jueves, 17 de agosto de 2017

ELECCIONES 2.018.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El expresidente Uribe puede llegar a ganar  las elecciones parlamentarias pero no las presidenciales. Por simple percepción se sabe que los candidatos fuertes, con estructura política suficiente para llegar a las finales serán German Vargas Lleras y Humberto de la calle.  Obedecen a fuerzas estructurales de vieja data que se han sembrado a través de la historia y que no parece estar en camino de extinción. Hay mucho ruido alrededor del sistema, pero lo cierto es que el país tradicional va a expresarse en las próximas elecciones presidenciales. Es la Colombia profunda, que se ve amenazada por distintos flancos, tanto de la izquierda como de la derecha. Esa Colombia profunda le teme igualmente a Petro, a Robledo, a Claudia López, tanto como a Alvaro Uribe. No está  todavía madura para sostener una candidatura como la de Fajardo, pues le falta el anclaje del amor y del odio y para eso todavía Colombia no está preparada.  En tanto que se abre camino por los lados de la paz y ahí es donde entra a jugar Humberto de la Calle, como expresión de ese anhelo, pero también con la carga de todas las deficiencias del proceso seguido con las Farc. Y si bien es cierto que podría ser el candidato ideal para ser el oficial, el Presidente Santos sabe que lo perjudica si le pone todo el peso del estado a su favor, pues habría una reacción que no se sabría medir. Como quien no quiere la cosa le toca apoyar a German Vargas Lleras, ojalá por debajo de cuerda para que no se note, si quiere salvar mucho de lo que hasta ahora se ha logrado dentro del proceso de paz. Porque si ganara las presidenciales el sector de Uribe, se vendría abajo todo el  proceso. En tanto que con Vargas Lleras se puede salvar lo que vale la pena de salvar, lo que en realidad quiere el pueblo colombiano. Porque siempre se comete la misma equivocación: todo el que no esté de acuerdo, al pie de la letra, con el proceso de paz es uribista, cuando eso no es así. La mayoría de los que se expresaron con el no en el plebiscito no es uribista y los medios de comunicación le quieren dar esta connotación. Luego hoy para la Colombia profunda el mejor negocio es tratar de salvar el proceso de paz, pero con enmiendas, cosa que haría Vargas Lleras y que no haría Humberto de la Calle. Es la salida más racional.

jueves, 10 de agosto de 2017

LA OPOSICION VENEZOLANA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Algo debe estar funcionando mal en la oposición venezolana. La estrategia de sacar gente a la calle todos los días para que la policía de Maduro haga lo suyo, está mandada a recoger. Se necesitan otras estrategias para poder enfrentar un gobierno dispuesto a todo, pues saben lo que se juegan: el poder o la cárcel. Ya no se puede echar mano de un gobierno norteamericano dispuesto a gastar  dólares en una invasión, no por prejuicios democráticos, sino por costos. La mano de Trump no se moverá en favor de Venezuela. Y aunque no haya bipolaridad, ahí están a la zaga Rusia, Irán, China, Corea del Norte como elemento disuasivo para contrarrestar cualquier intento de invasión. Las instituciones internacionales se debaten entre proteger las soberanías nacionales y las divisiones políticas entre los países de acuerdo con afinidades ideológicas. De otra parte, la obra de Chávez dejó raíces a nivel de pequeños países que ahora le aportan solidaridad. Desde que empezó la lucha entre el gobierno Maduro y la oposición, siempre han estado a la ofensiva las fuerzas del gobierno, que con ejecutivo y judicial, agregado al poder de las fuerzas armadas, han sorteado todos los obstáculos creados por la oposición. Siempre se ha dicho que la política no tiene alternativas: se la hace o se la padece. En el caso de Venezuela, la política la ha venido haciendo el gobierno y la ha padecido la oposición. ¿Falla la estrategia, fallan los lideres?. La estrategia de salir a la calle a protestar todos los días, solo ha dejado muertos, sin que se coseche algún rendimiento. Cuando el gobierno Maduro estaba contra la pared, vino la jugada de utilizar al Papa para quemar tiempo y reponerse de la incomodidad en que estaba. Se dejó seducir por tamaña propuesta, que le costó la situación que ahora afronta. En tanto que el gobierno sacó del bolsillo cubano la estrategia de la constituyente para envolver en un  cascaron de legitimidad aquello que era ilegal por naturaleza y, lo logró, ante el pasmo de los organismos internacionales y el desconcierto de la oposición. Y como si fuera poco, no solamente eligieron constituyente, sino que se tomaron la sede del legislativo, para dar paso al nuevo aparato legislativo, y  constitucional.

Luego se impone un cambio de estrategia, bien sea a nivel internacional para buscar apoyos y movilizar la opinión pública mundial, o a nivel interno sacando partido de la disputa Maduro - Cabello, o intentar algo con el ejercito venezolano.

jueves, 3 de agosto de 2017

EN TORNO A DIOS.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En la Edad Media se produjo la primera globalización en torno a la religión. En este caso, la católica, que en ese momento se señalaba como la única verdadera. Y no se habían producido acontecimientos como la reforma, el renacimiento, la ilustración, la revolución francesa y menos la revolución rusa. De ahí que ese espacio lo copaba la religión católica Y el hombre empieza un periodo amplio de independencia, apartándose de los modelos religiosos de la  Edad  Media como el Renacimiento, cuando luchó por una autonomía de la persona que se reflejó en las artes. Luego aparece la Ilustración que sitúa la razón como el centro del hombre, su capacidad de libre albedrio, dejando de lado a Dios como principio y fin de todas las cosas. Y la revolución francesa ya se va de frente contra Dios, el pueblo arroja las imágenes  representativas de la iglesia fuera de los templos, se borra el nombre de Dios en esta primera constitución y como efecto-demostración en las demás constituciones del mundo, para entrar de lleno el pueblo a ejercer cualquier capacidad de legislar, en nombre de una persona que era principio y fin de todas las cosas. Y como si fuera poco, aparece otra religión de carácter político como el comunismo, que quiere realizar el paraíso en este mundo, diseñando una sociedad soldaría autosuficiente Y Dios ahí. Luego la revolución tecnológica. Pero se produce el holocausto judío, que para filósofos como Lyotard indicaban el  fin de una época racionalista y el comienzo de una segunda modernidad, ya con otros valores, porque ahora el hombre sin el imperio de la razón, vuelve a buscar la espiritualidad y los contenidos religiosos. Y la religión se vuelve pluralista, ya no es el monopolio de la iglesia católica, sino de distintas religiones, que utilizan el mismo esquema de un Dios y de un  profeta que lo representa en la tierra, como judaísmo, el islamismo y el arco iris protestante. Eso sin contar con el Dios de los orientales. No es que Dios haya cambiado, siempre ha estado ahí. Los que hemos cambiado somos nosotros. De ahí que tenga razón el papa Francisco cuando dice: “Yo creo en Dios, no en un Dios católico, porque no hay Dios católico, solo hay un Dios. Creo en Jesucristo y su encarnación. Jesús es mi maestro y mi pastor. Dios es el padre. Abba es la luz y el creador.” Dios no pude ser solo de los católicos. ¿Y  los demás qué?

jueves, 27 de julio de 2017

EL CAUDILLISMO.


 

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El caudillo es el personaje clásico de la política latinoamericana. Roa Bastos nos hizo la descripción perfecta del doctor Francia, el célebre caudillo paraguayo que cerró las fronteras de su país buscando la utopía de la autosuficiencia. Y Vargas Llosa también nos regaló el retrato hablado de Trujillo, el caudillo dominicano. En fin, se convirtió en un  lugar común identificar el proceso de la política nuestra como subproducto del caudillismo. García Márquez, escribió El Otoño del Patriarca  que para Vargas Llosa es la más mediocre  de sus obras, quizá por la congelación de la prosa, rayana en el retoricismo. En realidad basta una sola mirada  por el continente, para encontrarnos con  personajes de leyenda como Domingo Perón, Lula da Silva, con el general Strossner de Paraguay, con Rojas Pinilla; subiendo un poco más, Odría en el Perú, Pérez Jiménez o Hugo Chávez. Para qué más. Pero lo peor es que a pesar del paso del tiempo, de la evolución de nuestros países y demás, en donde ya tenemos unas amplias clases medias preparadas y no analfabetas como antes, sigue presentándose el fenómeno. Para un físico  el caudillo es la expresión de la energía del vacío que se impone sobre las fuerzas gravitatorias y produce la disgregación de la unidad. Si bien es cierto que aglutina a su masa, sin embargo produce polarización. Así que viene a ser una fuerza negativa u oscura, como también dicen los físicos. Ahí está el caso de Alvaro Uribe que viene a aparecer cuando el país ha evolucionado lo suficientemente como para acercarse a un modelo democrático. Ahí estaba la semilla, latente, para que prendiera nuevamente la especie que parecía haber desaparecido de la  escena nacional, en donde últimamente han aparecido jefes políticos, con más imagen de líderes que de caudillos. Barco, Gaviria, Samper, Pastrana, Santos. Parecía pues, una especie en extinción. Sin embargo, como ha ocurrido en Argentina, donde definitivamente está en sus genes el caudillismo, porque el peronismo ha reverdecido a través de la historia y se niega a desaparecer, encarnados en nuevos perones que aparecen cíclicamente. Aquí en Colombia mientras los miembros de los partidos buscan la fuga por los agujeros negros hacia otros partidos, el único partido que se consolida es el Centro Democrático, llevado de la mano de Uribe. Algo está fallando. O no podemos desligarnos del caudillismo o nuestros líderes no están aportando lo suficiente para que esto no ocurra. Por eso se dice que el próximo presidente es el que diga Uribe.

