jueves, 14 de diciembre de 2017

LA INGRATITUD CON SERPA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Pasarán muchos años para que se borre de la memoria la ingratitud que acaban de cometer con Horacio Serpa Uribe, a quien el expresidente Gaviria le negó el derecho de encabezar la lista al senado de la república. Una persona que le dedicó todas las horas de su  tiempo para conseguir el puesto debido, que tuvo el ojo avizor siempre en busca de la presa esperada para sus seguidores y amigos, que le prestó el servicio de ser dos veces candidato a la presidencia sin contraprestación alguna, solo con generosidad. Que puso a su servicio el verbo que fue capaz e enervar cualquier acción de la justicia parlamentaria contra el expresidente Samper, a quien sacó limpio de toda culpa del proceso 8.000. A quien el partido le cabía en la cabeza para llenarlo de halagüeñas perspectivas burocráticas. Cada gesto suyo era una señal que indicaba en donde estaba la presa viva, el cargo público que incentivaba la cauda de sus seguidores. Cuantas veces su voz llevó no solo al combate sino a la victoria al partido. Pero no, todo encalló cuando el expresidente Gaviria con soberbio tono, una soberbia cafetera, llena del color y del sabor de la pepa que sale de los cafetales, le manifestó que el primer renglón de la lista para senado no sería para él, pues las realidades del partido eran otras y que las circunstancias que lo hicieron candidato presidencial dos veces, ahora no se daban. Que le podía dar el renglón 100. Ahí es cuando uno dice, ¿en qué momento se montó  sobre el árbol que no era, que no producía ni una curul y que sólo estaba para dar sombra a los gajos que se desprendieran de su propia naturaleza? Entonces volteó a mirar a Cristo, quien estaba más crucificado que de costumbre y le dijo: el zar de Pereira nos ha abandonado. Y ahí fue cuando justamente enojado le dijo y le repitió: ¡mamola…!. El mismo gesto de Gaitán, pero ya pasado por el teléfono celular. Gaviria se quedó mirándolo y solo alcanzó a percibir en su saco de paño ligero la otra caspa, que estaba junto a la que se quitó el día en que el hijo de Galán lo ungiera como jefe del partido. Mientras que Cristo y Serpa salían enfurecidos hasta donde se encontraba Ernesto Samper, esperando noticias del reino. Para decirle más luego con vibrato incluido: ¡Gaviria intentó manosearme! Yo se lo había advertido, le repuso Samper y  se echó a reír.

EL VALOR DE LAS ENCUESTAS.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El valor de las encuestas en este momento es muy relativo, pues apenas se pregunta sobre las preferencias de la gente en torno a los candidatos, cuando aún no ha terminado  el proceso de acomodación y más, cuando ya los partidos por si solos no son los protagonistas, sino las coaliciones. Si uno tomara por ejemplo la última encuesta en donde Fajardo lidera la intención del voto, nada más alejado de la realidad que se llegue a producir ese fenómeno. Todo lo que se mueve alrededor de una elección presidencial desborda todos los límites de la imaginación, El mito de la opinión pública queda allí como algo en salmuera, como algo que puede ser y no es, que puede ser alterado. ¿Qué es en verdad lo que está en juego? .El juego del poder, que es el que produce verdaderos resultados. Como se manifestó  en la elección de Ernesto Samper cuando  su tesorero señor Medina dijo que no había un centavo para la segunda vuelta y vino la reacción de los narcos metiéndose la mano a los bolsillos y producir una votación que fue inducida a base de la compra de votos, generada por el poder de la  chequera de los narcos. Y aquí en este momento, en la superficie de las cosas, lo determinante en el juego está  dado por las coaliciones. Ya los partidos no tienen el músculo de antes. El poder estará al acecho para ver hacia cuál de los dos sectores terciará, si hacia el gobierno con toda su maquinaria, unida a los partidos favorables al proceso de paz, o por el contrario, hacia quienes se oponen al arreglo final. Porque hay que decirlo también que la polarización que existía entre Santos y Uribe fue desbordado por el fenómeno de la posiciones en torno a los acuerdos. Así que en este momento, ni el expresidente Uribe ni el presidente Santos son los determinantes para sacar adelante alguna de las dos propuestas, Eso fue desbordado por una nueva realidad, que es la que se está imponiendo y dándole nueva cara a la realidad política. Ellos son actualmente los mascarones de proa de las propuestas pero no los que tengan la capacidad para decidir. Podemos decir que falta mucho camino por recorrer y sobre todo, para saber de qué lado se orientará la fuerza que hoy está latente, pero que solo se concretará el día de las elecciones. ¿Se expresará en forma libre esta vez la opinión pública?

jueves, 30 de noviembre de 2017

¿FIN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS O CAMBIO DE ESQUEMA?



