya anunció su conformidad en la coalición con el uribismo, lo cual viene a fortalecer ese grupo opositor. A su vez, los sectores de izquierda también se han movido y con Claudia López y Fajardo y de pronto con Petro, buscan esa unión. Por su parte, el liberalismo y el partido de la U, cuyo candidato natural es Humberto De la Calle, solo espera que el presidente Gaviria se ponga al frente de la campaña, para despegar en las encuestas y para sacar adelante la política de acuerdo con la guerrilla. Luego se está  quedando solo el candidato que hasta el momento ha trabajado más su candidatura presidencial, como lo es German Vargas Lleras, a través de sus obras de infraestructura en su paso por la vicepresidencia. El problema mayor que presentan los diferentes partidos, es la proliferación de candidatos y la falta de programas, porque todo parece indicar que el tema dominante en la campaña va a ser el de la paz. La salida con mayores probabilidades de éxito electoral es la unión de la coalición que lleva adelante el uribismo: Vicepresidencia para Uribe  y presidencia Vargas Lleras.

jueves, 25 de mayo de 2017

LA SENTENCIA DE LA CORTE.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Con la sentencia de la Corte queda una vez más al desnudo la contradicción inicial que existe entre las posiciones jurídicas de la guerrilla y del gobierno. La guerrilla cree que los acuerdos deben interpretarse a nivel de tratado internacional y por lo tanto, deben pasar automáticamente al bloque de constitucionalidad, llevados por el pensamiento del abogado español Santiago. Y el Gobierno, o por lo menos eso creemos la gente del común, que los acuerdos deben hacer el transito formal de cualquier ley o acto legislativo, pues se trata de un acuerdo entre el gobierno y una fuerza insurgente, todo dentro del esquema de un  país. Nada de forzar las cosas y tratar de meterlos al ámbito del derecho internacional, dándole status de país a la guerrilla. Luego nada más lógica que la sentencia de la Corte al poner las cosas, dentro del espacio de nuestra constitución. Así que el Congreso no puede perder su calidad de legislador, con criterio propio y no para darle transito legislativo a un acuerdo o una orden del ejecutivo. Seria vulnerar de entrada la organización democrática dentro de la cual estamos asentados. Yo creo que esta experiencia se puede aprovechar para consensuar los acuerdos con el criterio de las mayorías que se impusieron con el no, que va mucho más allá del simple uribismo, para empatar la brecha que se abrió  y seguir adelante. Y vuelven a tener vigencia algunos temas como el de sancionar, pero de veras, los delitos de lesa humanidad y los falsos positivos, que no pueden ser objeto de absolución o de penas menores, sin privación de libertad. Además, la garantía económica de las Farc para indemnizar a las víctimas, cosa que se ha venido dilatando hasta que la guerrilla se insolvente como cualquier parroquiano en peligro de perder su fortuna mal habida. El caso de leyes como el plan de desarrollo y el presupuesto es distinto, porque se trata de leyes eminentemente técnicas y llevan su propia legitimidad pues el pueblo las votó al escoger el programa del candidato vencedor  y vienen a tomar cuerpo en el plan de desarrollo. Y el presupuesto es una emanación del plan. En los tratados internacionales es cierto que para su aprobación no son objeto de debate, porque ya están convertidos en ley y han sido sometidos a control constitucional, para surtir por último el canje de ratificaciones para convertirse en tratado. Un tratado es fruto de una deliberación previa que no necesita debate.

jueves, 18 de mayo de 2017

EL CENTRO DEMOCRATICO.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
¿El Centro  democrático es de derecha  o en realidad de verdad es de centro?. Para Fernando Londoño es la derecha pura. Para Duque al contrario es el centro.

Macron, el electo presidente de Francia señala que la nueva división política que se presenta es la de los progresistas y los conservadores. Y arrasa con todo lo que antes teníamos como la atmósfera, el clima o la circunstancia de la política. Debe referirse a que estamos en una etapa postideológica en donde tanto la izquierda como la derecha ya no son las dominantes, porque el fascismo murió después de la segunda guerra mundial el comunismo en el 89, cuando hizo implosión la Unión Soviética. Por lo tanto, los partidos se quedaron sin ideología. Por eso Bauman señalaba que los partidos ahora eran líquidos, porque se amoldaban a los estantes a donde fueran llevados. Ya un estado omnipotente, que no proteja los derechos humanos, niegue el juego político mediante el corporativismo, como lo establecía el fascismo, no tiene cabida en el mundo actual. Ya su vez, la liquidación de la propiedad privada y la colectivización  de la vida de los ciudadanos también sufrió su derrumbe. Además, tanto una como otra ideología, representaban la acción del estado, bien sea del lado del fascismo, como del lado del comunismo. Así que en esta época post, para Macron los progresistas son los desheredados  tanto del comunismo como del fascismo y buscan alternativas hacia adelante, en tanto que los conservadores son los que siguen siendo fascistas, con su apego al estado, lo mismo que los comunistas que siguen pensando en su sociedad sin propiedad privada, sin derechos de libertad  Y los de centro, liberales. Para Duque el Centro Democrático es de centro, porque permite todos los matices, pero atenuados, y sujetos desde luego a la disciplina partidista y al caudillismo de Uribe, que impone tanto la orientación ideológica como las órdenes de organización, y para Londoño  es de derecha porque disfruta del autoritarismo de Uribe y es la expresión del capitalismo. Ahora, para entender el impacto político que conlleva el triunfo de Macron en Francia podríamos tomar el Centro Democrático como escenario de ese cambio en la hipótesis de que el expresidente Uribe perdiera las elecciones a manos de Paloma Valencia, quien se lanzaría como candidata presidencial independiente, dando lugar a que el “palomismo” barriera en las elecciones del 18 como lo acaba de hacer Macron en Francia con su nuevo partido En Marcha y liquidara el uribismo.

CARLOS RESTREPO PIEDRAHITA.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 
El Externado de Colombia tenía muy buenos profesores: Darío Echandía, Antonio Rocha, Hernán Salamanca, Vargas Rubiano, Aurelio Camacho, Hernando Morales, el “sapo” Gómez, Agustín Gómez Prada, Flinkestein, entre otros, y Carlos Restrepo Piedrahita. Era una nómina de lujo. En la vieja sede de la 24 uno veía llegar a Restrepo, con esa figura de palma de cera del Quindío, sus pasos largos y un corbatín permanente, heredado de la época de oro del liberalismo, cuando Alfonso López los lucia luego de cortas temporadas en Londres y lo imitaba Julio Cesar Turbay. Ya había estudiado en Alemania y se contaba entre los constitucionalistas más destacados del país, por eso fue ministro, embajador y consejero permanente en temas constitucionales de sucesivos gobiernos. Pero no se salía de la cátedra, Era austero como el que más, después de clases lo veía uno paseando por la séptima y entrando al Monte Blanco de la Jiménez o en la veintidós, bien sea almorzando o tomándose unas medias nueves o unas onces. Y siempre solo. Sus clases eran magistrales y no obstante su lejanía y su distancia, siempre era respetuoso y cortés, comunicativo dentro de su mutismo.  Por eso al paso de los años y, cuando vino el cambio de sede y yo llegué por los años 90 al Externado, a devolver algo de lo que me dieron, allí estaba como un roble el viejo maestro, convertido en símbolo del Externado, con  su oficina de vicerrector, cuando su joven amigo Fernando Hinestrosa había heredado de su padre la rectoría. Y había un centro de estudios constitucionales que llevaba su nombre y se había lanzado su libro sobre las constituciones de Colombia en edición de lujo, al mismo tiempo que mantenía su catedra en los post-grados, con la plena aceptación de sus alumnos. En las horas del almuerzo llegaba al restaurante de la Universidad, con una espléndida vista sobre los tejados de la Candelaria, acompañado de una señora ya de edad, en la primavera de su vejez, con  esa belleza tardía que se queda en ciertas mujeres para siempre. O de lo contrario, solo. Lo visité por última vez cuando llegaba a los noventa años y me fui hasta su oficina para saludarlo y estaba allí, como cualquier profesor primíparo preparando su hora de clase. Y me dijo, no lo puedo atender más porque ahora entro en catedra. Es decir, como un  sacerdote que se prepara para consagrar el cuerpo de Cristo. Y llegó a los ciento un años, lúcido.