miércoles, 19 de julio de 2017

EL ESQUEMA IZQUIERDA-DERECHA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Los europeos tienen una visión del mundo típicamente “eurocentrista”, dando por sentado que  el mundo gira alrededor de sus conceptos y de sus cosmovisiones. De ahí que miren a los demás países como secuelas de sus procesos políticos y sociales y no con las características propias de cada país. Por eso el ministro de educación de Francia, Jean –Michel Blanquer en unas declaraciones a El Tiempo, señala que Colombia debe superar la fractura izquierda- derecha, cuando aquí aún no hemos entrado a ese juego. Antes por el contrario, nos habíamos estacionado en el esquema del siglo XIX en la disputa por el poder entre liberalismo y conservatismo. Si acaso se han presentado opciones de izquierda y derecha ha sido dentro de los partidos y no entre los partidos. El liberalismo fue de izquierda con López y con Gaitán, pero se volvió de derecha con los Lleras y Uribe. Y posturas de derecha en el conservatismo con Laureano Gómez y pare de contar. Pero claro, el ministro Blanquer se mete dentro de la órbita de la Francia de 2017, cuando acaba de triunfar el centrismo, barriendo precisamente con la izquierda y la derecha. Entonces aquí debe ser lo mismo: el centro debe superar a la izquierda y a la derecha, porque ellos creen que la disputa guerrillera era por cuestiones ideológicas y que el país estaba polarizado entre un  sector de derecha en el poder, representado por Santos, Uribe, Pastrana y Vargas Lleras y otro de izquierda que estaba en el monte, en la guerrilla. Y que para acabar con esa disputa se hizo la paz y como consecuencia de todo el país debía girar alrededor del centrismo, para superar la polarización. Nada más alejado de la realidad que semejante concepción. Aquí el país se alejó de cualquier opción de izquierda luego de la muerte de Gaitán y se derechizó en sus dos partidos, tanto liberal como conservador. Los partidos empezaron a hacer agua luego de la “satanización “del conservatismo por parte de Laureano Gómez por cuenta de la violencia y el liberalismo por Ernesto Samper, por motivos de ética, cuando el proceso ocho mil. Y cuando se daba  este proceso, apareció Alvaro Uribe que se llevó en los cuernos a casi todo el partido conservador y gran parte del partido liberal, en forma paralela a la operación salvavidas de Juan Manuel Santos, quien creó un “agujero negro”, como el partido de la U, y trató de salvar al viejo liberalismo encarnado en Gaviria.

jueves, 13 de julio de 2017

¿QUIEN ES MEJOR?

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
 ¿Cristiano Ronaldo o Messi ?. Las opiniones están divididas, porque hay fanáticos tanto de uno como de otro y además entran en juego las capillas de los equipos y la cosa se complica. Es pues, un asunto delicado. Lo cierto es que ambos son muy buenos, pero diferentes. Cristiano es el atleta del gol, con la obsesión de la valla contraria en la cabeza  desde el comienzo hasta el final del partido y al mismo ritmo: siempre para adelante. Con una contextura física que no tiene Messi y tan contundente que parece un panzer alemán como los de la segunda guerra mundial. Es espigado, alto, con pura fibra muscular, en tanto que Messi es bajito, escasamente supera el metro y medio. Pero metro y medio de puro genio. Messi es el artista, el mago de la pelota, que se la lleva con los pies, con la cabeza, con el pecho, no con la mano porque esos serian terrenos de Maradona; como si tuviera el balón pegado con bóxer a sus guayos. Es capaz de hacer jugadas al milímetro, mientras que las jugadas de Cristiano son de amplios espacios, pero de gran contundencia, demoledoras. Es Messi un Gaudí en el área para tejer las agujas del gol que suben al cielo por las torres de la catedral de Barcelona. En cambio, Cristiano se parece a las torres del Kremlin moscovitas, llenas de espacio y de contundencia, como el balón que patea y que ama. Los  dos son temibles para los tiros directos, por largos que sean. Patea con más contundencia Cristiano, pero con mayor precisión Messi. Los goles de Cristiano son como una bala de misil, pero los de Messi son como una piedra preciosa, como un diamante. Es más liberal Cristiano pues se aventura con la ciencia moderna y tiene mellizos o gemelos con vientres prestados, mientras que Messi es más conservador y lo hace en la casa con su mujer. En lo que si son iguales es que a ninguno de los dos le gusta pagar impuestos  y por eso han estado al borde de la cárcel. Pero si los meten a la cárcel, ¿quién hace los goles del Real Madrid y quién los de Barcelona? Cristiano es un  jayán de barrio que apura con todo y lidera dentro y fuera de la cancha. En tanto que Messi es líder solo  en la cancha, pero es el maestro que maneja la batuta del concierto mientras la música se desgrana en el estadio.

jueves, 6 de julio de 2017

LA FALTA DE ESTADO.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Gaitán hablaba del país político y del país nacional. López Michelsen se refería al país moderno y al país atrasado, cuando las épocas del MRL. Alvaro Gómez tenía en mente el Régimen, que se interponía en el camino de la nación y del estado. Los izquierdistas analizaban el fenómeno entre un país real y un país formal. Ahora estamos ante una nueva realidad: Entre el Estado tradicional y el Estado globalizado. Dígalo sino el descubrimiento de todo un aparato terrorista encarnado en el MRP, con brigadas de choque y movilizaciones a raíz de su captura. Pueden no ser ellos los del atentado al Andino, pero lo que si queda claro es que ahí hay una organización terrorista, que ya no obedece a los patrones del país tradicional, sino del globalizado. Son las nuevas generaciones con la irrupción de este medio de protesta, que viene desde el derrumbamiento de las torres gemelas hasta los golpes en diversos países europeos, dados por organizaciones religiosas y nacionalistas, que protestan contra los últimos coletazos del imperio norteamericano, pero a su vez expresan un sesgo religioso, o racial o político. Y sucede esto, cuando el país tradicional asistía  al tránsito del proceso de paz para acabar con el medio de violencia tradicional que se manifestaba en las zonas  más apartadas del país. Y precisamente cuando comentaristas de prensa, de todos los matices se expresan sobre un tema al que hemos llegado por consenso, que es el de la falta de Estado. Y no solamente los columnistas, sino intelectuales internacionales como Robinson y cuanto pensador se haya acercado al fenómeno de la violencia rural, para achacárselo a la precariedad del estado, que no llega con la justicia, la administración, la educación, la seguridad ,la salud y el reparto de tierras. Ya Claudia López lo había expresado muy bien en su libro y proponía todo un proyecto para llevar el estado a las regiones y evitar así el caldo de cultivo para los movimientos guerrilleros. Y como lo acaba de demostrar el coronel Julio César Prieto en su libro, donde el estado pone a enfrentar hasta sus propios funcionarios, con políticas equivocadas como lo fueron las del apoyo al paramilitarismo. Y lo vimos con el narcotráfico en que el Estado tenía que hacer contubernio con alguno de los otros carteles para poder enfrentarlos, como el presidente Samper. Y como el general Maza Márquez. Luego si debe haber un  propósito nacional, ese debe ser el de construir estado. Mas fuerte.

jueves, 29 de junio de 2017

CÓMO SE DISUELVE UN PARTIDO.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El código civil trae entre los modos de adquirir la propiedad el fenómeno de la accesión, por medio de la cual el dueño de una cosa pasa a ser dueño de lo que ella produce o de lo que se junta,  o adhiere, a ella, agregamos nosotros. Y citaba como ejemplo las playas ribereñas las cuales resultaban extendidas, por el lento e imperceptible retiro de las aguas. Este fenómeno se ha producido de un tiempo para acá en el conservatismo, en donde hemos visto cómo se fue fugando el personal, como dicen en el cuartel, hacia otras toldas, al punto de convertir al partido en un agujero negro. Primero fue la fuga hacia el uribismo cuando el expresidente extendió su periodo hasta los ocho años completos para consagrar su hegemonía. De ahí que las huestes fueron a parar al redil de Uribe, en busca de ministerios, embajadas, superintendencias, etc. Y luego vino la fuga hacia el santismo, cuando Juan Manuel Santos logró la presidencia y luego remontara la reelección para ir completando también los ocho años, que ya se van volviendo costumbre. Ahora se viene a consolidar la tendencia con el ingreso del expresidente Andrés Pastrana al uribismo. Porque ahí no se produce unión alguna o alianza entre fuerzas más o menos equilibradas, sino que un distinguido expresidente, el solo, se pasa al uribismo. Y decimos esto, porque ya las huestes que en algún momento llegó a comandar, estaban desde hace rato fugadas al urisbismo y al santismo. Así que la jefatura de Pastrana se parecía a la que ejerció en su momento Gorbachov en  la Unión Soviética, al quedarse sin piso político  cuando Yeltsin montado en un tanque de guerra se subió al poder. Gorbachov se quedó colgado en un hilo histórico que se reventó  bien pronto. El expresidente Pastrana sintió  el vacío de  poder y no soportó la carga de la inestabilidad y decidió  terciar por una de las dos opciones entre los dos polos de poder. En estas condiciones, la situación del conservatismo se vuelve más difícil, pues antes se pensaba que de pronto hubiera unión alrededor de alguna política o de algún jefe importante; pero ahora no, pues al pasarse el expresidente Pastrana al uribismo queda consagrada la polarización que existe en el país, en donde santismo y uribismo se disputan tanto el poder como la opinión pública. Y a los conservadores que aún están con Santos, les queda muy difícil dar el salto hacia la oposición.