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La pregunta de fondo es: ¿se acaban los partidos políticos o simplemente se trata de la desaparición de los tradicionales en Colombia y su paso al esquema izquierda- derecha, que ha estado vigente en Europa? Como España: partido socialista obrero español y partido popular, o como en Inglaterra, laboristas y conservadores, o Francia, degaullismo y partido socialista; porque el caso de Norteamérica es otro cuento en donde los partidos son de derecha ambos. O en Latinoamérica: el peronismo y acción cívica radical, o en Brasil, las dictaduras de derecha y el partido obrero de Lula, o en México el partido Pan y el Pri, hoy derechizado, luego de haber producido la revolución agraria. En fin. La desaparición de hecho de los partidos vendría jalonada por las redes sociales. Antes el escenario natural eran la plaza pública, los cuerpos colegiados, la prensa, la radio, la televisión. Pero ahora la individualización de la información  ha hecho posible que la gente exprese sus ideas a través de internet, se comunique entre sí, dejando de paso la intermediación de los partidos, antes imprescindible. De otra parte también conspira contra los partidos la corrupción y el desgaste mismo de la maquinaria, que es la que opera en las elecciones, sobre todo en las pequeñas ciudades y campos. La falta de nueva ideología como en el siglo veinte cuando el juego político se realizaba alrededor del fascismo y el socialismo, es decir, los grandes metarrelatos.  La otra hipótesis es el paso  del esquema liberal- conservador, que viene desde el siglo XIX al esquema derecha, izquierda. Que desde luego fue vivido dentro de los partidos partidos. En el liberalismo a través del lopismo y el gaitanismo como expresión de la izquierda y, el santismo y el llerismo como expresión de la derecha; mientras el conservatismo era el fascismo o el socialcristianismo. Pero esas fuerzas no se atrevían a salir del esquema de los partidos tradicionales, porque los afectos arraigados producidos por una violencia política daban legitimidad a la causa. Ahora si se atreven a salir del closet ideológico y por eso vemos a Germán Vargas Lleras cada vez más hacia la derecha, tanto en lo político como en lo económico. Por eso el presidente Chávez vio muy claro el panorama y puso a sus muchachos a optar por la paz en Colombia, para que la tradición de izquierda no se perdiera y no dejara solo al samperismo haciendo el gasto o puyando el burro.

jueves, 23 de noviembre de 2017

4321



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 
Cuando uno empieza a leer la novela de Paul Auster,4321, lo primero que hace es poner mojones para  tratar de encontrar la trampa que nos tiene preparada el autor. Como lo hacía Cortázar en algunas de sus novelas que lo hacía leer un capitulo y luego continuaba varios capítulos más adelante. La intriga sigue por el nombre que es un número:4321. Más, cuanto se topaba con que el capítulo dos de cada uno de ellos no escribía nada y solo presentaba el papel en blanco. Estas son las precisiones iniciales y a medida que va trascurriendo la lectura  Y a decir verdad, lo mantiene a uno tenso porque solo al final es que da las coordenadas para entender que la vida de Fergusson, el personaje central, va a vivir cuatro vidas separadas, pero con los mismos personajes de su entorno, para manejar posibilidades, como las que se le presentan a cualquiera en su vida al no saber qué camino tomar en determinado momento. Siempre uno tiene hipótesis de su vida posible y solo una de ellas es la que en verdad se realiza. Ferguson se dio el lujo de echar por la calle de en medio y se vivió cuatro. Pero esto no me parece lo mejor del libro, puede ser muy innovador en la parte técnica. Lo mejor está en las tres líneas narrativas que va tejiendo a medida que avanza la novela, en donde se va desenvolviendo por una parte el argumento, por otra el periodo histórico de la era kennedyana y, por último, el bosquejo de lo que es el hombre americano. De ahí que para mí, hay dos novelas, la una, formal, para dar cabida a la innovación de la vida plural de Fergusson y la otra, la que enfrenta las tres líneas narrativas. Ahí está la historia del hombre americano, que empieza con el inmigrante que llega de un país  desconocido para realizar el sueño americano y, como le indican desde un  principio, debe cambiar de nombre y apellido para irse pareciendo al país y de ahí que le convendría ponerse como apellido Rokefeller. Pero al expresarse en su idioma nativo le dio vida a un imaginario nombre que cogió al vuelo el empleado oficial, llevado por la fonética, para terminar en el apellido Ferguson. Y sus instituciones, la familia, la religión, el capitalismo, el deporte, esencialmente el futbol americano, el béisbol y el básquetbol. En cuanto al aspecto narrativo, le da a uno la impresión de que se le va la mano al narrador, al no dejar que los personajes obren por si mismos, les quita la voz y los somete a una disciplina implacable. Ese lenguaje, aunque permite una mayor fluidéz en la narración asfixia las posibilidades de los distintos personajes, al expresarse en diálogos, que brillan por su ausencia.

EL SACRIFICIO DEL SAMPERISMO



POR: RAÚL PACHECO BLANCO

 