jueves, 11 de mayo de 2017

EL ABORTADO REFERENDO DE VIVIANE MORALES-


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En cuanto a temas como el aborto, la eutanasia, la adopción en parejas homoparentales, el matrimonio homosexual, es cierto que hay un vacío constitucional.. Que la Corte le dio un ultimátum al Congreso para legislar sobre estos temas y no lo hizo, presentándose entonces este vacío que la Corte ha querido aprovechar para legislar en contravía, cuando sus funciones solamente son judiciales y de control de constitucionalidad. Pero a su vez no parece aconsejable que por referendo se tomen decisiones de este tipo, y sobre todo, referidos a un  solo caso, tanto por la desproporción en el gasto como que no soluciona el problema de fondo, porque solo solucionaría el problema de la adopción por parejas del mismo sexo quedando por fuera los demás. De ahí que partiendo de la base de que tenemos un sistema presidencial, el Ejecutivo es el llamado a zanjar el dilema y dedicarse a presentar los proyectos tanto de actos legislativos, como de leyes, para obligar al Congreso a que legisle. El ejecutivo es el llamado a tomar una decisión y no el judicial, por tratarse de la legitimidad en juego. No es posible que un organismo no elegido popularmente, sin ningún baño de legitimidad venga a cumplir la tarea que debe cumplir el legislativo que está hecho para esas cosas y que tiene la legitimidad suficiente para embancarse en la empresa. No es posible que sigamos con esa sangría constitucional en donde el art 42 de la constitución diga que la familia la compone un hombre y una mujer y que la Corte diga otra cosa totalmente diferente para darle vía a la adopción homoparental. Sea que se imponga una u otra tesis, lo cierto es que la constitución debe respetarse y no jugar a las escondidas con ella. Si estamos en un estado de derecho, la carta guía es la constitución y no las sentencias de la Corte. ¿Para qué el estado de derecho?. Así que el ejecutivo lo que debe es afrontar el problema y hacerse cargo de una agenda legislativa enderezada a que el Congreso enfrente el problema, que por lo visto tiene muchas riesgos electorales que los congresistas no han querido asumir por miedo a perder su electorado. Mas, cuando en materia ideológica estos temas son los que están diferenciando a mucha gente como es el caso de la senadora Viviane Morales, quien siendo liberal igualmente  es cristiana, poniendo en aprietos a sus dos hemisferios cerebrales, pues viene a dividirlos.

jueves, 4 de mayo de 2017

EL MONARCA DE LAS SOMBRAS.


 
POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En la novela de Javier Cercas hay que analizar dos aspectos: el político y el literario. En el político Cercas, quien pertenece a una generación de izquierda, no obstante su ascendencia franquista, se ve comprometido sobre todo ante sus compañeros de generación y novelistas, pues su siente “sucio” por haber tenido un héroe franquista en la familia.

 De ahí que para hacer actos de contrición  y expiar ese pecado de familia se dedica a buscarle la comba al palo para lograr por lo menos una explicación, que no una justificación de esos ancestros pueblerinos, que le hacen quedar mal ante ese nuevo mundo, cuando sale de Ebernando, un pueblo perdido y sin  historia, una especie de Macondo español y se va para Barcelona en donde ya queda mal ante una ciudad de otro aire más moderno, en donde el franquismo es visto como algo tocado por el demonio y sobre todo, pasado de moda

Y Cercas pertenece a una generación de escritores neo-republicanos que no perdonan el haber perdido la guerra civil y quieren ganarla de nuevo en los escritorios, y no cuando se jugó el partido.

De ahí que en ese tránsito que viven las sociedades, en la fuga masiva del campo a la ciudad, viene el cambio de ideas y el que es conservador se civiliza, según ellos, y se vuelve o liberal o socialista, para poder enfrentar ese reto nuevo que le impone la ciudad.

Así que Cercas se dedica a investigar y sobre todo, a deconstruír la historia de sus antepasados para ver si logra disminuir en algo la deshonra de haber tenido una familia franquista, que era la que dominaba en el pueblo.

Y lo logra trayendo a cuento las teorías de Darwin sobre la evolución de las especies y en este caso, del homo sapiens, para concluir en que uno no es responsable de sus genes y que en la sangre vienen  inoculadas las sustancias de las cuales se nutre el sujeto que las padece o las maneja.

Así que él no puede responder por el algoritmo de sus genes, que dan tanto para unos genes buenos, que son los de izquierda y para unos genes malos que son los de derecha. Esto en cuanto a lo político.

Porque en cuanto a lo literario Cercas se afirma en su estilo que descarta la ficción, para tener que habérselas únicamente con la realidad. De ahí  que para hacer una novela tenga que apoyarse en lo real, en lo que existió  y que el camino consiste en deconstruirlo, como decíamos atrás, contando con la colaboración tanto de los actores de la novela, que son los mismos que contribuyen  a su elaboración con los datos que suministran, como los lectores que al mismo tiempo van viendo el alumbramiento de la novela, pasando por todos los momentos de deconstrucción.

Ahí es donde está  la magia del escritor, pues esas costuras que unen el pasado con el presente son manejados con tal habilidad, que tienen su suspenso y su misterio.

 Ahí es donde Cercas se vuelve denso y crea su propia realidad. Utiliza la misma técnica de El Impostor, donde la investigación se impone sobre toda otra consideración, dejando de lado la ficción. Es una especie de postnovela.

Cercas tiene casada su pelea con la ficción, a la cual no apela ni en los momentos  más difíciles.

INTRIGA EN LA TREINTA Y TRES.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El hombre quedó intrigado cuando  se le acercó alguien con acento extranjero que luego se identificaría como acabado de llegar de Puelto Lico, con ese acento perdido entre el lenguaje gringo y puertorriqueño. Le preguntó dónde quedaban los centros comerciales porque un taxista lo había dejado en la carrera treinta y tres, luego de recogerlo en el hotel Chicamocha. Entonces le contestó que efectivamente  estaban cerca los centros comerciales de Cabecera, pero que además podía encontrar otros en Floridablanca. Fue entonces cuando sacó un fajo de dólares y se los mostró, agregando que el chofer le había cobrado veinte dólares por traerlo del Chicamocha hasta allí. ¿Le parece exagerado?. Si.¿ Usted conoce Miami? ¿Cuánto hace que no va, por qué no ha vuelto?. Y fue atropellando con preguntas así, sueltas, mientras volvía a meter en el  bolsillo del pantalón el abultado paquete de dólares. Pero el hombre se sorprendió  al ver que el puertoriqueño no avanzaba en su objetivo y se quedaba en medio camino y, de pronto, se despidió y se fue.  A los pocos meses se volvió a encontrar no con el mismo hombre, pero con el mismo cuento: el lugar, el mismo, la carrera treinta y tres. Y sí, se acababa de bajar de un  taxi que lo había traído del hotel Chicamocha hasta la carrera treinta y tres y que le había  cobrado veinte dólares. Además, le preguntó que aquí en Bucaramanga cómo hacían para diferenciar entre las carreras y las avenidas, porque en Puelto Lico las avenidas eran avenidas. Yo vengo de Orlando, ¿usted conoce?, si le contestó el hombre, y cuanto hace que no va?, cómo seis años, y ¿eso por qué no ha vuelto?, no hay plata.   Luego el puertoriqueño sacó un fajo de billetes y se los mostró al  cliente sin saber éste si iría a conocer el final del cuento, para descubrir si era tan guevón como se creía. Pero no, el puertorriqueño metió  en el fondo del bolsillo de donde los había sacado, el fajo de dólares. Y añadió: ¿le parece ajustada la tarifa que me cobró el taxista?. No. ¿Y cuánto vale una carrera como la que acabo de hacer?. Por ahí menos de dos dólares. Y se repitió la misma escena del caso anterior, el puertoriqueño se despidió y se fue, quedando el pobre hombre frustrado porque no había logrado saber el objetivo que buscaba el puertorriqueño en su recorrido desde el Chicamocha hasta la treinta y tres.