jueves, 22 de junio de 2017

“MANOS DE ASBESTO”.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Cuando Humberto de la Calle dijo que él no pondría las manos en el fuego por el gobierno de Ernesto Samper, los samperistas empezaron  a llamarlo “Manos de Asbesto”. Ahora se los tiene que aguantar como compañeros de equipo en su calidad de patrocinadores de su candidatura, en una rara unión con los gaviristas y santistas. Samper le echaba a la culpa a Cesar Gaviria de haber introducido el neoliberalismo en la política colombiana, luego de haberle puesto una vela a Dios y otra al diablo en la constitución del 91, en donde las tesis socialdemócratas y el neoliberalismo se repartieron el pastel. Gaviria se sonrojaba de semejante entuerto, dada su condición de socialdemócrata puro. Pero no llegaba a tanto, como los samperistas, que en el verbo de Horacio Serpa le increpaba que no era “ni chicha, ni limonada” y trajo a cuento aquello de “esto dijo el armadillo subiéndose a un palo de mango, ni me bajo ni me subo ni me quedo aquí tampoco”.  En tanto Samper no tenía inconveniente en decir: Aquí estoy y aquí me quedo. Y César Gaviria se quejaba de la falta de berrenque de Humberto de la Calle, a quien tuvo que llamar por teléfono al capitolio para que defendiera el gobierno en medio de la tunda que le estaban dando cuando la fuga de Pablo Escobar. De ahí en adelante Gaviria desconfió de De la Calle por su falta de resolución en los momentos claves. Y Santos lo miraba por encima del hombro dada su militancia en la Tercera Vía de Tony Blair. Ahora están juntos. César Gaviria será ungido como jefe único del liberalismo, para escoger a Humberto de la Calle  candidato de la unión del liberalismo y del partido de la U. Así que Humberto de la Calle está rodeado por una parte, de sus enemigos de siempre, los samperistas, que no le perdonan el que no hubiera puesto las manos en el fuego por ellos y se soñara con llegar a la presidencia, así facilito, a las espaldas de Samper. Con otro ítem: las señoras de Samper y de De la Calle no se quieren, porque ésta  quería ser primera dama en el gobierno Samper, cuando éste ni se había divorciado, ni daba muestras de ser un jeque  árabe como él mismo lo dice en su libro Aquí estoy y aquí me quedo” Y sus  amigos pasan una mala hora, como  es el caso del gobierno Santos, quien rompe records de impopularidad.

jueves, 15 de junio de 2017

ORTEGA Y GASSET.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
Están reeditando en España la obra completa de José Ortega y Gasset, el filósofo español que leíamos en el colegio para sacarle el cuerpo a la física y la química. Tenía un estilo brillante, con una prosa pulida, como las piedras que García Márquez pone en las quebradas de Macondo, apenas lamidas por el agua y su corriente. Su circunstancia, como él la llamaba estaba cercada por un marxismo muy extendido, dentro de un régimen fuerte como el del general Francisco Franco y  él era liberal, pero muy conservador. Hasta su porte  era aristocrático y su pensamiento ídem. Para mí, tenían el mismo encanto las frases brillantes de José  Antonio y las de Ortega. Claro que en las de Ortega encontraba más pulimento. A uno de joven lo cautiva la música de las palabras y esa música la encontraba por igual en Ortega y en José Antonio. Además, su libro la Rebelión de las Masas en una época dominada por el marxismo era una auténtica apostasía, pues allí se denigraba de las masas, que eran ordinarias, poco imaginativas, bárbaras. En cambio, para el marxismo las masas eran la salvación de la humanidad, el nuevo evangelio. Y entonces la teoría del “señorito satisfecho” que Ortega nos entregaba para hacer de nosotros algo que valiera la pena, con exigencias sobre uno mismo, aristocráticas, en lugar de tantos derechos como los que exigían los obreros marxistas. O el “hombre masa”, que no era el obrero de overol, sino el hombre común y corriente, que no se exige nada, que apenas vegeta, pero no vive, exaltaba la imaginación de los jóvenes de la época. En eso se parece su pensamiento al de los fascistas, para quienes el trabajo de campo al par que los embriagaba, los hacia vivir una tensión que valorizaba, que jerarquizaba. Así que el pensamiento de José Antonio y el fascismo, se hermanaban en ese entusiasmo por salvarse a sí mismo, exaltándose, exigiéndose, disciplinándose. Nada de flojeras, puro aliento. El general Franco era otra cosa. Por eso José Cercas, el escritor español que se avergonzaba de haber tenido un  pariente franquista, al escribir su novela “El Monarca de las Sombras”, con el fin de liberarse de su complejo de culpa, fue situar a su pariente el joven Manuel Mena hacia el lado de José Antonio, de ese falangismo inicial y no del lado de Franco. El pensamiento de José  Antonio era una especie de  “macronismo” de la época, ni de derecha, ni de izquierda.

jueves, 8 de junio de 2017

EL ENGAÑO POPULISTA.

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 Por fin alguien pone la cara por el neoliberalismo. Axel Kaiser y Gloria Alvarez hacen una elaborada propuesta a favor del neoliberalismo en el libro El Engaño Populista. En Colombia por ejemplo, nadie pone la cara por el neoliberalismo. Cesar Gaviria se lo quita de la solapa del saco, como si fuera caspa, los samperistas lo denigran, Los santistas son de tercera via. Uribe tampoco se identifica con él. Es una doctrina expósita, sin dolientes, pero actuante. Se mete en todos los gobiernos, eso sí con la condición expresa de no ser llamado neoliberal. Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza, sus máximos pontífices en latinoamerica, se dicen liberales, asi como suena, pero neoliberales, no. Así que la honestidad de los autores hay que resaltarla. Ahora, eso del populismo es creación eurocéntrica. Cuando en Europa veían un movimiento de cierto contenido popular o caudillista, le ponían el sello de populista. Populistas fueron Perón, Rojas Pinilla, Pérez Jiménez. Pero se trata simplemente de los últimos coletazos del socialismo. Los que diseñaron el modelo de Chávez son neomarxistas. Luego consideramos que el término populista es impreciso e impersonal, dice mucho y no dice nada. Si analizáramos el liberalismo colombiano bajo la lupa de los autores, nada más repudiable que la revolución en marcha, donde el liberalismo se untó de socialismo, cuando para el liberal colombiano se trata de la joya de la corona. Ese neoliberalismo tiene que pasar por el crisol de los Estados Unidos, al apartarse del modelo francés de la revolución francesa, con su autoritarismo rousseauniano. ¡Liberales atacando a Rousseau! Que exista una hegemonía socialista en latinoamérica, es producto precisamente de ese pensamiento y esa acción de tipo liberal, que los autores condenan. Y toman el caso de dos países modelo en cuanto a su estabilidad económica y su desarrollo como Suecia y Chile, para demostrar que ha sido el modelo neoliberal el que los ha llevado a buen puerto. Que en el caso de Suecia el manejo neoliberal fue el que puso las bases para esa estabilidad, mientras que la socialdemocracia con su igualitarismo pretendía dañarle el caminado. Y lo mismo predícan de Chile, pasando por encima de Pinochet, quien le puso freno al socialismo e impuso la férrea disciplina neoliberal en el desarrollo  económico. Pero los dos casos son muy significativos, pues la verdad puede estar en el medio: precisamente por alternarse en el poder los dos modelos, han llegado a lo que son. Pero ellos, los autores, mantienen su evangelio.

 

jueves, 1 de junio de 2017

LLEGARON LAS COALICIONES.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Dentro de la estructura bipartidista del país durante los siglos anteriores, el orden se vino a erosionar y los partidos han ido perdiendo sus antiguos atractivos, agregado a esto el fenómeno de la corrupción, el mundo de la informática jalonando una democracia más participativa, en fin, por causas diversas los partidos perdieron la dureza de antes y se convirtieron en lo que diría Bauman, en partidos líquidos. A partir de la elección de Ernesto Samper el liberalismo no es capaz de llevar solo, un candidato presidencial al poder. Lo mismo le ocurre al conservatismo, que tuvo que apelar en una penúltima instancia a la casa sin cuota inicial de Belisario Betancur, y en última, para  la presidencia de Andrés Pastrana, a una coalición de diversos partidos. Así que ninguno de los dos partidos es capaz de poner presidente. Luego se tiene que apelar a las coaliciones. La fuerza hoy en día más cohesionada es el uribismo, pues la jerarquía autoritaria de su jefe impone carácter. De ahí que se esté  convirtiendo en una fuerza centrípeta al absorber otras fuerzas para lograr una coalición tanto de matices como de organizaciones. Por eso el candidato Duque afirma que el centro democrático, es de centro, porque recoge de uno y otro sector dentro de las ideologías. Así que esa atracción fue sentida por el expresidente Pastrana quien ya anunció su conformidad en la coalición con el uribismo, lo cual viene a fortalecer ese grupo opositor. A su vez, los sectores de izquierda también se han movido y con Claudia López y Fajardo y de pronto con Petro, buscan esa unión. Por su parte, el liberalismo y el partido de la U, cuyo candidato natural es Humberto De la Calle, solo espera que el presidente Gaviria se ponga al frente de la campaña, para despegar en las encuestas y para sacar adelante la política de acuerdo con la guerrilla. Luego se está  quedando solo el candidato que hasta el momento ha trabajado más su candidatura presidencial, como lo es German Vargas Lleras, a través de sus obras de infraestructura en su paso por la vicepresidencia. El problema mayor que presentan los diferentes partidos, es la proliferación de candidatos y la falta de programas, porque todo parece indicar que el tema dominante en la campaña va a ser el de la paz. La salida con mayores probabilidades de éxito electoral es la unión de la coalición que lleva adelante el uribismo: Vicepresidencia para Uribe  y presidencia Vargas Lleras.