El samperismo acaba de hacer una jugada de sacrificio para sacar adelante la candidatura liberal a la presidencia. Y Juan Fernando Cristo se prestó para tal faena, convencido desde luego, que  él sería el perdedor. Pero ahí precisamente estaba su mérito.¿ Cómo se podía pensar que Cristo sería el ganador si de paso se tiraba toda la estrategia que tiene montada la centro izquierda a partir de la candidatura de Humberto de la Calle?, gestor éste del proceso de paz, hombre decente, curtido en la política, pues había abrevado en las canteras del samperismo como solía decir Uribe Uribe, con mala fortuna desde luego, pero experiencia es experiencia. Luego Cristo sabía que lo iban a crucificar. Ahí no había Judas que valiera. Claro está que a Cristo se le fue la mano en votos, porque lo pactado exigía más discreción, pero en fin, la maquinaria es la maquinaria y la aprovechó Cristo .Pero la jugada de sacrificio fue la exigencia que hizo el expresidente Cesar Gaviria para aceptar al samperismo dentro de la política oficial del liberalismo para el próximo cuatrenio. Y asi fue. Hoy en dia tanto Samper, como Cristo y Horacio Serpa, son adalides de la candidatura presidencial de Humberto de la Calle. Pero ahora viene la jugada del samperismo para exigir que el candidato recién elegido sea al mismo tiempo candidato y jefe del partido, como la tradición liberal lo demuestra. Con esta jugada, aspiran a sacar del juego a Gaviria, quien definitivamente incomoda al samperismo. ¿Lo lograrán?. Quién sabe, pero lo intentarán. Pero ahora miremos del otro lado: desde el punto de vista de Humberto de la Calle, nada mejor que haberse sacado el clavo de la humillación que tuvo que pasar la pareja vicepresidencial durante el largo viacrucis del proceso ocho mil y por razones de protocolo ya que las dos señoras se detestaban. Ponerlos a trabajar, tanto a Samper como a Serpa y Cristo por la  candidatura De la Calle les sabrá como jugo de guanábana, luego de las humillaciones que tuvieron que pasar cuando fueron simplemente la pareja vicepresidencial. Ha pasado mucha agua bajo los puentes y la trayectoria de servicio del expresidente Samper, quien acaba de servirle al presidente Maduro como  secretario de Unasur, ahora entra a las grandes ligas de la candidatura de Humberto de la Calle, a la cual se unirán tarde o temprano, porque no tienen otra salida con algo de probabilidades, tanto Fajardo, como Claudia López y  el senador Robledo.

jueves, 16 de noviembre de 2017

EL INFORME MOLANO



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

“La lucha popular en Colombia se inició en los años cincuenta del siglo pasado, cuando las Farc  asumieron la defensa del pueblo liberal que caía, asesinado, por voluntad de la oligarquía conservadora. Estaba en el gobierno un político conservador reaccionario llamado Laureano Gómez, formado en la escuela del fascismo y, educado por los jesuitas para evitar precisamente la introducción de las ideas progresistas en un  país dominado por terratenientes y comerciantes de postín, como el viejo López, quien hizo una discreta reforma social de la constitución para enervar también a su manera la acción de las ideas de izquierda. Gómez pretendía elevar a cánones constitucionales todo el infundio del estado corporativo copiado de los modelos fascistas y falangistas, pero afortunadamente vino el golpe de estado que precipitó su caída. Dada la violencia desatada por el régimen contra el pueblo inerme, éste no tuvo más remedio que defenderse y quién asumió la lucha popular fue el dirigente campesino Manuel Marulanda Vélez, mal llamado por la oligarquía bogotana como TiroFijo. Si en un  principio las Farc se crearon para defender al pueblo liberal de la arremetida de las fuerzas de la reacción conservadora, sin embargo la clarividencia de un personaje como Marulanda supo interpretar el querer de las masas campesinas que lo seguían con verdadero delirio, transformó la lucha política en una lucha social, para reivindicar al pueblo raso, en su lucha contra las estructuras del viejo capitalismo enquistado en nuestras instituciones.  Afortunadamente fue apoyado por regímenes progresistas como la Unión Soviética, la revolución cubana de  Fidel Castro, la de  Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Con estos apoyos e instrumentos de lucha Marulanda se dedicó a dotar de infraestructura vial a territorios abandonados por el estado, a atender una justicia confiable por parte de sus tropas y a la implantación de una tributación adecuada a los capitales de los terratenientes. Para eso tuvo que apelar a la voladura de las redes del petróleo, contribuyendo así a que el petróleo se resembrara en las laderas olvidadas de nuestras regiones más apartadas. A esto se dedicaban  las Farc, cuando Juan Manuel Santos, un burgués progresista, intuyó que el país estaba ya en la fase dialéctica del paso del capitalismo al socialismo, siguiendo el ejemplo de Lula, Kitchner, Morales, Correa, Chávez y  Ortega. Santos quería adelantarse a la historia y dominar la coyuntura con una inserción de la guerrilla al orden establecido y ganarse el mérito histórico de ser el presidente de la paz.” Es fiel copia.