jueves, 27 de abril de 2017

CIEN AÑOS (1917-2017)


 

POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Hace cien años el mundo occidental estaba en la primera guerra mundial y se preparaba para asistir a la irrupción de los dos grandes metarrelatos: el comunismo y el fascismo. Vendría luego la segunda guerra mundial y a continuación la guerra fría. Y mientras tanto, el auge y la caída primero del fascismo y luego del comunismo, ya no como consecuencia de una guerra mundial como le ocurrió al fascismo, sino por implosión del sistema.

Ahora Europa siente la amenaza de un  nuevo extremismo, como lo fueron el comunismo y el fascismo, pero en lenguaje moderno, es decir, luego de haberse conformado la Unión Europea y estar ante el peligro del reto musulmán, o del terrorismo.

 Las elecciones en Francia tuvieron la trascendencia suficiente para sacar de allí conclusiones, como por ejemplo: si la historia se repite con la amenaza de un nuevo fascismo encarnado en corrientes como la de Marie Le Pen, hija del mítico dirigente francés del Frente Nacional. O que en el siglo XX las principales soluciones políticas y económicas vinieron de la fuerte presencia del estado, bien sea a nivel del fascismo, con la pérdida de libertades, la nacionalización de la industria de guerra, el parlamento corporativo ideado por Mussolini para dejar sin aire político al Congreso, o  del socialismo con la nacionalización de las industrias,o con el comunismo y  la nacionalización de todo el aparato productivo. O del lado capitalista con las teorías keynesianas, en donde el papel del estado también se erigía como solución, cuando Roosevelt tuvo que echar mano de su célebre New Deal, para enfrentar la crisis del año 29, a base de obras públicas para crear empleo.

 O la socialdemocracia europea que llevó el estado de bienestar a la mayoría de sus países, dentro de un régimen democrático.

Como podemos verlo, todas eran soluciones nacidas desde el punto de vista del estado para manejar la economía, cosa que subsistió hasta que llegó el tiempo de la señora Thatcher, en donde lo importante era el individuo y no la sociedad y menos el estado.

 Todo ese recorrido lo ha hecho el mundo occidental en estos cien años. Y parece indicar que la libertad de mercado es la que lo orienta, donde además, la empresa privada juega el rol más importante como lo está demostrando Francia con Macron, un exbanquero, un economista doblado de político, o lo contrario, mientras el socialista Melanchon es derrotado al mismo tiempo que Francois Fillon, el conservador. Y todo parece favorecerlo para la segunda vuelta, con el apoyo de los demás partidos, que ven en el centro una convergencia, lejos además, de la extrema derecha de Le Pen. Los dos partidos tradicionales, resultaron en la lona y la izquierda encarnada por Melanchon apenas si trataba de reciclar ideas del viejo socialismo, recalentadas por Chávez y Maduro en Venezuela con su socialismo petrolero.Y el triunfo de Trump en los Estados Unidos refuerza la tendencia hacia el libre mercado y recorte de la acción del estado en lo económico.

SE SUPO TODO



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

A Maduro se lo advirtieron en todos los tonos: no se meta con Santos, porque en menos de nada, le vuelve la espalda, mire lo que le hizo a Uribe. Y Chávez no hacía otra cosa que decirle que con Santos la cosa era difícil, porque pertenecía al cogollo de la oligarquía bogotana, tan  diestra en la forma como en el fondo. Un abrazo de  ellos es de lo más peligroso le repetía a Maduro. Conmigo no se atreven porque el petróleo está a cien dólares, pero cuando esté a cincuenta usted lo verá. Y cuando ya moribundo, le daba las últimas instrucciones a Maduro, Chávez le dijo con voz apagada: Ojo, con Santos. En su momento dio mucho que hablar la frase de Santos que Chávez era su nuevo mejor amigo, ese fue uno de los primeros golpes de canilla que le propinó a la nerviosa espinilla del expresidente Uribe. Cuidado con esas exquisiteces que de eso tan bueno no dan tanto, le dijo Chávez a Maduro, cuando avanzaba en su último periplo. Pasaron los días y Chávez en un  momento dado le dijo a Maduro: ya sé la estrategia para mantener amarrado a Santos. Le voy a proponer que inicie un  proceso de paz con las Farc que yo lo apoyo. La cosa está convenida con el de arriba, Maduro creyó que el de arriba era Dios y, Chávez le contestó: no sea  bruto, el de arriba es Fidel. Cuando le hicieron la propuesta al presidente Santos, este apenas se sonrió, con esa malicia indígena con que suele despachar todos sus asuntos, como si le mamara gallo al interlocutor y luego se despachó: eso mismo iba a proponer, aprovechando que ahora ustedes son mis nuevos mejores amigos. Y el proceso de paz con las Farc se surtió en la Habana, pero impulsado siempre desde Caracas. Vino la muerte de Chávez y la sucesión de Maduro. Y el proceso continuó. Pero el precio del petróleo bajó a cincuenta dólares. Maduro recordó las palabras de su mentor, se santiguó y esperó mejores momentos. Que no llegaron  desde luego. Ya el proceso de paz iba en la etapa de la entrega de armas, la guerrilla se había desmovilizado de sus frentes y llegaba  a sus nuevos cambuches desde donde empezarían a labrarse un destino democrático. Pero ya era tarde para Maduro. Así que no tuvo más remedio que despacharse desde Caracas contra el presidente Santos y contra Colombia, un país fallido, según él.

jueves, 20 de abril de 2017

EL PADRE GERARDO REMOLINA VARGAS. S.J.