jueves, 25 de mayo de 2017

LA SENTENCIA DE LA CORTE.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Con la sentencia de la Corte queda una vez más al desnudo la contradicción inicial que existe entre las posiciones jurídicas de la guerrilla y del gobierno. La guerrilla cree que los acuerdos deben interpretarse a nivel de tratado internacional y por lo tanto, deben pasar automáticamente al bloque de constitucionalidad, llevados por el pensamiento del abogado español Santiago. Y el Gobierno, o por lo menos eso creemos la gente del común, que los acuerdos deben hacer el transito formal de cualquier ley o acto legislativo, pues se trata de un acuerdo entre el gobierno y una fuerza insurgente, todo dentro del esquema de un  país. Nada de forzar las cosas y tratar de meterlos al ámbito del derecho internacional, dándole status de país a la guerrilla. Luego nada más lógica que la sentencia de la Corte al poner las cosas, dentro del espacio de nuestra constitución. Así que el Congreso no puede perder su calidad de legislador, con criterio propio y no para darle transito legislativo a un acuerdo o una orden del ejecutivo. Seria vulnerar de entrada la organización democrática dentro de la cual estamos asentados. Yo creo que esta experiencia se puede aprovechar para consensuar los acuerdos con el criterio de las mayorías que se impusieron con el no, que va mucho más allá del simple uribismo, para empatar la brecha que se abrió  y seguir adelante. Y vuelven a tener vigencia algunos temas como el de sancionar, pero de veras, los delitos de lesa humanidad y los falsos positivos, que no pueden ser objeto de absolución o de penas menores, sin privación de libertad. Además, la garantía económica de las Farc para indemnizar a las víctimas, cosa que se ha venido dilatando hasta que la guerrilla se insolvente como cualquier parroquiano en peligro de perder su fortuna mal habida. El caso de leyes como el plan de desarrollo y el presupuesto es distinto, porque se trata de leyes eminentemente técnicas y llevan su propia legitimidad pues el pueblo las votó al escoger el programa del candidato vencedor  y vienen a tomar cuerpo en el plan de desarrollo. Y el presupuesto es una emanación del plan. En los tratados internacionales es cierto que para su aprobación no son objeto de debate, porque ya están convertidos en ley y han sido sometidos a control constitucional, para surtir por último el canje de ratificaciones para convertirse en tratado. Un tratado es fruto de una deliberación previa que no necesita debate.

jueves, 18 de mayo de 2017

EL CENTRO DEMOCRATICO.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
¿El Centro  democrático es de derecha  o en realidad de verdad es de centro?. Para Fernando Londoño es la derecha pura. Para Duque al contrario es el centro.

Macron, el electo presidente de Francia señala que la nueva división política que se presenta es la de los progresistas y los conservadores. Y arrasa con todo lo que antes teníamos como la atmósfera, el clima o la circunstancia de la política. Debe referirse a que estamos en una etapa postideológica en donde tanto la izquierda como la derecha ya no son las dominantes, porque el fascismo murió después de la segunda guerra mundial el comunismo en el 89, cuando hizo implosión la Unión Soviética. Por lo tanto, los partidos se quedaron sin ideología. Por eso Bauman señalaba que los partidos ahora eran líquidos, porque se amoldaban a los estantes a donde fueran llevados. Ya un estado omnipotente, que no proteja los derechos humanos, niegue el juego político mediante el corporativismo, como lo establecía el fascismo, no tiene cabida en el mundo actual. Ya su vez, la liquidación de la propiedad privada y la colectivización  de la vida de los ciudadanos también sufrió su derrumbe. Además, tanto una como otra ideología, representaban la acción del estado, bien sea del lado del fascismo, como del lado del comunismo. Así que en esta época post, para Macron los progresistas son los desheredados  tanto del comunismo como del fascismo y buscan alternativas hacia adelante, en tanto que los conservadores son los que siguen siendo fascistas, con su apego al estado, lo mismo que los comunistas que siguen pensando en su sociedad sin propiedad privada, sin derechos de libertad  Y los de centro, liberales. Para Duque el Centro Democrático es de centro, porque permite todos los matices, pero atenuados, y sujetos desde luego a la disciplina partidista y al caudillismo de Uribe, que impone tanto la orientación ideológica como las órdenes de organización, y para Londoño  es de derecha porque disfruta del autoritarismo de Uribe y es la expresión del capitalismo. Ahora, para entender el impacto político que conlleva el triunfo de Macron en Francia podríamos tomar el Centro Democrático como escenario de ese cambio en la hipótesis de que el expresidente Uribe perdiera las elecciones a manos de Paloma Valencia, quien se lanzaría como candidata presidencial independiente, dando lugar a que el “palomismo” barriera en las elecciones del 18 como lo acaba de hacer Macron en Francia con su nuevo partido En Marcha y liquidara el uribismo.

CARLOS RESTREPO PIEDRAHITA.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 
El Externado de Colombia tenía muy buenos profesores: Darío Echandía, Antonio Rocha, Hernán Salamanca, Vargas Rubiano, Aurelio Camacho, Hernando Morales, el “sapo” Gómez, Agustín Gómez Prada, Flinkestein, entre otros, y Carlos Restrepo Piedrahita. Era una nómina de lujo. En la vieja sede de la 24 uno veía llegar a Restrepo, con esa figura de palma de cera del Quindío, sus pasos largos y un corbatín permanente, heredado de la época de oro del liberalismo, cuando Alfonso López los lucia luego de cortas temporadas en Londres y lo imitaba Julio Cesar Turbay. Ya había estudiado en Alemania y se contaba entre los constitucionalistas más destacados del país, por eso fue ministro, embajador y consejero permanente en temas constitucionales de sucesivos gobiernos. Pero no se salía de la cátedra, Era austero como el que más, después de clases lo veía uno paseando por la séptima y entrando al Monte Blanco de la Jiménez o en la veintidós, bien sea almorzando o tomándose unas medias nueves o unas onces. Y siempre solo. Sus clases eran magistrales y no obstante su lejanía y su distancia, siempre era respetuoso y cortés, comunicativo dentro de su mutismo.  Por eso al paso de los años y, cuando vino el cambio de sede y yo llegué por los años 90 al Externado, a devolver algo de lo que me dieron, allí estaba como un roble el viejo maestro, convertido en símbolo del Externado, con  su oficina de vicerrector, cuando su joven amigo Fernando Hinestrosa había heredado de su padre la rectoría. Y había un centro de estudios constitucionales que llevaba su nombre y se había lanzado su libro sobre las constituciones de Colombia en edición de lujo, al mismo tiempo que mantenía su catedra en los post-grados, con la plena aceptación de sus alumnos. En las horas del almuerzo llegaba al restaurante de la Universidad, con una espléndida vista sobre los tejados de la Candelaria, acompañado de una señora ya de edad, en la primavera de su vejez, con  esa belleza tardía que se queda en ciertas mujeres para siempre. O de lo contrario, solo. Lo visité por última vez cuando llegaba a los noventa años y me fui hasta su oficina para saludarlo y estaba allí, como cualquier profesor primíparo preparando su hora de clase. Y me dijo, no lo puedo atender más porque ahora entro en catedra. Es decir, como un  sacerdote que se prepara para consagrar el cuerpo de Cristo. Y llegó a los ciento un años, lúcido.

jueves, 11 de mayo de 2017

EL ABORTADO REFERENDO DE VIVIANE MORALES-


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En cuanto a temas como el aborto, la eutanasia, la adopción en parejas homoparentales, el matrimonio homosexual, es cierto que hay un vacío constitucional.. Que la Corte le dio un ultimátum al Congreso para legislar sobre estos temas y no lo hizo, presentándose entonces este vacío que la Corte ha querido aprovechar para legislar en contravía, cuando sus funciones solamente son judiciales y de control de constitucionalidad. Pero a su vez no parece aconsejable que por referendo se tomen decisiones de este tipo, y sobre todo, referidos a un  solo caso, tanto por la desproporción en el gasto como que no soluciona el problema de fondo, porque solo solucionaría el problema de la adopción por parejas del mismo sexo quedando por fuera los demás. De ahí que partiendo de la base de que tenemos un sistema presidencial, el Ejecutivo es el llamado a zanjar el dilema y dedicarse a presentar los proyectos tanto de actos legislativos, como de leyes, para obligar al Congreso a que legisle. El ejecutivo es el llamado a tomar una decisión y no el judicial, por tratarse de la legitimidad en juego. No es posible que un organismo no elegido popularmente, sin ningún baño de legitimidad venga a cumplir la tarea que debe cumplir el legislativo que está hecho para esas cosas y que tiene la legitimidad suficiente para embancarse en la empresa. No es posible que sigamos con esa sangría constitucional en donde el art 42 de la constitución diga que la familia la compone un hombre y una mujer y que la Corte diga otra cosa totalmente diferente para darle vía a la adopción homoparental. Sea que se imponga una u otra tesis, lo cierto es que la constitución debe respetarse y no jugar a las escondidas con ella. Si estamos en un estado de derecho, la carta guía es la constitución y no las sentencias de la Corte. ¿Para qué el estado de derecho?. Así que el ejecutivo lo que debe es afrontar el problema y hacerse cargo de una agenda legislativa enderezada a que el Congreso enfrente el problema, que por lo visto tiene muchas riesgos electorales que los congresistas no han querido asumir por miedo a perder su electorado. Mas, cuando en materia ideológica estos temas son los que están diferenciando a mucha gente como es el caso de la senadora Viviane Morales, quien siendo liberal igualmente  es cristiana, poniendo en aprietos a sus dos hemisferios cerebrales, pues viene a dividirlos.

jueves, 4 de mayo de 2017

EL MONARCA DE LAS SOMBRAS.