viernes, 10 de noviembre de 2017

LO MISMO DA



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Fue tanto el énfasis del presidente Santos en que el tribunal de paz haría justicia y repararía a las víctimas, que la opinión pública empezó a tragarse el cuento. Por eso, cuando las Farc se constituyeron en partido político y se  lanzaron nombres para el Congreso y candidato presidencial, la opinión pública puso el grito en el cielo. No podía ser posible que los guerrilleros sin tribunal a la vista, ni jueces para juzgarlos, se lanzaran a los cargos públicos. ¿En dónde quedaba el juicio, la absolución o la condena, el resarcimiento de los perjuicios? Pues viéndolo bien da lo mismo que se lancen ahora o dentro de cuatro años cuando hayan sido juzgados y absueltos por la justicia especial para la paz. El tribunal no es un tribunal para juzgar delitos y condenar, sino para absolver. Los guerrilleros culpables de delitos políticos según los pactos serán amnistiados, per se, sin  necesidad de pasar por jueces y tribunales y los demás, los que están sindicados de delitos de lesa humanidad y de guerra, irán a juicio con el tribunal. Pero se sabe de antemano que ni siquiera los guerrilleros que hayan cometido éstos delitos, serán privados de su libertad y deberán pagar una condena. Para estos, si confiesan, ¿quién no lo haría a semejante precio de ganga?, se les condenará. Parece excesiva la palabra, a penas, igualmente excesiva la palabra, a  realizar obras sociales: desyerbar una calle y no purgarán ni un  minuto de privación de la libertad. Y además, podrán adelantar sus campañas para los cuerpos colegiados, sin inhabilidad alguna, no obstante sus antecedentes. Da lo mismo pues, que se lancen ahora, cuando no existe tribunal ni jueces, que cuando el Congreso haya aprobado la constitución del tribunal y éste empiece a laborar, ante la admiración de la opinión pública mundial, y ante la conciencia jurídica de la  Corte Penal Internacional que no sabrá qué hacer en ese momento, si alabar semejante astucia o ponerle freno a tanta impunidad. Luego en medio de todo está muy bien que esto hubiera pasado para que la opinión pública se diera cuenta, ahí sí, de que los guerrilleros no pagarán un  solo día de cárcel ni por los delitos más graves que hayan cometido. Así que la candidatura presidencial de Timochenko es un hecho, lo mismo que las de Iván Márquez y el resto de miembros del secretariado,  como si fuese un milagro de José Gregorio Hernández, el santo venezolano, no el jurista  colombiano.

viernes, 27 de octubre de 2017

SAN ANDRES ISLA



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

Cuando yo me iba a poner el cinturón de seguridad el chofer del taxi me miro con cierta compasión y me dijo: aquí no usamos eso, a mí  me estorba y nunca me lo pongo. Además si me lo pongo quien se aguanta la mamadera de gallo  de los colegas. Y cuando llegamos  el semáforo que ya estaba en rojo y me preparaba para la frenada  en seco, el taxi siguió de largo y nosotros ganamos la otra vía, como si fuera lo más normal del mundo. Luego le pregunté la hora y me contesto: son las diez más o menos. Pero la hora exacta, le volví  a decir. Para nosotros la hora exacta es esa. Es decir la filosofía del más o menos. Esta es la filosofía que impera en toda la costa colombiana, bien sea Cartagena, Barranquilla, Santa Marta o en esta ocasión la isla de San Andrés. El nativo de San Andrés es alto y delgado, sin grasa alguna, con la misma modulación profunda de la voz caribeña. El abandono de la isla se ve en casi todas partes, menos en el malecón que es más moderno, lleno de almacenes y restaurantes y en donde se ve el susto que pasó el gobierno de turno cuando salió la sentencia de la Corte Internacional, donde se perdieron muchas millas de aguas marinas y submarinas a favor de Nicaragua. Y esta sigue en la lucha para lograr algún día la conquista de su territorio. Ese susto logro que el gobierno de turno se metiera la mano al bolsillo para que la isla siguiera en tono patriótico formando parte del territorio colombiano. De esa época quedan las banderas de Colombia repartidas por todas partes. El recorrido por toda la extensión de la isla va desnudando las carencias, pues no aparecen las urbanizaciones que uno esperaría encontrar, sino casas de campo muy precarias, a veces se ven abandonadas en medio de una naturaleza calcinada por el sol. En el recorrido se encuentra la cueva del pirata Morgan, el hoyo soplador y pare de contar. Se nota la falta de planeación en el trazado de sus calles, por donde uno no alcanza a palpar su mayor problema que es el de la superpoblación, según las estadísticas. El mar es lo mejor, con aguas que no se encuentran en ninguna de las otras ciudades de la costa, pues en San Andrés las aguas son cristalinas y en el mar se ven reflejados muchos colores que las hacen únicas..

ACUERDO DE PAZ CON LA GUERRILLA



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

El acuerdo de paz firmado en el teatro Colon resulta inmodificable bajo el punto de vista de la guerrilla y del gobierno. Pero no del estado. Había necesidad de que ese pacto se convirtiera, de simple acuerdo con el gobierno a acuerdo con el estado y, de ahí, que le quedaban faltando instancias, como las de acudir a un legislativo deliberante y a un judicial autónomo. Y además de esto, quedaba el libre juego del pueblo que es el titular de la soberanía y quien tiene que decidir en definitiva si los aprueba o no. Este paso no se ha dado y si bien se hizo el intento con el plebiscito, fue el mismo pueblo el que dijo no a la integridad de  sus propuestas y no ha sido subsanado ese vacío constitucional hasta el momento. Se acudió al Congreso para darle algún viso democrático pero no era lo pertinente. La guerrilla no tiene problema alguno porque obra motu propio, ya que se trata de una organización vertical y centralizada, en donde el poder es omnímodo y disentir le puede costar la vida a cualquiera dentro del ámbito de su dominio. En cambio del otro lado, del estado, está compuesto por tres podres, el ejecutivo, el legislativo y el judicial y con otro ítem: que todos deben estar sujetos a lo mandado por la constitución y, como ya lo dijimos, al mandato del pueblo que es el titular de la soberanía y del poder constituyente. Así que la situación es compleja y no tan simple como la decisión que si puede  tomar el alto mando de la guerrilla. Ahora, ya está desmontado el aparato habilidoso que trataron  de montar el abogado Santiago y Alvaro Leyva, como si se tratara  de un acuerdo especial dentro del ámbito del derecho internacional, dándole categoría de estado a la guerrilla cosa que era totalmente traída de los cabellos y que afortunadamente la Corte enmendó. Luego nos estamos moviendo dentro del ámbito del derecho interno y solamente apelamos al derecho internacional en el caso excepcional de los derechos humanos y del derecho humanitario, que si pueden entrar al bloque de constitucionalidad, pero no las trescientas y más páginas del acuerdo que los defensores legales de la guerrilla pretendían que era un  todo constitucional, como si fuera una constitución paralela. Con estos presupuestos han debido contar los negociadores del gobierno, porque no se trataba de una asamblea constituyente que estuviera reunida para producir una nueva constitución.