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

En el colegio lo veíamos con su cabello corto, ensortijado, unos ojos vivaces, una nariz que dominaba el paisaje de su rostro, una camaradería respetuosa al par que una conducta intachable. Ya se le auguraba el futuro dentro de la compañía de Jesús, que desde las primeras de cambio le echó el ojo para hacerlo suyo y llevárselo a engrosar su ejército de educadores. Junto a él hacían parecido ejercicio Alejandro Angulo Novoa, Ramiro Serrano y Donaldo Ortiz Lozano. El primero de ellos llevaba una libretica en su morral, donde anotaba todos los chistes que se sabía, ordenándolos por temas y la sacaba cuando iba a contar uno de ellos. Ramiro era el más mundano de todos. Y Donaldo con una tradición política de familia engarzada en el pecho, fungía de alzatista furibundo en una época en que la política partidista olía a candela. Todos se fueron al seminario antes de tener la primera novia, luego la cosa era en serio. Gerardo llegó a la compañía de Jesús y se enfocó por el lado de la filosofía, para heredar luego el magisterio del padre Noriega, con su cabeza calva y su peluca negra, pulida. Pasaron los años y Gerardo se hizo jesuita en menos de nada y regentó la catedra de filosofía, hasta que llegó a la rectoría en donde haría historia. Tanto que en uno de los actos que yo vi desde mi haipad, se le llamaba el rector de rectores. Ya enfocados en la imagen y trasladados al siglo XXI veíamos a Gerardo con unos anteojos dorados que cubrían la nariz abultada, la misma vivacidad en los ojos que le veíamos desde el colegio y una pinta de filósofo alemán, entre despistado y certero que se acabase de bajar del avión desde alguna de las universidades alemanas. Se presentaba su libro  Fundamentos de una ilusión, para sostener con bases fuertes la existencia de Dios. Y ya sabíamos por el Tiempo, en artículo del médico Fernando Sánchez Torres, que en diciembre, se llevaría a cabo un conversatorio con el gurú del ateísmo, Richard Dawinkins, autor de libros celebres como El Relojero Ciego, El gen egoísta, el espejismo de Dios y Evolución, es decir, la antítesis de Gerardo. En, fin, la vida de Gerardo en la compañía de Jesús ha sido el desarrollo de un algoritmo que cubrió todas su metas. Tanto, que si es un contrasentido encontrar un torero alemán o un filósofo español encontremos un filósofo piedecuestano.

miércoles, 12 de abril de 2017

LA ISLAMIZACION DE LA POLITICA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Al producirse la desaparición de los partidos ideológicos como consecuencia del fin de la primera modernidad, la racionalista, vino a quedar un vacío que se nota en diferentes formas, bien sea la existencia de partidos frágiles, de corta duración y de esencia personalista, más que todo para abastecer las exigencias del juego electoral, o partidos gremiales, en donde caben las tendencias religiosas de la segunda modernidad. El auge de las religiones no  es una vuelta a la Edad Media, sino una llegada a esa segunda modernidad, que es eminentemente pluralista, pues no es el monopolio de una sola religión como ocurría en la Edad Media con la religión católica, sino de muchas, de todo tipo y sobre todo cristianas. Esto bajo el punto de vista occidental. Ahora, el Oriente, tiene una cosmovisión tradicional, manifestada en las constituciones de muchos países asiáticos, en donde se tiene una visión teocéntrica. Y que tiene mucho que ver con el islamismo. Dado esto, bien se puede presentar el choque de civilizaciones que desde hace años anunciaba Hungtinton. Y aquí estamos preparando el terreno para que esto ocurra pues la injerencia de las iglesias cristianas cada vez es más notoria en la política nacional. Ellas convocan a marchas, tienen diversos elementos incrustados en diferentes partidos políticos, o tienen partido político propio, se hacen elegir a los cuerpos  colegiados y a las constituyentes, además de extender su culto en todas las regiones del país, en donde construyen sedes ostentosas que denotan el poder económico que las mueve. Es decir, el terreno está abonado para que entren luego en confrontación  con el islamismo cerrero que se mueve por todo el mundo a través del terrorismo. Se trata pues, de una bomba de tiempo que más adelante irá a explotar. Ya la época del cura de pueblo o barrio pasó y ahora el pastor es el guía del rebaño, al cual se acude en busca de orientación y se le consultan hasta los problemas del diario vivir. Se venden pasaportes para la eternidad y desde luego, tienen una concepción fundamentalista, dueños de la verdad. Ante material tan peligroso cabe la prudencia para evitar males mayores. Esto para no hablar de lo que sucede casi a diario en Europa en estos comienzos del siglo XXI en donde el terrorismo aparece aún en países tan tranquilos como los escandinavos y en los Estados Unidos con la demolición de las torres gemelas.

En la política no caben elementos extraños al juego democrático.

jueves, 6 de abril de 2017

LOS ACUERDOS.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El profesor Robinson, autor de uno de los best sellers de la época, “Porqué fracasan los países”, ha puesto el dedo en la llaga de los acuerdos: no solucionan  nada. Simplemente le ha llegado el turno de comer a las Farc y  asegurar así su mantenimiento, su insersión a la vida civil y a la política, pero nada más; es decir, como en el Gatopardo, dar la sensación del cambio para que todo siga lo mismo. Las causas que produjeron el conflicto, según expertos nacionales que escribieron el respectivo informe para el gobierno, como lo son la violencia, la democracia elitista, el reparto de tierras, el paramilitarismo, la guerrilla y el narcotráfico, quedan como estaban. Con el agravante de unos cultivos de coca en crecimiento, para pasmo de los norteamericanos que han puesto el grito en el cielo. Las Farc querían volver al juego político, luego de que se hiciera obsoleta la toma del poder por medio de las armas, conclusión a la cual llegaron tanto Fidel Castro como Hugo Chávez. Y la Farc se desprende de ahí. La estrategia consistía en crear un gran bloque latinoamericano para hacer la revolución, mediante la financiación del petróleo cuando se cotizaba a cien dólares barril. Hacia esa dirección  debía enderezarse las Farc para copar el espacio de la izquierda que estaba vacío en Colombia, precisamente por la  acción de esa misma guerrilla al darle mala imagen a la izquierda. En ese cambio de estrategia empezaron a negociar con  el gobierno colombiano, siempre bajo el auspicio de los gobiernos de Cuba y de Venezuela. Entonces ya la revolución no debía hacerse desde la guerrilla, sino desde el gobierno y para ese objetivo había necesidad de crear un partido político para lograr los objetivos castro-chavistas. Esa es la razón por la cual el profesor Robinson ( El Espectador, 2-IV-017) señala que tanto el gobierno como la guerrilla iban a lograr los acuerdos, pero sin solucionar el conflicto. Para James Robinson hay un derrumbe parcial del estado y de ahí que se presenten los problemas planteados. Es el elefante que se les atravesó a las Farc y al gobierno, pero sin verlo. Un estado en esas condiciones, deja prosperar tanto la guerrilla como el paramilitarismo, el elitismo, el narcotráfico y pasan sucesos como el 9 de abril en donde se matan a sus líderes. Nos falta estado y hay que empezar a construirlo. A esta conclusión han llegado la mayoría de los analistas que han estudiado el caso colombiano.

jueves, 30 de marzo de 2017

EL OLFATO DEL FISCAL.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Al actual Fiscal le dijeron en todos los tonos que no se postulara para el cargo por el alud de incompatibilidades que se le irían a presentar en el futuro, por los continuos saltos de mata que estaba haciendo de la empresa privada al gobierno y viceversa. Pero él no escuchó y se dejó llevar de su instinto que le indicaba tiempos futuros inciertos, preñados de acontecimientos de marca mayor y que valía la pena, por tanto, invertir en esa tentativa, incluso arriesgando muchas cosas. Y lo logró. Ya había pasado por un ministerio expresamente creado para él que le daba el rango de jefe de gabinete y desde el cual montó su candidatura a la Fiscalía. El, desde luego, negaba que aspiraba al cargo e inclusive se ponía bravo con quien tratara de recordárselo. Al anterior fiscal no le había ido  tan bien en el cargo, pues su inexperiencia política lo puso a hacer el oso muchas veces, dando bandazos aquí y allá, presentándose unas veces como fiel escudero del presidente y otras como político de alto vuelo con serias aspiraciones a la presidencia. Bien pronto se enredó y quedó colgado de la brocha, porque ni siquiera el Presidente lo premió con embajada alguna, que es lo que se estila en estos casos. Ya en el cargo, el  olfato de Martínez vino a manifestarse en forma ostensible, pues se encontró de manos a boca con el caso Odebrech, que venía del Brasil y en tránsito por toda latinoamérica, implicando a politicos, presidentes y funcionarios de alto vuelo en las sindicaciones de haber recibido coimas por contratos. Y Martínez Neira tomó el toro por los cuernos, pues si bien es cierto denunció ante la opinión publica los hechos que estaban siendo investigados, se adelantó a absolver al gobierno de cualquier vínculo con el negociado, pues no existía prueba alguna relevante que diera luz a tal responsabilidad. Y, más aún, que el caso se le salía de las manos porque tenía que ver con la violación de los topes electorales, cosa que debía conocer el Consejo Nacional electoral, compuesto en otras cosas, por representantes activos de los correspondientes partidos políticos colombianos. Luego fue al Brasil a recoger pruebas y estamos en la búsqueda de los culpables y sobre todo, si el gobierno Santos está involucrado. Y Martínez Neira lleno de incompatibilidades alega que son sus fiscales los que investigan y no él, cuando los puede vigilar y destituir cuando le dé la gana.