 
POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En la novela de Javier Cercas hay que analizar dos aspectos: el político y el literario. En el político Cercas, quien pertenece a una generación de izquierda, no obstante su ascendencia franquista, se ve comprometido sobre todo ante sus compañeros de generación y novelistas, pues su siente “sucio” por haber tenido un héroe franquista en la familia.

 De ahí que para hacer actos de contrición  y expiar ese pecado de familia se dedica a buscarle la comba al palo para lograr por lo menos una explicación, que no una justificación de esos ancestros pueblerinos, que le hacen quedar mal ante ese nuevo mundo, cuando sale de Ebernando, un pueblo perdido y sin  historia, una especie de Macondo español y se va para Barcelona en donde ya queda mal ante una ciudad de otro aire más moderno, en donde el franquismo es visto como algo tocado por el demonio y sobre todo, pasado de moda

Y Cercas pertenece a una generación de escritores neo-republicanos que no perdonan el haber perdido la guerra civil y quieren ganarla de nuevo en los escritorios, y no cuando se jugó el partido.

De ahí que en ese tránsito que viven las sociedades, en la fuga masiva del campo a la ciudad, viene el cambio de ideas y el que es conservador se civiliza, según ellos, y se vuelve o liberal o socialista, para poder enfrentar ese reto nuevo que le impone la ciudad.

Así que Cercas se dedica a investigar y sobre todo, a deconstruír la historia de sus antepasados para ver si logra disminuir en algo la deshonra de haber tenido una familia franquista, que era la que dominaba en el pueblo.

Y lo logra trayendo a cuento las teorías de Darwin sobre la evolución de las especies y en este caso, del homo sapiens, para concluir en que uno no es responsable de sus genes y que en la sangre vienen  inoculadas las sustancias de las cuales se nutre el sujeto que las padece o las maneja.

Así que él no puede responder por el algoritmo de sus genes, que dan tanto para unos genes buenos, que son los de izquierda y para unos genes malos que son los de derecha. Esto en cuanto a lo político.

Porque en cuanto a lo literario Cercas se afirma en su estilo que descarta la ficción, para tener que habérselas únicamente con la realidad. De ahí  que para hacer una novela tenga que apoyarse en lo real, en lo que existió  y que el camino consiste en deconstruirlo, como decíamos atrás, contando con la colaboración tanto de los actores de la novela, que son los mismos que contribuyen  a su elaboración con los datos que suministran, como los lectores que al mismo tiempo van viendo el alumbramiento de la novela, pasando por todos los momentos de deconstrucción.

Ahí es donde está  la magia del escritor, pues esas costuras que unen el pasado con el presente son manejados con tal habilidad, que tienen su suspenso y su misterio.

 Ahí es donde Cercas se vuelve denso y crea su propia realidad. Utiliza la misma técnica de El Impostor, donde la investigación se impone sobre toda otra consideración, dejando de lado la ficción. Es una especie de postnovela.

Cercas tiene casada su pelea con la ficción, a la cual no apela ni en los momentos  más difíciles.

INTRIGA EN LA TREINTA Y TRES.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El hombre quedó intrigado cuando  se le acercó alguien con acento extranjero que luego se identificaría como acabado de llegar de Puelto Lico, con ese acento perdido entre el lenguaje gringo y puertorriqueño. Le preguntó dónde quedaban los centros comerciales porque un taxista lo había dejado en la carrera treinta y tres, luego de recogerlo en el hotel Chicamocha. Entonces le contestó que efectivamente  estaban cerca los centros comerciales de Cabecera, pero que además podía encontrar otros en Floridablanca. Fue entonces cuando sacó un fajo de dólares y se los mostró, agregando que el chofer le había cobrado veinte dólares por traerlo del Chicamocha hasta allí. ¿Le parece exagerado?. Si.¿ Usted conoce Miami? ¿Cuánto hace que no va, por qué no ha vuelto?. Y fue atropellando con preguntas así, sueltas, mientras volvía a meter en el  bolsillo del pantalón el abultado paquete de dólares. Pero el hombre se sorprendió  al ver que el puertoriqueño no avanzaba en su objetivo y se quedaba en medio camino y, de pronto, se despidió y se fue.  A los pocos meses se volvió a encontrar no con el mismo hombre, pero con el mismo cuento: el lugar, el mismo, la carrera treinta y tres. Y sí, se acababa de bajar de un  taxi que lo había traído del hotel Chicamocha hasta la carrera treinta y tres y que le había  cobrado veinte dólares. Además, le preguntó que aquí en Bucaramanga cómo hacían para diferenciar entre las carreras y las avenidas, porque en Puelto Lico las avenidas eran avenidas. Yo vengo de Orlando, ¿usted conoce?, si le contestó el hombre, y cuanto hace que no va?, cómo seis años, y ¿eso por qué no ha vuelto?, no hay plata.   Luego el puertoriqueño sacó un fajo de billetes y se los mostró al  cliente sin saber éste si iría a conocer el final del cuento, para descubrir si era tan guevón como se creía. Pero no, el puertorriqueño metió  en el fondo del bolsillo de donde los había sacado, el fajo de dólares. Y añadió: ¿le parece ajustada la tarifa que me cobró el taxista?. No. ¿Y cuánto vale una carrera como la que acabo de hacer?. Por ahí menos de dos dólares. Y se repitió la misma escena del caso anterior, el puertoriqueño se despidió y se fue, quedando el pobre hombre frustrado porque no había logrado saber el objetivo que buscaba el puertorriqueño en su recorrido desde el Chicamocha hasta la treinta y tres.

jueves, 27 de abril de 2017

CIEN AÑOS (1917-2017)


 

POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Hace cien años el mundo occidental estaba en la primera guerra mundial y se preparaba para asistir a la irrupción de los dos grandes metarrelatos: el comunismo y el fascismo. Vendría luego la segunda guerra mundial y a continuación la guerra fría. Y mientras tanto, el auge y la caída primero del fascismo y luego del comunismo, ya no como consecuencia de una guerra mundial como le ocurrió al fascismo, sino por implosión del sistema.

Ahora Europa siente la amenaza de un  nuevo extremismo, como lo fueron el comunismo y el fascismo, pero en lenguaje moderno, es decir, luego de haberse conformado la Unión Europea y estar ante el peligro del reto musulmán, o del terrorismo.

 Las elecciones en Francia tuvieron la trascendencia suficiente para sacar de allí conclusiones, como por ejemplo: si la historia se repite con la amenaza de un nuevo fascismo encarnado en corrientes como la de Marie Le Pen, hija del mítico dirigente francés del Frente Nacional. O que en el siglo XX las principales soluciones políticas y económicas vinieron de la fuerte presencia del estado, bien sea a nivel del fascismo, con la pérdida de libertades, la nacionalización de la industria de guerra, el parlamento corporativo ideado por Mussolini para dejar sin aire político al Congreso, o  del socialismo con la nacionalización de las industrias,o con el comunismo y  la nacionalización de todo el aparato productivo. O del lado capitalista con las teorías keynesianas, en donde el papel del estado también se erigía como solución, cuando Roosevelt tuvo que echar mano de su célebre New Deal, para enfrentar la crisis del año 29, a base de obras públicas para crear empleo.

 O la socialdemocracia europea que llevó el estado de bienestar a la mayoría de sus países, dentro de un régimen democrático.

Como podemos verlo, todas eran soluciones nacidas desde el punto de vista del estado para manejar la economía, cosa que subsistió hasta que llegó el tiempo de la señora Thatcher, en donde lo importante era el individuo y no la sociedad y menos el estado.

 Todo ese recorrido lo ha hecho el mundo occidental en estos cien años. Y parece indicar que la libertad de mercado es la que lo orienta, donde además, la empresa privada juega el rol más importante como lo está demostrando Francia con Macron, un exbanquero, un economista doblado de político, o lo contrario, mientras el socialista Melanchon es derrotado al mismo tiempo que Francois Fillon, el conservador. Y todo parece favorecerlo para la segunda vuelta, con el apoyo de los demás partidos, que ven en el centro una convergencia, lejos además, de la extrema derecha de Le Pen. Los dos partidos tradicionales, resultaron en la lona y la izquierda encarnada por Melanchon apenas si trataba de reciclar ideas del viejo socialismo, recalentadas por Chávez y Maduro en Venezuela con su socialismo petrolero.Y el triunfo de Trump en los Estados Unidos refuerza la tendencia hacia el libre mercado y recorte de la acción del estado en lo económico.