jueves, 19 de octubre de 2017

EL PODER Y LA OPINIÓN PÚBLICA



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La lucha de fondo se produce entre la opinión pública y el poder.  Mas ahora cuando ninguno de los partidos obtiene mayoría y tiene que hacer coaliciones para ganarlo. De ahí que las encuestas no miden una realidad que está en el fondo y que solo sale a flote el día de elecciones. Por eso, si bien es cierto que la imagen de Germán Vargas Lleras está muy deteriorada ante la opinión pública y ese fenómeno se ve reflejado en la última encuesta, en cambio está muy bien parado ante el poder. Por una parte, pertenece a una de las estirpes tradicionales, que viene desde el siglo XIX, con dos presidentes a su favor y un tercero en juego para tratar de ganarle a los Ospina, que son los únicos que hasta el momento han colocado tres presidentes: los dos Marianos y el general Pedro Nel. Por otra, negoció su posible candidatura en el periodo anterior con Juan Manuel Santos y de ahí que éste le entregara varios ministerios, lo mismo que un amplio presupuesto para hacer obras públicas, las cuales le sirvieron para tomar contacto con  la comunidad y jalonar su presidencia. Y como si fuera poco, de formar una coalición con el expresidente Uribe llegaría  a ser imbatible. Por lo tanto, la imagen negativa de los políticos en la hora de ahora, poco dice. Fijémonos que cuando empezó la campaña a la presidencia, el candidato que punteaba las encuestas era Gustavo Petro y su nombre no se mantuvo luego porque empezó la verdadera lucha en que casi siempre se impone el poder sobre la opinión pública. Desde luego sucede que en ocasiones se ponen de acuerdo las dos fuerzas y de ahí que logren un liderazgo de mayor envergadura que permite hacer un ejercicio mejor del poder. La imagen negativa de Vargas Lleras se basa en que su partido, Cambio Radical, es el subcampeón de la corrupción, en que entró al gobierno, formó parte de él y luego se salió al final por la puerta trasera, haciendo casi el mismo juego que hizo Juan Manuel Santos con Alvaro Uribe, al tratar de ganarse la opinión pública que se expresó libremente en el plebiscito cuando votó no. Ahí trató de enlazar las dos fuerzas, el poder y la opinión pública, para que su triunfo en las elecciones no tuviera problema alguno. Y no debemos olvidar que nuestra democracia es eminentemente dinástica y que el turno presidencial es predestinado.

jueves, 5 de octubre de 2017

EL PROCESO ODEBRIL



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

El gran reto que tiene por delante el fiscal Néstor Humberto Martínez, es el de abrir el proceso contra el presidente de la república por los dineros que entraron a la campaña presidencial de parte de Odebrecht, la empresa brasileña que está en la picota pública y en los tribunales, por sobornar a gobiernos para conseguir contratos de obras públicas. Y ha tenido la suerte, lo mismo que el presidente, de que apareciera el cartel de la toga para que se distrajera la opinión pública con ese nuevo escándalo y olvidara la responsabilidad que tiene el jefe de estado por los dineros de las dos campañas presidenciales. Y está en mora el señor fiscal de ponerse al frente de la investigación para luego darle traslado a la cámara de representantes y repetir el periplo que vivimos en el cuatrenio de Ernesto Samper. La historia se repite y si está crudo el inicio de la investigación por parte de la fiscalía, todavía mayor el papel que debe jugar el Congreso en donde fácilmente hace mayoría el gobierno en base a la mermelada. Por ahora el presidente se rasga las vestidura de ver las andanzas de los magistrados Bustos, Ricaurte y Malo, del señor Moreno y los saltos de mata que han tenido que dar los parlamentarios  Andrade, Besaile y el ñoño Elías, además de Ramos. Y se mueve con mucho garbo en el paisaje continental, luego de haber hecho los acuerdos con las Farc y de haber recibido nada más y nada menos que el premio Nobel de la paz. Todas estas cortinas de humo están tapando la iniciación del proceso Odebril, para que no se quede entre el tintero el juicio correspondiente, que como vemos, es necesario para depurar el ambiente enrarecido y el papel que ha desempeñado el expresidente Samper, quien si no fue condenado por los tribunales, si por la opinión pública que lo abuchea en cuanto escenario asista, como ocurrió en el último festival vallenato en donde a voz en coro toda la multitud gritaba ¡ocho mil!, ¡ocho mil! cuando lo vio. Para luego hacer un papel tan destemplado en Mercosur, en donde se puso en contra de la posición de Colombia ante el caso del gobierno de Venezuela y como la cereza del pastel el twitter  que la representante Angélica Lozano le propinó al expresidente cuando rechazó con ira el respaldo que éste le estaba brindando a su pareja Claudia López, para felicitarla por el papel desempeñado por ella en los acuerdos con  la guerrilla.