viernes, 24 de marzo de 2017

LA PELEA ES ENTRE EL CENTRO Y LA DERECHA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La actual política francesa tiene muchas similitudes con la colombiana. Desde 1.960 la ideología fue desapareciendo luego de la quiebra de los dos grandes metarrelatos como lo fueron el fascismo y el comunismo. Con la paradoja de que en la lucha entre éstos se impuso la socialdemocracia o más concretamente el estado de bienestar o estado social de derecho, de acuerdo con  las distintas denominaciones que se le dan en los diferentes países. Pero ha quedado el cascaron digamos, de lo que fue en su época un alineamiento ideológico.  En Francia se disputan la presidencia  en las elecciones de primera vuelta el 23 de abril del presente año, Marine Le Pen y Francois Fillon por los sectores de derecha y de centro-derecha, Emmanuel Macron como candidato del centro-centro, y Benoit Hamon y Jean-Luc Mélenchon, por el centro izquierda y la izquierda. Y de acuerdo con los sondeos los candidatos que van a la cabeza son Marine Le Pen, con un discurso de derecha nacionalista, euroescéptico, y sobre todo, detractora de la inmigración, y Macron con un discurso  europeísta, proamericano, y proglobalización. En Colombia la derecha la cubren el uribismo y German Vargas Lleras. El centro De la Calle y la izquierda Petro y Robledo. Desde luego hay más opciones, pero el juego se va decantando en estos nombres y se perfilan para pasar a la gran final German Vargas Lleras y Humberto de la Calle, es decir, en forma parecida a Francia, donde la disputa está entre el centro y la derecha, sin mayor chance para la izquierda. Y en el caso colombiano está en una posición muy ventajosa el expresidente Uribe, quien puede entrar a decidir el pleito si se corre hacia el sector de Vargas Lleras, para cubrir todo el flanco de la derecha y  conformar una llave segura y constitucional, de Vargas Lleras como  Presidente y Uribe como vicepresidente, si no se aprueba la reforma del Ministro Cristo. Recordemos que Gaviria hijo, rechazó la oferta de Vargas Lleras de ser su fórmula vicepresidencial. Tanto  en Francia, como  en Colombia, algunos candidatos enfrentan cargos por corrupción: en Colombia, tanto los sectores del gobierno Santos como de la oposición tienen que ver con el escándalo del carrileo de Odebrech, con aportes a las campañas de Santos y uribismo. Y en Francia, el candidato que entraba como favorito, Francois Fillon, fue acusado por favorecer a su esposa en un contrato como asesora suya, con plata del estado.

jueves, 16 de marzo de 2017

SEGUIMOS “HACIENDO PATRIA”.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

Investigando sobre las facilidades obtenidas por German Vargas Lleras para colocarse  en una situación  más ventajosa que los demás candidatos a la presidencia en 2018, encontramos que viene desde la época de la reelección del presidente Uribe y de la célebre crisis de la Yidispolítica. Es decir, la reforma constitucional que hizo posible la reelección del presidente Uribe cuando se echaron abajo cuatro artículos de la constitución del 91, entre los cuales se contaba el 204 que es el que se refiere al vicepresidente de la república. Fue el acto legislativo 02 de 2.004 que daba sepultura a los arts 127,197, 204 y 142 y que según el prohombre Echeverri Correa, solo se trataba de una reforma de un articulito. Los constituyentes del 91, con muy buen criterio habían prohibido las reelecciones, tanto del presidente, como del vice. Existía la inhabilidad en la  fórmula presidencial y vicepresidencial para presentarse como candidatos para el siguiente periodo electoral. Los beneficios de tal inhabilidad saltan a la vista. Los legisladores uribistas echaron abajo esa inhabilidad, para permitir tanto la reelección del presidente, como la  del vicepresidente. Pero a Pacho Santos lo amarraban, porque si podía ser reelegido para la vicepresidencia, no podía aspirar a la presidencia si Uribe se lanzaba como candidato. Al llegar al periodo del presidente Santos, el camino del vicepresidente para acceder a la presidencia estaba abierto y por él podía seguir sin parpadear German Vargas Lleras. Y ya no tenía el problema de un presidente en espera de ser reelegido, como es el caso de Juan Manuel Santos. Así que hoy German Vagas Lleras debe darle las gracias a Yidis Medina, en parecida forma en que lo hiciera el presidente Uribe: “Hija querida, necesito tu ayuda para que este proyecto se apruebe y sigamos haciendo patria”. Este es el origen del “carrileo” que pudo hacerle el presidente Santos a Vargas Lleras para que se encontrara en el sitio en el cual está, que  es el de la punta entre los aspirantes a la candidatura presidencial de 2018.Eso de entregarle el presupuesto de Obras Publicas a una sola persona, dejando casi sin funciones al ministro del ramo, no tiene presentación, como le decía Luis Carlos Galán a Tiberio Villarreal, cada vez que éste le hacía una proposición. En este caso es Juan Manuel Santos el que está haciendo patria. Esto nos da una idea para pensar en la prohibición al Congreso de  reformar  la constitución para así evitar el “manzanilleo” constitucional.  

jueves, 9 de marzo de 2017

LEGISLAR EN CUERPO AJENO.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo derecho. Antes las leyes las  hacía  el Congreso, o por medio de las propuestas de órganos del poder público, pues en el proceso de su elaboración sufrían cambios que hacía el legislativo, porque precisamente para eso estaba: para legislar. Eran leyes reales, que si bien recibían el aporte de otros órganos, sin embargo el papel preponderante lo llevaba adelante el Congreso. Inclusive la ley de presupuesto, que es eminentemente técnica y que el ejecutivo se la juega para que nada se toque, el Congreso mete su baza para enmendar lo que a bien tenga. Lo mismo sucede con el plan de desarrollo. Y así fuera mínima la injerencia del legislativo en el proyecto original del gobierno, en todo caso, era un acuerdo que se llevaba a cabo entre los dos poderes. Ahora se legisla en la Habana. Y según el abogado de las Farc, doctor Santiago, quien maneja otro lenguaje jurídico, cualquier participación del Congreso debe reducirse a sacar adelante la voluntad no del legislador, sino de una ley anterior, acordada entre unas partes, que para el doctor Santiago equivale  a unas altas partes contratantes, es decir entre estados. Para él las  conversaciones y acuerdo de la Habana obedecen a la formación  de un tratado entre naciones y de ahí que esté por encima de la constitución nacional. Y por eso siempre alegaron, con el doctor Leyva a la cabeza, que todos los acuerdos iban a formar parte del bloque de constitucionalidad, así, en chorizada, como si el bloque de constitucionalidad se pudiera referir a otra cosa diferente a los derechos humanos. Dice Enrique Santiago, el abogado español de las Farc en El Espectador ( 5-III-017):” Ha habido aportes importantes por parte del Congreso, que han permitido “enriquecer” y mejorar el acuerdo. Pero también ha habido intentos de renegociarlo y eso no es lícito”. ¡Qué tal!, no es licito al Congreso de Colombia hacer una ley o acto legislativo con todas las de la ley. “Además, no corresponde a la fase de implementación renegociar algo que se construyó durante cinco año de conversaciones.” Como si esas conversaciones de la Habana fueran producto de  una Constituyente con capacidad legislativa suficiente y que su paso por el Congreso es apenas un requisito formal que nada tiene que ver con la fuente misma del derecho, en su dialéctica interna de realización. El “espíritu” de la ley está en la Habana y no en el Congreso de Colombia.