SE SUPO TODO



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

A Maduro se lo advirtieron en todos los tonos: no se meta con Santos, porque en menos de nada, le vuelve la espalda, mire lo que le hizo a Uribe. Y Chávez no hacía otra cosa que decirle que con Santos la cosa era difícil, porque pertenecía al cogollo de la oligarquía bogotana, tan  diestra en la forma como en el fondo. Un abrazo de  ellos es de lo más peligroso le repetía a Maduro. Conmigo no se atreven porque el petróleo está a cien dólares, pero cuando esté a cincuenta usted lo verá. Y cuando ya moribundo, le daba las últimas instrucciones a Maduro, Chávez le dijo con voz apagada: Ojo, con Santos. En su momento dio mucho que hablar la frase de Santos que Chávez era su nuevo mejor amigo, ese fue uno de los primeros golpes de canilla que le propinó a la nerviosa espinilla del expresidente Uribe. Cuidado con esas exquisiteces que de eso tan bueno no dan tanto, le dijo Chávez a Maduro, cuando avanzaba en su último periplo. Pasaron los días y Chávez en un  momento dado le dijo a Maduro: ya sé la estrategia para mantener amarrado a Santos. Le voy a proponer que inicie un  proceso de paz con las Farc que yo lo apoyo. La cosa está convenida con el de arriba, Maduro creyó que el de arriba era Dios y, Chávez le contestó: no sea  bruto, el de arriba es Fidel. Cuando le hicieron la propuesta al presidente Santos, este apenas se sonrió, con esa malicia indígena con que suele despachar todos sus asuntos, como si le mamara gallo al interlocutor y luego se despachó: eso mismo iba a proponer, aprovechando que ahora ustedes son mis nuevos mejores amigos. Y el proceso de paz con las Farc se surtió en la Habana, pero impulsado siempre desde Caracas. Vino la muerte de Chávez y la sucesión de Maduro. Y el proceso continuó. Pero el precio del petróleo bajó a cincuenta dólares. Maduro recordó las palabras de su mentor, se santiguó y esperó mejores momentos. Que no llegaron  desde luego. Ya el proceso de paz iba en la etapa de la entrega de armas, la guerrilla se había desmovilizado de sus frentes y llegaba  a sus nuevos cambuches desde donde empezarían a labrarse un destino democrático. Pero ya era tarde para Maduro. Así que no tuvo más remedio que despacharse desde Caracas contra el presidente Santos y contra Colombia, un país fallido, según él.

jueves, 20 de abril de 2017

EL PADRE GERARDO REMOLINA VARGAS. S.J.

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

En el colegio lo veíamos con su cabello corto, ensortijado, unos ojos vivaces, una nariz que dominaba el paisaje de su rostro, una camaradería respetuosa al par que una conducta intachable. Ya se le auguraba el futuro dentro de la compañía de Jesús, que desde las primeras de cambio le echó el ojo para hacerlo suyo y llevárselo a engrosar su ejército de educadores. Junto a él hacían parecido ejercicio Alejandro Angulo Novoa, Ramiro Serrano y Donaldo Ortiz Lozano. El primero de ellos llevaba una libretica en su morral, donde anotaba todos los chistes que se sabía, ordenándolos por temas y la sacaba cuando iba a contar uno de ellos. Ramiro era el más mundano de todos. Y Donaldo con una tradición política de familia engarzada en el pecho, fungía de alzatista furibundo en una época en que la política partidista olía a candela. Todos se fueron al seminario antes de tener la primera novia, luego la cosa era en serio. Gerardo llegó a la compañía de Jesús y se enfocó por el lado de la filosofía, para heredar luego el magisterio del padre Noriega, con su cabeza calva y su peluca negra, pulida. Pasaron los años y Gerardo se hizo jesuita en menos de nada y regentó la catedra de filosofía, hasta que llegó a la rectoría en donde haría historia. Tanto que en uno de los actos que yo vi desde mi haipad, se le llamaba el rector de rectores. Ya enfocados en la imagen y trasladados al siglo XXI veíamos a Gerardo con unos anteojos dorados que cubrían la nariz abultada, la misma vivacidad en los ojos que le veíamos desde el colegio y una pinta de filósofo alemán, entre despistado y certero que se acabase de bajar del avión desde alguna de las universidades alemanas. Se presentaba su libro  Fundamentos de una ilusión, para sostener con bases fuertes la existencia de Dios. Y ya sabíamos por el Tiempo, en artículo del médico Fernando Sánchez Torres, que en diciembre, se llevaría a cabo un conversatorio con el gurú del ateísmo, Richard Dawinkins, autor de libros celebres como El Relojero Ciego, El gen egoísta, el espejismo de Dios y Evolución, es decir, la antítesis de Gerardo. En, fin, la vida de Gerardo en la compañía de Jesús ha sido el desarrollo de un algoritmo que cubrió todas su metas. Tanto, que si es un contrasentido encontrar un torero alemán o un filósofo español encontremos un filósofo piedecuestano.

miércoles, 12 de abril de 2017

LA ISLAMIZACION DE LA POLITICA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Al producirse la desaparición de los partidos ideológicos como consecuencia del fin de la primera modernidad, la racionalista, vino a quedar un vacío que se nota en diferentes formas, bien sea la existencia de partidos frágiles, de corta duración y de esencia personalista, más que todo para abastecer las exigencias del juego electoral, o partidos gremiales, en donde caben las tendencias religiosas de la segunda modernidad. El auge de las religiones no  es una vuelta a la Edad Media, sino una llegada a esa segunda modernidad, que es eminentemente pluralista, pues no es el monopolio de una sola religión como ocurría en la Edad Media con la religión católica, sino de muchas, de todo tipo y sobre todo cristianas. Esto bajo el punto de vista occidental. Ahora, el Oriente, tiene una cosmovisión tradicional, manifestada en las constituciones de muchos países asiáticos, en donde se tiene una visión teocéntrica. Y que tiene mucho que ver con el islamismo. Dado esto, bien se puede presentar el choque de civilizaciones que desde hace años anunciaba Hungtinton. Y aquí estamos preparando el terreno para que esto ocurra pues la injerencia de las iglesias cristianas cada vez es más notoria en la política nacional. Ellas convocan a marchas, tienen diversos elementos incrustados en diferentes partidos políticos, o tienen partido político propio, se hacen elegir a los cuerpos  colegiados y a las constituyentes, además de extender su culto en todas las regiones del país, en donde construyen sedes ostentosas que denotan el poder económico que las mueve. Es decir, el terreno está abonado para que entren luego en confrontación  con el islamismo cerrero que se mueve por todo el mundo a través del terrorismo. Se trata pues, de una bomba de tiempo que más adelante irá a explotar. Ya la época del cura de pueblo o barrio pasó y ahora el pastor es el guía del rebaño, al cual se acude en busca de orientación y se le consultan hasta los problemas del diario vivir. Se venden pasaportes para la eternidad y desde luego, tienen una concepción fundamentalista, dueños de la verdad. Ante material tan peligroso cabe la prudencia para evitar males mayores. Esto para no hablar de lo que sucede casi a diario en Europa en estos comienzos del siglo XXI en donde el terrorismo aparece aún en países tan tranquilos como los escandinavos y en los Estados Unidos con la demolición de las torres gemelas.

En la política no caben elementos extraños al juego democrático.

jueves, 6 de abril de 2017

LOS ACUERDOS.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El profesor Robinson, autor de uno de los best sellers de la época, “Porqué fracasan los países”, ha puesto el dedo en la llaga de los acuerdos: no solucionan  nada. Simplemente le ha llegado el turno de comer a las Farc y  asegurar así su mantenimiento, su insersión a la vida civil y a la política, pero nada más; es decir, como en el Gatopardo, dar la sensación del cambio para que todo siga lo mismo. Las causas que produjeron el conflicto, según expertos nacionales que escribieron el respectivo informe para el gobierno, como lo son la violencia, la democracia elitista, el reparto de tierras, el paramilitarismo, la guerrilla y el narcotráfico, quedan como estaban. Con el agravante de unos cultivos de coca en crecimiento, para pasmo de los norteamericanos que han puesto el grito en el cielo. Las Farc querían volver al juego político, luego de que se hiciera obsoleta la toma del poder por medio de las armas, conclusión a la cual llegaron tanto Fidel Castro como Hugo Chávez. Y la Farc se desprende de ahí. La estrategia consistía en crear un gran bloque latinoamericano para hacer la revolución, mediante la financiación del petróleo cuando se cotizaba a cien dólares barril. Hacia esa dirección  debía enderezarse las Farc para copar el espacio de la izquierda que estaba vacío en Colombia, precisamente por la  acción de esa misma guerrilla al darle mala imagen a la izquierda. En ese cambio de estrategia empezaron a negociar con  el gobierno colombiano, siempre bajo el auspicio de los gobiernos de Cuba y de Venezuela. Entonces ya la revolución no debía hacerse desde la guerrilla, sino desde el gobierno y para ese objetivo había necesidad de crear un partido político para lograr los objetivos castro-chavistas. Esa es la razón por la cual el profesor Robinson ( El Espectador, 2-IV-017) señala que tanto el gobierno como la guerrilla iban a lograr los acuerdos, pero sin solucionar el conflicto. Para James Robinson hay un derrumbe parcial del estado y de ahí que se presenten los problemas planteados. Es el elefante que se les atravesó a las Farc y al gobierno, pero sin verlo. Un estado en esas condiciones, deja prosperar tanto la guerrilla como el paramilitarismo, el elitismo, el narcotráfico y pasan sucesos como el 9 de abril en donde se matan a sus líderes. Nos falta estado y hay que empezar a construirlo. A esta conclusión han llegado la mayoría de los analistas que han estudiado el caso colombiano.