CATALUÑA.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

La constitución española de 1978 no contempla la  separación de sus autonomías, porque el interés inicial y la voluntad del pueblo español buscaba antes por el contrario, conservar la unidad por encima de todo. Así lo dicen sus primeros artículos y el 2 enfatiza en la “indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Así que en el ánimo constitucional no estaba prevista la ruptura como ahora se pretende, para lograr el estatus de nación. Sin embargo, en derecho las cosas se deshacen en la misma forma en que se hacen. Y si el pacto viene desde un referéndum en donde el pueblo español manifestó su deseo de constituir una nación, compuesta por regiones con autonomía, en la misma forma se puede deshacer la unión, pero para eso se necesita la voluntad expresada en las urnas del pueblo español para que Cataluña se convierta en una nación independiente. Así, si el pueblo catalán acaba de expresarse en cuanto a la voluntad de separarse de España, ahora le toca el turno al pueblo español para manifestarse en referendo si está de acuerdo o no con que se produzca esta separación. Por lo tanto, lo esencial se constituye en que actualmente la soberanía reside en el pueblo español y no en el catalán. Luego para que se produzca ese traspaso de soberanía se necesita la colaboración o la voluntad de hacerlo por parte del pueblo español que es el titular de la soberanía y del poder constituyente para que Cataluña se convierta en una nueva nación. La salida más obvia era la de pasar de un sistema autonómico a uno federal, pero los catalanes han expresado en todas las formas posibles que a ellos no les interesa una solución de estas, pues los poderes que adquirirían en esta nueva modalidad federal, ya los tienen, dentro del orden autonómico que los rige. Y pasar luego a la confederación no creo que el resto de provincias españolas tenga interés de hacerlo, porque fuera de los gallegos y  los vascos no existe ese interés. El presidente Rajoy da la impresión de no meterse a fondo en el problema, por una parte para que no lo sindiquen de franquista, al emplear todo el poder del estado o por razones que a nosotros se nos escapan. Porque con la sola aplicación del art l5, que es de policía, no se soluciona el caso. El análisis de fondo lo hacemos bajo el punto de vista del derecho.

jueves, 28 de septiembre de 2017

CENTRO IZQUIERDA VS CENTRO DERECHA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Agotados los viejos partidos liberal y conservador y en crisis los nuevos partidos como Cambio Radical, partido de la U, Polo Democrático y demás, no queda sobre el tapete más que una lucha entre el centro izquierda y el centro derecha. Por eso se están  formando  las coaliciones. Ese es el resultado del proceso de desgaste de los partidos, viejos y nuevos. Así que la política se decanta en torno a este esquema, que es original de Colombia, porque aquí no se lucha entre izquierda y derecha, sino la lucha se viene a concentrar en el centro, bien sea de izquierda o de derecha. Y se diferencia del de Francia en donde triunfó el centro-centro, con Macron. Aquí no hay un verdadero centro, sino una versión de izquierda y otra versión de derecha.  Así que el proceso va hacia la concentración de dos fuerzas que terminarán aglutinándose alrededor de Humberto de la Calle y German Vargas Lleras. Podría haber una alternativa sólida en el caso del partido Verde, cuando dentro de la dinámica del proceso se formó la coalición de Fajardo, Claudia López y Robledo. Pero a esa coalición no le alcanza para llegar al poder y necesita por tanto de la fuerza de una maquinaria que todavía no se ha puesto en juego pero que se va a poner, que es la del gobierno, y que tratará de unificarse alrededor de tesis como el proceso de paz, tal como está, para combatir con la fuerza de centro derecha que luchará por el proceso de paz, pero como debe estar. Si bien es cierto que la otra tesis que está  en juego es la lucha contra la corrupción, esta es muy difícil de capitalizar, porque como dice el evangelio, quien esté libre de culpa que tire la primera piedra. Y lo cierto es que ningún movimiento está en capacidad de tirar esa piedra. Luego el tema preponderante y que no tiene conexión con la política exterior, es la de los acuerdos con  la guerrilla, si se dejan como están o si son objeto de revisión. Por eso dentro de la dinámica de este proceso el partido Verde no tiene otra alternativa que unirse a la coalición de centro izquierda en cabeza de De la Calle, y a Alvaro Uribe no le queda otra alternativa que unirse a Vargas Lleras como candidato de la centro derecha para que tenga verdadera opción de poder. Porque la izquierda pura se unificará alrededor de GustavoPetro.