jueves, 2 de marzo de 2017

LA CASA LLERAS



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La casa Lleras empieza con José  Manuel Lleras, un militar y comerciante español llegado al país en los comienzos del siglo XIX. De ahí se desprenden otros connotados descendientes como Lorenzo María Lleras, escritor, educador y político, llegando a ser ministro de Relaciones Exteriores, Federico Lleras Triana, también educador, Federico Lleras Acosta, médico veterinario, científico, discípulo de Luis Pasteur. La línea presidencial comenzó con Alberto, hijo de Felipe Lleras Triana, quien encabezó el Frente Nacional en unión de Laureano Gómez para dar el golpe de opinión que llamara Darío Echandía contra el general Gustavo Rojas Pinilla el 10 de mayo del 57. Y luego Carlos Lleras Restrepo, quien gobernó a Colombia dentro de uno de los periodos del Frente Nacional. Alberto se formó en el lopismo, pues el viejo López se lo llevó al ministerio y allí sorteó momentos difíciles cuando el ejército trató de tomarse el poder luego de la segunda administración López Pumarejo. Pero hizo muy buenas migas con la casa Santos, siendo su mentor intelectual por muchos años, cuando los padres de Juan Manuel y Francisco Santos dirigían El Tiempo. Siendo a su vez el gestor de la  presidencia de Virgilio Barco. Carlos se formó dentro del santismo y llegó a ser director de El Tiempo. De ahí que tanto la casa López como la casa Santos  tienen mucho que ver con el influjo de los Lleras, pues vienen siendo hechura de ellas. Lo cierto es que esa sumisión y ese acercamiento de los Lleras con las otras dos casa los llevó al poder y no corrieron la suerte de Gabriel Turbay y de Jorge Eliecer Gaitán, quienes se enfrentaron a los López y los Santos y los volvieron  papilla. Así que tanto Alberto como Carlos tuvieron que cargar ladrillo a los López y Santos para poder llegar a donde llegaron. Pero a German Vargas Lleras le ha tocado más difícil tanto por la amplitud del abanico presidencial, como por la complejidad de las circunstancias. En un  principio cargó ladrillo para Galán y luego le siguió la corriente a Juan Manuel Santos, quien lo hizo vicepresidente, a muy altos costos por cierto y, ahora está en una encrucijada que tiene que manejar como la de sortear el desprestigio del actual gobierno, quien además tiene otro candidato y la presencia masiva del uribismo que surge como alternativa. Ahí se ve claro que si fuerzas como Cambio Radical y el uribismo no se unen, podrían ver despegar a Humberto de la Calle.

jueves, 23 de febrero de 2017

EL FENÓMENO TRUMP.


 

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Yo creo se comete una equivocación cuando comparamos  a Donald Trump con Hitler. Este era un  político criminal, pero político. Trump en cambio es un negociante, como lo dice muy bien el hombre más rico de México. Ahora, Hitler pensaba crear un imperio, quizá sentía la nostalgia de la primera posguerra mundial cuando fueron destruidos los imperios. Trump por el contrario se da cuenta que hay necesidad de hacer un repliegue para salvar a Estados Unidos, que el palo no está para cucharas y que ya no tiene el músculo suficiente para servir de árbitro y líder del mundo. Tiene que reabastecerse, cerrar sus fronteras,  como lo buscaba afanosamente el doctor Francia en  Paraguay. Así que la lectura que se hace del Trump invasor no guarda relación con la realidad. Estados Unidos salió  muy maltrecho luego de la invasión de Irak, pues su inteligencia quedó por el suelo o su credibilidad, al no haber allí armas nucleares que amenazaran al mundo y forzar así  la invasión. Estados Unidos fabricó el enemigo de hoy, el estado islámico, que es secuela de la guerra de Irak. Y está endeudado hasta los topes. Por eso abandona la política económica de siempre, la del comercio libre, para optar por una política  que recomendaba la Cepal por allá en los años cincuenta del siglo pasado, para que Latinoamérica se defendiera de los Estados Unidos a base de la protección de la industria nacional con aranceles altos a la importación de mercancías. Así que Trump recoge cosas del pasado, quiere volver a la modernidad pesada del fordismo, protegiendo sus industrias y sancionando la migración del empleo en busca de salarios bajos. Y ha empezado a soltar antiguas tareas de conductor, como es el caso de israelitas y palestinos  a quienes les acaba de decir que solucionen ellos sus propios problemas, que dejen de pensar en un árbitro como Estados Unidos. Ya China está notificada del abandono de Estados Unidos y empezará a llenar el vacío. La construcción del muro con México, siendo evidentemente una afrenta para México, es una medida defensiva. Con él se protegen de la inmigración mexicana. Esto no lo haría Hitler. La llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos solo viene a desvelar la decadencia del país como imperio, papel que empezó a tomar volumen una vez finalizada la segunda guerra mundial, para ampliarse con el tiempo y luego como lo señalara Spengler en su Decadencia de Occidente, empezaría el ciclo de la decadencia.

jueves, 16 de febrero de 2017

¿CÓMO VA LA COSA?



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

A estas alturas del partido el uribismo y el santismo van empatados: sus dos campañas presidenciales están involucradas en el escándalo Odebrech, que no solamente sacudió a Colombia, sino a toda Latinoamérica y tiene ya con órdenes de captura presidentes, hijos de presidentes, políticos de alto y bajo vuelo, en fin, el Apocalipsis. Ahí no se salva nadie, en teoría, porque en la práctica bien sabemos que no va a pasar nada. Ahí tenemos el ejemplo del expresidente Samper pidiendo que este escándalo se investigue hasta las últimas consecuencias y que no vaya a quedar impune, como el caso suyo. Cuando la campaña presidencial del 18 estaba enderezándose por el lado de la paz, por la reincorporación de las Farc a la vida ordinaria y a la política y que el No iba ganando, todo ha quedado sub júdice. Cuando los diversos partidos empezaban a organizarse en torno a sus candidatos y cuando todo parecía enderezarse por la vieja confrontación entre santistas y uribistas, viene el destape del Odebrech y empiezan a rodar cabezas. La primera fue la de Oscar Iván Zuluaga a quien acusan de haber recibido ayuda de la firma brasileña y  no acababan de festejar semejante hecho los santistas, cuando viene el otro remezón en que la campaña del presidente Santos también fue infiltrada por la misma firma y con calanchines nacionales. Y ni siquiera el vicepresidente Vargas Lleras se salvaría, pues aunque demuestre que no tuvo conocimiento o no se involucró en la parte sucia del paseo, su credencial de vicepresidente quedaría  viciada, lo mismo que la del presidente, por el leve arrullo del chanchullo. Todas estas candidaturas están heridas de muerte como es el caso de Francois Fillon en Francia, a quien le descubrieron un hecho menor con relación a su esposa y la vinculación a dineros públicos irregularmente habidos. En tanto Alvaro Uribe comienza a despejar la caspa de sus hombros, dejando a la intemperie a su alfil mayor, en momentos en que su corazón no había resuelto decidir  el pleito de la triple investidura entre Zuluaga, Holmes y Duque. A lo mejor se gana la lotería porque estos nuevos hechos le despejan la decisión a tomar. Y el presidente Santos, recién llevado al panteón de los próceres con su premio Nobel de paz, se siente tan sorprendido como  el expresidente Samper en su hora con el proceso 8.000. Esperemos a ver cómo se va desenvolviendo este drama a la medida de la investigación del Fiscal.