jueves, 30 de marzo de 2017

EL OLFATO DEL FISCAL.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Al actual Fiscal le dijeron en todos los tonos que no se postulara para el cargo por el alud de incompatibilidades que se le irían a presentar en el futuro, por los continuos saltos de mata que estaba haciendo de la empresa privada al gobierno y viceversa. Pero él no escuchó y se dejó llevar de su instinto que le indicaba tiempos futuros inciertos, preñados de acontecimientos de marca mayor y que valía la pena, por tanto, invertir en esa tentativa, incluso arriesgando muchas cosas. Y lo logró. Ya había pasado por un ministerio expresamente creado para él que le daba el rango de jefe de gabinete y desde el cual montó su candidatura a la Fiscalía. El, desde luego, negaba que aspiraba al cargo e inclusive se ponía bravo con quien tratara de recordárselo. Al anterior fiscal no le había ido  tan bien en el cargo, pues su inexperiencia política lo puso a hacer el oso muchas veces, dando bandazos aquí y allá, presentándose unas veces como fiel escudero del presidente y otras como político de alto vuelo con serias aspiraciones a la presidencia. Bien pronto se enredó y quedó colgado de la brocha, porque ni siquiera el Presidente lo premió con embajada alguna, que es lo que se estila en estos casos. Ya en el cargo, el  olfato de Martínez vino a manifestarse en forma ostensible, pues se encontró de manos a boca con el caso Odebrech, que venía del Brasil y en tránsito por toda latinoamérica, implicando a politicos, presidentes y funcionarios de alto vuelo en las sindicaciones de haber recibido coimas por contratos. Y Martínez Neira tomó el toro por los cuernos, pues si bien es cierto denunció ante la opinión publica los hechos que estaban siendo investigados, se adelantó a absolver al gobierno de cualquier vínculo con el negociado, pues no existía prueba alguna relevante que diera luz a tal responsabilidad. Y, más aún, que el caso se le salía de las manos porque tenía que ver con la violación de los topes electorales, cosa que debía conocer el Consejo Nacional electoral, compuesto en otras cosas, por representantes activos de los correspondientes partidos políticos colombianos. Luego fue al Brasil a recoger pruebas y estamos en la búsqueda de los culpables y sobre todo, si el gobierno Santos está involucrado. Y Martínez Neira lleno de incompatibilidades alega que son sus fiscales los que investigan y no él, cuando los puede vigilar y destituir cuando le dé la gana.

viernes, 24 de marzo de 2017

LA PELEA ES ENTRE EL CENTRO Y LA DERECHA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La actual política francesa tiene muchas similitudes con la colombiana. Desde 1.960 la ideología fue desapareciendo luego de la quiebra de los dos grandes metarrelatos como lo fueron el fascismo y el comunismo. Con la paradoja de que en la lucha entre éstos se impuso la socialdemocracia o más concretamente el estado de bienestar o estado social de derecho, de acuerdo con  las distintas denominaciones que se le dan en los diferentes países. Pero ha quedado el cascaron digamos, de lo que fue en su época un alineamiento ideológico.  En Francia se disputan la presidencia  en las elecciones de primera vuelta el 23 de abril del presente año, Marine Le Pen y Francois Fillon por los sectores de derecha y de centro-derecha, Emmanuel Macron como candidato del centro-centro, y Benoit Hamon y Jean-Luc Mélenchon, por el centro izquierda y la izquierda. Y de acuerdo con los sondeos los candidatos que van a la cabeza son Marine Le Pen, con un discurso de derecha nacionalista, euroescéptico, y sobre todo, detractora de la inmigración, y Macron con un discurso  europeísta, proamericano, y proglobalización. En Colombia la derecha la cubren el uribismo y German Vargas Lleras. El centro De la Calle y la izquierda Petro y Robledo. Desde luego hay más opciones, pero el juego se va decantando en estos nombres y se perfilan para pasar a la gran final German Vargas Lleras y Humberto de la Calle, es decir, en forma parecida a Francia, donde la disputa está entre el centro y la derecha, sin mayor chance para la izquierda. Y en el caso colombiano está en una posición muy ventajosa el expresidente Uribe, quien puede entrar a decidir el pleito si se corre hacia el sector de Vargas Lleras, para cubrir todo el flanco de la derecha y  conformar una llave segura y constitucional, de Vargas Lleras como  Presidente y Uribe como vicepresidente, si no se aprueba la reforma del Ministro Cristo. Recordemos que Gaviria hijo, rechazó la oferta de Vargas Lleras de ser su fórmula vicepresidencial. Tanto  en Francia, como  en Colombia, algunos candidatos enfrentan cargos por corrupción: en Colombia, tanto los sectores del gobierno Santos como de la oposición tienen que ver con el escándalo del carrileo de Odebrech, con aportes a las campañas de Santos y uribismo. Y en Francia, el candidato que entraba como favorito, Francois Fillon, fue acusado por favorecer a su esposa en un contrato como asesora suya, con plata del estado.

jueves, 16 de marzo de 2017

SEGUIMOS “HACIENDO PATRIA”.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

Investigando sobre las facilidades obtenidas por German Vargas Lleras para colocarse  en una situación  más ventajosa que los demás candidatos a la presidencia en 2018, encontramos que viene desde la época de la reelección del presidente Uribe y de la célebre crisis de la Yidispolítica. Es decir, la reforma constitucional que hizo posible la reelección del presidente Uribe cuando se echaron abajo cuatro artículos de la constitución del 91, entre los cuales se contaba el 204 que es el que se refiere al vicepresidente de la república. Fue el acto legislativo 02 de 2.004 que daba sepultura a los arts 127,197, 204 y 142 y que según el prohombre Echeverri Correa, solo se trataba de una reforma de un articulito. Los constituyentes del 91, con muy buen criterio habían prohibido las reelecciones, tanto del presidente, como del vice. Existía la inhabilidad en la  fórmula presidencial y vicepresidencial para presentarse como candidatos para el siguiente periodo electoral. Los beneficios de tal inhabilidad saltan a la vista. Los legisladores uribistas echaron abajo esa inhabilidad, para permitir tanto la reelección del presidente, como la  del vicepresidente. Pero a Pacho Santos lo amarraban, porque si podía ser reelegido para la vicepresidencia, no podía aspirar a la presidencia si Uribe se lanzaba como candidato. Al llegar al periodo del presidente Santos, el camino del vicepresidente para acceder a la presidencia estaba abierto y por él podía seguir sin parpadear German Vargas Lleras. Y ya no tenía el problema de un presidente en espera de ser reelegido, como es el caso de Juan Manuel Santos. Así que hoy German Vagas Lleras debe darle las gracias a Yidis Medina, en parecida forma en que lo hiciera el presidente Uribe: “Hija querida, necesito tu ayuda para que este proyecto se apruebe y sigamos haciendo patria”. Este es el origen del “carrileo” que pudo hacerle el presidente Santos a Vargas Lleras para que se encontrara en el sitio en el cual está, que  es el de la punta entre los aspirantes a la candidatura presidencial de 2018.Eso de entregarle el presupuesto de Obras Publicas a una sola persona, dejando casi sin funciones al ministro del ramo, no tiene presentación, como le decía Luis Carlos Galán a Tiberio Villarreal, cada vez que éste le hacía una proposición. En este caso es Juan Manuel Santos el que está haciendo patria. Esto nos da una idea para pensar en la prohibición al Congreso de  reformar  la constitución para así evitar el “manzanilleo” constitucional.  

jueves, 9 de marzo de 2017

LEGISLAR EN CUERPO AJENO.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo derecho. Antes las leyes las  hacía  el Congreso, o por medio de las propuestas de órganos del poder público, pues en el proceso de su elaboración sufrían cambios que hacía el legislativo, porque precisamente para eso estaba: para legislar. Eran leyes reales, que si bien recibían el aporte de otros órganos, sin embargo el papel preponderante lo llevaba adelante el Congreso. Inclusive la ley de presupuesto, que es eminentemente técnica y que el ejecutivo se la juega para que nada se toque, el Congreso mete su baza para enmendar lo que a bien tenga. Lo mismo sucede con el plan de desarrollo. Y así fuera mínima la injerencia del legislativo en el proyecto original del gobierno, en todo caso, era un acuerdo que se llevaba a cabo entre los dos poderes. Ahora se legisla en la Habana. Y según el abogado de las Farc, doctor Santiago, quien maneja otro lenguaje jurídico, cualquier participación del Congreso debe reducirse a sacar adelante la voluntad no del legislador, sino de una ley anterior, acordada entre unas partes, que para el doctor Santiago equivale  a unas altas partes contratantes, es decir entre estados. Para él las  conversaciones y acuerdo de la Habana obedecen a la formación  de un tratado entre naciones y de ahí que esté por encima de la constitución nacional. Y por eso siempre alegaron, con el doctor Leyva a la cabeza, que todos los acuerdos iban a formar parte del bloque de constitucionalidad, así, en chorizada, como si el bloque de constitucionalidad se pudiera referir a otra cosa diferente a los derechos humanos. Dice Enrique Santiago, el abogado español de las Farc en El Espectador ( 5-III-017):” Ha habido aportes importantes por parte del Congreso, que han permitido “enriquecer” y mejorar el acuerdo. Pero también ha habido intentos de renegociarlo y eso no es lícito”. ¡Qué tal!, no es licito al Congreso de Colombia hacer una ley o acto legislativo con todas las de la ley. “Además, no corresponde a la fase de implementación renegociar algo que se construyó durante cinco año de conversaciones.” Como si esas conversaciones de la Habana fueran producto de  una Constituyente con capacidad legislativa suficiente y que su paso por el Congreso es apenas un requisito formal que nada tiene que ver con la fuente misma del derecho, en su dialéctica interna de realización. El “espíritu” de la ley está en la Habana y no en el Congreso de Colombia.