jueves, 21 de septiembre de 2017

BUCARAMANGA 2.100

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Siguiendo a MIchio Kaku en su libro La Física del futuro, Debate 2.012, podríamos hacer una composición de lugar de lo que sería Bucaramanga en el año de 2.100, teniendo en cuenta las teorías de la física moderna que ya  está convirtiendo en realidad lo que antes parecía de ficción. En primer lugar las calles no serían pavimentadas como ahora, sino que estarían imantadas, para permitir que los vehículos, tanto de transporte público como privado, leviten en lugar de sufrir el desgaste que ahora produce la fricción. Esos vehículos no serán manejados por personas sino por robots. Los pasajeros llevarán gafas especiales que estarán conectadas a internet y por lo tanto, podrán hacer toda clase de investigaciones, diligencias, informaciones. Si entran a Jumbo con las gafas puestas podrán consultar el nivel de los precios y compararlos con los de otros establecimientos para ver si se justifica el gasto. Si se sientan frente al computador no necesitarán de mouse para ponerlo en movimiento, sino con solo el pensamiento podrán ingresar al área que necesiten. Al llegar al parque García Rovira se encontrarán con el mismo alcalde de ahora, Rodolfo Hernández, quien tendrá en esa época unos ciento setenta años, debido a sus chequeos permanentes en los Estados Unidos, donde le han combatido toda clase de gérmenes patógenos a punta de células que viajan por las venas como camiones cargados de gajos frescos para curar cuanta enfermedad se ponga por delante. Y todavía estará luchando contra los corruptos, pero en los juzgados no le han parado ni cinco de bolas. La vieja medicina que tenía que echar mano de cirugías para entrar al área afectada, ya es completamente obsoleta y todo se hace sin métodos invasivos. Y a propósito de la justicia, estará en manos de una concesión que le fue otorgada a los exmagistrados Bustos, Ricaurte y Malo para que se hicieran cargo del poder judicial. En sus despachos venden toda clase de paquetes para sus clientes, que van desde la comisión del delito, la defensa y la absolución, todo incluido, por precios nada despreciables. Estos exmagistrados ya tendrán más de siglo y medio de vida. Los Aguilar habrán construido un ascensor que lleva al espacio y estará ubicado en el mismo sitio de Panachi, para poder ver cómo se producen los agujeros negros al chocarse entre sí diversas estrellas de la galaxia. Y es probable que la nanotecnología haya fabricado la máquina que pueda crear algo a partir de la nada. Y todavía más.

jueves, 14 de septiembre de 2017

EL “CLINTONISMO”



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

En libro que todavía no ha llegado a las librerías colombianas, Hillary Clinton se pregunta “¿qué  pasó?” con su candidatura, pues si de algo estaba segura era de su triunfo en las elecciones presidenciales.  Pero la sorpresa fue de marca mayor cuando los resultados le fueron totalmente adversos y dio lugar a que llegara a la presidencia una persona tan incómoda como Donald Trump. Pues los intelectuales de izquierda de Francia en libro de la editorial Seix Barral se encarga de contestarle a la candidata derrotada, señalando que para Estados Unidos las décadas anteriores habían constituido un retroceso con  lo que  se había hecho hasta entonces. Establecen que la época del “clintonismo” fue esencial para que se produjera, pues le dio una orientación nueva al partido demócrata, virando hacia el modelo escogido en Inglaterra por el partido laborista de Tony Blair. Es decir, asocian este momento con lo sucedido en Inglaterra cuando llego al poder la señora Thatcher e impuso una política neoliberal que llevó hasta las últimas consecuencias. Esa tercera Vía es simplemente la acomodación del laborismo a la política económica de la señora Thatcher y que al llegar al poder Clinton la puso en práctica, recogiendo las tesis intervencionistas para dejar libre el juego del mercado, sin restricción alguna. Para Nancy Fraser, una de los intelectuales convocados para la edición del libro llama esta época como la del neoliberalismo progresista, Y lo llama así, porque se produjo una unión entre sectores de avanzada liberal con el neoliberalismo. Los de avanzada proclamaban los derechos de última generación que tienen que ver con la comunidad gay, aceptando el matrimonio entre homosexuales, la adopción entre parejas del mismo sexo, la eutanasia, la procreación in vitro, etc. Lo que unido a la entrega de la economía norteamericana a Goldman Sachs, la desregulación del sistema bancario y los acuerdos de libre comercio que aceleraron la desindustrialización del país, llevó a crear un estado de descontento tal, que desembocó en la candidatura y presidencia de Trump. Este alegaba a favor de un nacionalismo que pudiera restaurar la fuerza perdida de los Estados Unidos, recuperar los empleos que se había fugado a países de mano barata como China y demás países asiáticos y rechazar la globalización . Hoy ya vemos como los Estados Unidos se va desentendiendo del liderazgo que asumió en los años cuarenta y cinco del siglo pasado, a raíz del triunfo de la segunda guerra mundial, que lo posicionó como la economía más poderosa del mundo.