jueves, 9 de febrero de 2017

PARTIDOS LIQUIDOS



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Antes existían partidos “duros”, que resistían tanto el paso del tiempo como el de las ideas y se renovaban en sus directivas con el mismo esmero con que cuidaban su organización. O partidos de masas como los llamaba el ya fallecido Maurice Duverger, como lograron serlo el liberalismo en los tiempos de López Pumarejo y de Gaitán y el  conservatismo en las épocas de Alvaro Gómez y Misael Pastrana. Eran partidos que duraban, con estructura ideológica, organización interna, jefes y  seguidores debidamente carnetizados. Por eso fueron carne de cañón. Pero entró la modernidad liquida, como la llama Zigmund  Bauman( La Modernidad Liquida, FC.E.2015)  y los partidos entraron en un proceso en que lo estable, lo duradero, se disuelve, pierde  la forma y se convierte  en algo que se puede envasar, vender, o dentro de ese mismo proceso, convertirse en mermelada, como es el caso actual de los dos partidos tradicionales convertidos en algo desechable, que puede durar para una campaña presidencial o para recibir cuotas burocráticas. Así el liberalismo se escindió en Cambio Radical, el partido de la U  y el viejo oficialismo liberal; y el conservador se disolvió en jugo de guanábana muy  apetecido por los paladares  del  presidente Santos o del expresidente Alvaro Uribe. El conservatismo fue envasado por esos dos sectores y de ahí no se mueven porque ya la forma no se la da su propia estructura sino el envase en el cual logran colarse. Se convirtió en una simple Coca Cola para calmar la sed de poder tanto del presidente Santos como el expresidente Uribe. Aquellos tiempos en que el partido liberal era el partido de la libertad, de la igualdad y el conservador del orden y de la tradición, ahora todo han entrado en una licuadora y convertido en jugo para calmar la sed burocrática de sus respectivas clientelas. Y no volvieron a salir a la calle, porque la modernidad liquida ya no permite la dureza de los pavimentos y de los parques, sino que se cuela por internet y entra a los hogares convertida  en imágenes, tan evanescentes y tan frágiles que en un parpadeo desaparecen. Antes la afiliación a esos partidos “duros” era para toda la vida, como los matrimonios, y había ceremonias especiales para ungir con el bautismo de los recién llegados a los nuevos miembros. Y si entraban a ese partido era para permanecer y crear hijuelas herenciales porque había un sentimiento arraigado y unas ideas que merecían la lealtad. Lo demás, era traición.

jueves, 2 de febrero de 2017

EL PAPA FRANCISCO.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Siempre ha existido la tendencia a calificar a los pontífices de conservadores o liberales, o de  derecha o de izquierda, de acuerdo con las épocas. Así que el Papa Francisco no es una excepción. El dice que es un papa callejero. Eso implica que muchos se confundan y lo consideren un papa mamerto. La calle siempre ha sido de izquierda, a excepción de las épocas fascistas. En reportaje al periódico El país de Madrid, 21-I-2017, al Papa le midieron el aceite al preguntarle sobre la teología de la liberación y contestó que había tenido aspectos positivos y también desviaciones, sobre todo, en el análisis marxista de la realidad. Y mostró  su autocritica a la Iglesia al señalar que la corrupción también se manifestó en la Iglesia cuando el Papa Alejandro VI, “pesadita eh?”. Basta pensar en la familia Borgia, en esa época y doña Lucrecia con sus tecitos “envenenados”.

En la Iglesia hay santos y pecadores, decentes y corruptos. Y sigue diciendo: se habla con facilidad de la corrupción de la Curia. Hay gente corrupta en la Curia. Pero muchos santos. Por eso los verdaderos protagonistas de la Iglesia, son los santos. La historia de la Iglesia no la llevaron adelante los teólogos, ni los curas, las monjas, los obispos, los laicos, los verdaderos protagonistas son los santos. Ahora con relación al malestar que ha supuesto la intervención de la diplomacia Vaticana en el caso de Venezuela y en otros casos similares, Francisco se adelanta a señalar que la Iglesia no hace el papel de intermediaria, sino de simple mediadora. Porque el intermediario busca ganar algo con esa intervención, pero la Iglesia no. En la mediación se busca que las partes involucradas ganen algo, pero la Iglesia, nada. Y luego toma otro tema: la enfermedad más peligrosa que pueda tener un pastor proviene de la anestesia, y es el clericalismo. Yo acá y la gente allá. Si sós el pastor, tenés que meterte con esa gente, si vos no cuidas esa gente  y te dejás cuidar de esa gente, cerrá la puerta y jubiláte. Porque aquí el pastor se convierte  en un  simple funcionario. Y eso es el clericalismo, el peor mal que pueda tener hoy  la Iglesia. ¿Y se ha sentido utilizado por los políticos argentinos?: Ah si, algunos me dicen nos tomamos una foto de recuerdo y le prometo que va a ser para mí y no la voy a publicar. Y antes de salir por la puerta ya la han pulicado.

jueves, 26 de enero de 2017

GLOBALIZACION Y NACIONALISMO


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En la primera guerra mundial desaparecieron los grandes imperios. Eso desató luego un crudo nacionalismo que a su vez produjo la segunda guerra mundial, cuando Adolfo Hitler invadió  Polonia. La esencia del fascismo en sus dos versiones, alemana e italiana, viene dada por ese sentimiento nacional. En el caso de Italia, en la búsqueda de un  nuevo Renacimiento. Y en el alemán, la expresión darwinista de la pureza de la raza aria y la imposición, por tanto, de su dominio en  el mundo. Sobre esa base estaba montado el poderío de Alemania. Y ese crudo nacionalismo fue el que impulsó a los diversos países, bien sea en el caso especial de Alemania, de la búsqueda “espacio vital”, como decía Hitler, o de la vocación insular e imperial de la Gran Bretaña, o la grandeza de la nación francesa en lenguaje degolliano. Cada país europeo era un mundo antes de la segunda guerra mundial en donde estaba por delante hacer historia a lo que diere, expandirse, invadir regiones o países, haciendo un inventario de sus necesidades. De ahí que se vieran uniones contra natura, como las fuerzas aliadas en donde se encontraba la Unión Soviética que estaba lejos de las demás naciones europeas en su concepción ideológica y sin embargo hacia causa común contra el eje, constituido por Alemania, Japón e Italia. Por eso cuando los alemanes se sienten derrotados y quieren rendirse, no lo hacen ante la Unión Soviética, sino ante los países occidentales a los que se sentía más afín. Pero una vez se liquida esa pugna, se busca la integración europea en un alarde de sabiduría y de buen sentido  y, sobre todo, para no dejar tan mal parado a Descartes, quien se sentía defraudado con  su tesis de la razón como el verdadero centro del hombre. A tal punto, que los filósofos llamaron la etapa siguiente de la guerra como la de la posmodernidad, porque en Auchitz y en los hornos crematorios se había incinerado la razón del “homo sapiens”. La evolución industrial llevó al mundo a la era de la informática y el internet se encargó de desdibujar la soberanía de los países para convertirlos en una aldea global. Así que con el doble anillo de seguridad de la globalización y de la unificación europea, los países se vinieron a sentir acosados y para aliviarlo, entraron a buscar de nuevo sus identidades regionales. Esa una de las razones  del brexit británico y del triunfo de Trump en Estados Unidos.

jueves, 19 de enero de 2017

EL SINDROME DE GOLPE DE ESTADO.