jueves, 2 de marzo de 2017

LA CASA LLERAS



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La casa Lleras empieza con José  Manuel Lleras, un militar y comerciante español llegado al país en los comienzos del siglo XIX. De ahí se desprenden otros connotados descendientes como Lorenzo María Lleras, escritor, educador y político, llegando a ser ministro de Relaciones Exteriores, Federico Lleras Triana, también educador, Federico Lleras Acosta, médico veterinario, científico, discípulo de Luis Pasteur. La línea presidencial comenzó con Alberto, hijo de Felipe Lleras Triana, quien encabezó el Frente Nacional en unión de Laureano Gómez para dar el golpe de opinión que llamara Darío Echandía contra el general Gustavo Rojas Pinilla el 10 de mayo del 57. Y luego Carlos Lleras Restrepo, quien gobernó a Colombia dentro de uno de los periodos del Frente Nacional. Alberto se formó en el lopismo, pues el viejo López se lo llevó al ministerio y allí sorteó momentos difíciles cuando el ejército trató de tomarse el poder luego de la segunda administración López Pumarejo. Pero hizo muy buenas migas con la casa Santos, siendo su mentor intelectual por muchos años, cuando los padres de Juan Manuel y Francisco Santos dirigían El Tiempo. Siendo a su vez el gestor de la  presidencia de Virgilio Barco. Carlos se formó dentro del santismo y llegó a ser director de El Tiempo. De ahí que tanto la casa López como la casa Santos  tienen mucho que ver con el influjo de los Lleras, pues vienen siendo hechura de ellas. Lo cierto es que esa sumisión y ese acercamiento de los Lleras con las otras dos casa los llevó al poder y no corrieron la suerte de Gabriel Turbay y de Jorge Eliecer Gaitán, quienes se enfrentaron a los López y los Santos y los volvieron  papilla. Así que tanto Alberto como Carlos tuvieron que cargar ladrillo a los López y Santos para poder llegar a donde llegaron. Pero a German Vargas Lleras le ha tocado más difícil tanto por la amplitud del abanico presidencial, como por la complejidad de las circunstancias. En un  principio cargó ladrillo para Galán y luego le siguió la corriente a Juan Manuel Santos, quien lo hizo vicepresidente, a muy altos costos por cierto y, ahora está en una encrucijada que tiene que manejar como la de sortear el desprestigio del actual gobierno, quien además tiene otro candidato y la presencia masiva del uribismo que surge como alternativa. Ahí se ve claro que si fuerzas como Cambio Radical y el uribismo no se unen, podrían ver despegar a Humberto de la Calle.

jueves, 23 de febrero de 2017

EL FENÓMENO TRUMP.


 

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Yo creo se comete una equivocación cuando comparamos  a Donald Trump con Hitler. Este era un  político criminal, pero político. Trump en cambio es un negociante, como lo dice muy bien el hombre más rico de México. Ahora, Hitler pensaba crear un imperio, quizá sentía la nostalgia de la primera posguerra mundial cuando fueron destruidos los imperios. Trump por el contrario se da cuenta que hay necesidad de hacer un repliegue para salvar a Estados Unidos, que el palo no está para cucharas y que ya no tiene el músculo suficiente para servir de árbitro y líder del mundo. Tiene que reabastecerse, cerrar sus fronteras,  como lo buscaba afanosamente el doctor Francia en  Paraguay. Así que la lectura que se hace del Trump invasor no guarda relación con la realidad. Estados Unidos salió  muy maltrecho luego de la invasión de Irak, pues su inteligencia quedó por el suelo o su credibilidad, al no haber allí armas nucleares que amenazaran al mundo y forzar así  la invasión. Estados Unidos fabricó el enemigo de hoy, el estado islámico, que es secuela de la guerra de Irak. Y está endeudado hasta los topes. Por eso abandona la política económica de siempre, la del comercio libre, para optar por una política  que recomendaba la Cepal por allá en los años cincuenta del siglo pasado, para que Latinoamérica se defendiera de los Estados Unidos a base de la protección de la industria nacional con aranceles altos a la importación de mercancías. Así que Trump recoge cosas del pasado, quiere volver a la modernidad pesada del fordismo, protegiendo sus industrias y sancionando la migración del empleo en busca de salarios bajos. Y ha empezado a soltar antiguas tareas de conductor, como es el caso de israelitas y palestinos  a quienes les acaba de decir que solucionen ellos sus propios problemas, que dejen de pensar en un árbitro como Estados Unidos. Ya China está notificada del abandono de Estados Unidos y empezará a llenar el vacío. La construcción del muro con México, siendo evidentemente una afrenta para México, es una medida defensiva. Con él se protegen de la inmigración mexicana. Esto no lo haría Hitler. La llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos solo viene a desvelar la decadencia del país como imperio, papel que empezó a tomar volumen una vez finalizada la segunda guerra mundial, para ampliarse con el tiempo y luego como lo señalara Spengler en su Decadencia de Occidente, empezaría el ciclo de la decadencia.

jueves, 16 de febrero de 2017

¿CÓMO VA LA COSA?



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

A estas alturas del partido el uribismo y el santismo van empatados: sus dos campañas presidenciales están involucradas en el escándalo Odebrech, que no solamente sacudió a Colombia, sino a toda Latinoamérica y tiene ya con órdenes de captura presidentes, hijos de presidentes, políticos de alto y bajo vuelo, en fin, el Apocalipsis. Ahí no se salva nadie, en teoría, porque en la práctica bien sabemos que no va a pasar nada. Ahí tenemos el ejemplo del expresidente Samper pidiendo que este escándalo se investigue hasta las últimas consecuencias y que no vaya a quedar impune, como el caso suyo. Cuando la campaña presidencial del 18 estaba enderezándose por el lado de la paz, por la reincorporación de las Farc a la vida ordinaria y a la política y que el No iba ganando, todo ha quedado sub júdice. Cuando los diversos partidos empezaban a organizarse en torno a sus candidatos y cuando todo parecía enderezarse por la vieja confrontación entre santistas y uribistas, viene el destape del Odebrech y empiezan a rodar cabezas. La primera fue la de Oscar Iván Zuluaga a quien acusan de haber recibido ayuda de la firma brasileña y  no acababan de festejar semejante hecho los santistas, cuando viene el otro remezón en que la campaña del presidente Santos también fue infiltrada por la misma firma y con calanchines nacionales. Y ni siquiera el vicepresidente Vargas Lleras se salvaría, pues aunque demuestre que no tuvo conocimiento o no se involucró en la parte sucia del paseo, su credencial de vicepresidente quedaría  viciada, lo mismo que la del presidente, por el leve arrullo del chanchullo. Todas estas candidaturas están heridas de muerte como es el caso de Francois Fillon en Francia, a quien le descubrieron un hecho menor con relación a su esposa y la vinculación a dineros públicos irregularmente habidos. En tanto Alvaro Uribe comienza a despejar la caspa de sus hombros, dejando a la intemperie a su alfil mayor, en momentos en que su corazón no había resuelto decidir  el pleito de la triple investidura entre Zuluaga, Holmes y Duque. A lo mejor se gana la lotería porque estos nuevos hechos le despejan la decisión a tomar. Y el presidente Santos, recién llevado al panteón de los próceres con su premio Nobel de paz, se siente tan sorprendido como  el expresidente Samper en su hora con el proceso 8.000. Esperemos a ver cómo se va desenvolviendo este drama a la medida de la investigación del Fiscal.

jueves, 9 de febrero de 2017

PARTIDOS LIQUIDOS



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Antes existían partidos “duros”, que resistían tanto el paso del tiempo como el de las ideas y se renovaban en sus directivas con el mismo esmero con que cuidaban su organización. O partidos de masas como los llamaba el ya fallecido Maurice Duverger, como lograron serlo el liberalismo en los tiempos de López Pumarejo y de Gaitán y el  conservatismo en las épocas de Alvaro Gómez y Misael Pastrana. Eran partidos que duraban, con estructura ideológica, organización interna, jefes y  seguidores debidamente carnetizados. Por eso fueron carne de cañón. Pero entró la modernidad liquida, como la llama Zigmund  Bauman( La Modernidad Liquida, FC.E.2015)  y los partidos entraron en un proceso en que lo estable, lo duradero, se disuelve, pierde  la forma y se convierte  en algo que se puede envasar, vender, o dentro de ese mismo proceso, convertirse en mermelada, como es el caso actual de los dos partidos tradicionales convertidos en algo desechable, que puede durar para una campaña presidencial o para recibir cuotas burocráticas. Así el liberalismo se escindió en Cambio Radical, el partido de la U  y el viejo oficialismo liberal; y el conservador se disolvió en jugo de guanábana muy  apetecido por los paladares  del  presidente Santos o del expresidente Alvaro Uribe. El conservatismo fue envasado por esos dos sectores y de ahí no se mueven porque ya la forma no se la da su propia estructura sino el envase en el cual logran colarse. Se convirtió en una simple Coca Cola para calmar la sed de poder tanto del presidente Santos como el expresidente Uribe. Aquellos tiempos en que el partido liberal era el partido de la libertad, de la igualdad y el conservador del orden y de la tradición, ahora todo han entrado en una licuadora y convertido en jugo para calmar la sed burocrática de sus respectivas clientelas. Y no volvieron a salir a la calle, porque la modernidad liquida ya no permite la dureza de los pavimentos y de los parques, sino que se cuela por internet y entra a los hogares convertida  en imágenes, tan evanescentes y tan frágiles que en un parpadeo desaparecen. Antes la afiliación a esos partidos “duros” era para toda la vida, como los matrimonios, y había ceremonias especiales para ungir con el bautismo de los recién llegados a los nuevos miembros. Y si entraban a ese partido era para permanecer y crear hijuelas herenciales porque había un sentimiento arraigado y unas ideas que merecían la lealtad. Lo demás, era traición.