 

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Luego del “cuartelazo” dado por el  general Rojas Pinilla el 13 de Junio de 1.953, al país le quedó una psicosis de golpe de estado y se vivía una fiebre permanente de expectativas en que estaban enredados oficiales  del ejército, más que todo presionados por elementos civiles. Así fue como se fue incubando la figura de un general golpista en la recia figura del general Alberto Ruiz Novoa, fallecido hace poco a sus cien años de edad. Ruiz Novoa, aunque no era un general tropero, pues se trataba de una persona cultivada y con inquietudes intelectuales, sin embargo era un combatiente. De ahí que fuera enviado por el gobierno de Laureano Gómez a combatir contra el comunismo internacional en el frente de Corea. Al llegar Guillermo León Valencia a la presidencia dentro del segundo turno presidencial del Frente Nacional, lo nombró como su ministro de guerra. A partir de ahí se fue construyendo la leyenda del general golpista, a tal punto que el presidente se lo vivía armado para repeler cualquier tentativa del general de apresarlo. El presidente entró en un estado de paranoia, sobre todo después de un banquete que le ofreciera la sociedad de agricultores al general Ruiz Novoa, en donde lo ponía en el difícil trance de salvar la patria. Y partir de ahí, se puso de moda en las administraciones siguientes, el banquete en el Tequendama para el ministro de guerra del momento, para pedirle que salvara la patria. Así que el presidente Valencia terminó destituyendo a Ruiz Novoa y liberándose de esa carga psicológica del golpe de estado a domicilio. Luego siguió la psicosis con López Michelsen, ya terminado el Frente Nacional, y en esa oportunidad era el general Alvaro Valencia Tovar, el llamado a desempeñar el papel de golpista, agravado el caso por tratarse un oficial lleno de lecturas, sensato y de palabra fácil y elocuente. El general no obstante haber ido también  a combate en el exterior, era un hombre pacifista, que se esmeró en tratar bien a la gente y ganarse el aprecio para un ejército que estaba dándoselas de prusiano. Y la fiebre se extendió hasta el gobierno de Belisario, quien también se sintió matoneado por el general Fernando Landazábal Reyes y vino a pagar las consecuencias con su destitución. Con el tiempo la fiebre fue pasando, le cambiaron de nombre al ministerio y terminaron por  nombrar civiles, como ahora, cuando un industrial está al frente sin un  pelo, de golpista.

jueves, 12 de enero de 2017

LA POSVERDAD.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
Los europeos están acostumbrados a mirar el mundo bajo la óptica de su propia historia, sin detenerse a pensar en que cada pueblo vive su propio proceso y no la idea de unificar previamente una cosmovisión que por ser propia no quiere decir que sea universal. Ellos todavía están esperando que los orientales salgan de la Edad Media y aparezca la consiguiente Ilustración y la revolución francesa para que todo se arregle. Cuando se presentó  el problema de Egipto y países aledaños, los periodistas europeos llamaron aquello la Primavera árabe, porque pensaban que tras la caída de los dictadores soportados por los Estados Unidos, vendría la democracia. Pero lo que estaba en el fondo  era una visión teocéntrica del mundo, en que su religión lo dirigía todo y los libros sagrados eran la constitución de su pueblo. Ahora los Estados Unidos están siguiendo la misma línea de interpretación de los europeos, analizando el mundo bajo la perspectiva de sus propios problemas, sin  tener en cuenta la diversidad de las culturas y de los mundos diferentes. Y entonces piensan como Francis Fukuyama, que en las democracias se está imponiendo la posverdad, o que en las elecciones se están imponiendo las tesis falsas. Entonces señalan que el brexit británico se impuso porque los electores fueron asaltados en su buena fe y creyeron en las propuestas de los que estaban de acuerdo con la salida de la Unión Europea. Pero no tienen en cuenta que lo británicos están en la Union Europea porque les permitieron continuar con su libra esterlina y no con el euro. Aquí ya hay de por si un rechazo previo a la integración plena de las economías de Europa. Además,  ha sido una nación insular, tanto geográfica como políticamente hablando. Luego es forzoso concluir que los británicos no están cómodos con la Unión Europea y de ahí que lo manifestaran en el brexit. Y aquí en Colombia también prospera la tesis de que el voto por el no en el plebiscito se impuso porque los argumentos de los ganadores eran falsos e indujeron en error a los electores. Y, como si fuera poco, que Trump había ganado en Estados Unidos porque falseó los hechos, sin tener en cuenta otras causas como el desgaste que soporta un gobierno de dos periodos como el de Obama, y que la señora Clynton era mirada como la representante de la clase política corrupta, además de la sensación del americano medio de que Estados Unidos está perdiendo protag

jueves, 5 de enero de 2017

LA BIOGRAFIA DEFINITIVA DE HITLER



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Uno se pregunta cómo un ciudadano austriaco sin más pergaminos que su propia ignorancia, considerado “apátrida” en suelo alemán, con deseos de ser un artista para quién le resulta esquiva la Universidad, termina convirtiéndose en el amo y señor de todo un trecho de la historia de Europa del siglo XX. Y a su vez se da cuenta de cómo las dos ideologías que marcaban la pauta en esos comienzos de siglo y que lograron ilusionar a los partidos para llenarlos de sabias ideológicas, me refiero al nazismo y al comunismo, vinieron a correr la misma suerte: su desaparición. Primero la fascista o nazista y luego el comunismo. Había más aliento ideológico en el comunismo y de ahí que perdurara su influencia, porque el fascismo se alimentaba de nacionalismo. Incitando al pueblo italiano a su resurgimiento en la búsqueda de un nuevo Renacimiento y en el caso alemán de buscar todas las posibilidades del pueblo ario, con acento en la superioridad racial. Ian Kershaw en su completísima biografía sobre Adolfo Hitler (Planeta, 2016) nos lleva de la mano para adentrarnos en el proceso de la aparición y formación del “monstruo” que se apoderó de la Alemania de comienzos de siglo. Y nos deja como lección, para que aprendamos el resto de países, que pueden presentarse circunstancias tales, como era el caso de Alemania luego de la primera guerra mundial, con un país devastado, unos partidos políticos desprestigiados, un centro industrial en peligro buscando algo que lo mantuviera ante el peligro que significaba para el capital la amenaza comunista, un ciudadano del común esperando un  mesías que le aliviara la pesada carga en que se había convertido su vida. Los objetivos principales como acción de gobierno estaban basados en la persecución a los judíos, en el “espacio vital”, para lograr territorios pertenecientes a Rusia con el fin de incorporarlos a sus propias necesidades, y la lucha contra el comunismo. Otro de los aspectos centrales del periodo  hitleriano fue el culto al Führer, empezando  con el saludo del brazo en alto, el desfile de sus seguidores como si se tratara de un personaje sagrado, en un día especial a  la semana, para que el pueblo pudiera tener contacto con él. Y la absorción de los poderes. Primero fusionar los de jefe de estado y de gobierno, a la muerte de Hindenburg y ,luego, sacando de taquito la constitución alemana, creando la ley habilitante, que por estos días está muy de moda en Latinoamérica.