jueves, 7 de septiembre de 2017

LA COLOMBIA CHAVISTA



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

Con una simple mirada superficial uno podría encontrarle cierto parecido a la Colombia de hoy con la Venezuela de Hugo Chávez. Lo cierto es que el grado de desprestigio y desaprobación de los partidos políticos tradicionales en Colombia, nos sitúan en el mismo nivel en que estaban Copei y Acción Democrática en los años pre-revolucionarios. La corrupción se había adueñado de ellos, los líderes mostraban su desgaste y la perplejidad de la gente se extendía ante un incierto futuro. Por los lados del uribismo, ya se ha planteado esta similitud  para sacar de allí conclusiones favorables a sus propósitos electorales,  que no se compadecen, con un análisis más en profundidad para ver si esa similitud se da en toda la línea o difiere algo o mucho del fenómeno colombiano. En primer lugar, la economía de los dos países difiere en muchos aspectos, sobre todo en la dependencia del petróleo de Venezuela, que si bien le dio alientos a Chávez para realizar su revolución, también su dependencia fue crucial para llegar a la situación actual, con la baja de los precios. Nuestra economía en más diversificada y el aparato industrial es más extenso que el venezolano. La minería, las flores, el carbón, la industria textilera y el mercado cafetero hacen que nuestra economía sea más balanceada que la venezolana. De ahí que le quedaría muy difícil a la revolución financiar con el aparato productivo de la empresa  privada el proceso, mientras que en Venezuela el petróleo es del estado. En cuanto a los partidos, los mismos jefes lo previeron y se adelantaron a salirse de ellos para crear nuevos partidos para sacar adelante candidaturas presidenciales. Así que esos partidos ahora se llaman partido de la U, cambio Radical, Poder popular, Fuerza democrática, Centro Democrático. Además de  fuerzas nuevas como la de Claudia López, o Fajardo, o Robledo. Ese pluralismo que ahora existe en Colombia, no existía en Venezuela a la hora del cambio de sistema. Ahora, los jefes: Timochenco no da el nivel de Hugo Chávez y Márquez de pronto supere a Diosdado Cabello o a Maduro. Pero tanto Chávez como Maduro y Cabello no tenían pasado. En tanto que las Farc si tienen pasado y eso es lo que viene a pesar en un momento tan crucial como éste. El país por tanto está vacunado contra este virus, que duró cincuenta años. Y sobre todo, que el experimento revolucionario no dio resultado en Venezuela y tiene al país al borde de la quiebra.

jueves, 31 de agosto de 2017

¿QUÉ BUSCA EL FISCAL?

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
El actual fiscal Néstor Humberto Martínez es un  personaje omnisciente: está en todas partes. En la empresa privada o en los cargos públicos. Inclusive se crean cargos especiales para él como el superministerio en la presidencia de Juan Manuel Santos, a donde llegó pero con el objeto de estar en otra parte: porque cuando estaba en el gobierno, todo el mundo sabía que estaba buscando la Fiscalía. Y tejió la malla con tal maestría que evidentemente fue elegido fiscal, con todos los honores. En un principio pareció ser una ficha del presidente, porque tan pronto comenzaron las acusaciones del senador Bula, él se anticipó a absolver al gobierno y dejar la cosa en manos del Consejo Electoral, que es una oficina administrativa y no judicial. Pero lo que más intriga es el afán de llegar a la Fiscalía. Parecía que ya no llegaba, según el afán que se le salía  por todos los poros. El sabía  o intuía que en la fiscalía estaba la jugada, que por la fiscalía irían a pasar muchas aguas sucias a las cuales se debía anticipar, o estar ahí  al menos, para hacer algo, o tratar de hacerlo. Y así fue, de los Estados Unidos empezó a llegar información sobre los negociados de Odebrech y puso el oído y luego las manos para activar su capacidad de investigación. Y se encontró con lo que buscaba: es decir, que había un entuerto de la madona en donde no se salvaba nadie. En que la campaña de Santos había recibido dinero y  nada menos que el zar anticorrupción, el doctor Moreno  estaba más untado de lodo, que la iglesia de Armero luego de su deslizamiento. Y si en un primer momento tuvimos la sensación de que el fiscal obraba de acuerdo con el gobierno, al fin y a la postre, se le vieron otras uñas, sacándoselas a cuanto personaje apareciera, para inculparlo y ponerse al día en las preferencias de la opinión pública. Ya la gente se maravillaba de verlo tan severo, tan estricto. Una periodista tan respetable como María Isabel Rueda, si antes sospechaba de él, ahora no acaba de elogiarlo, de ponerlo por las nubes. A estas alturas su prestigio raya en lo más alto y pone las cosas en su sitio. Pero sigue el misterio. ¿Qué busca el Fiscal: trabaja para alguien más alto, o busca una candidatura presidencial para más adelante, o quiere ser un fiscal con toda la barba? Porque caben todas estas posibilidades.

jueves, 24 de agosto de 2017

DEL PAIS DEL SAGRADO CORAZON AL DEL “ÑOÑO” ELIAS.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

El “Ñoño Elías” cuando estaba en la primaria de Sahagún no pensaba que iría a partir en dos la historia del país. Si bien García Márquez nos había adelantado un tanto en el conocimiento de ese Macondo mágico, ahora el Ñoño Elías nos daba una versión más actualizada, modernizada, de acuerdo con los últimos cánones éticos. Antes nuestros presidentes tenían que vender los sueldos para poder subsistir, como es el caso de Marco Fidel Suárez, a quien le cayó implacable Laureano Gómez para hacerlo trizas en debates espectaculares. Ahora el sueldo es lo de menos para el Ñoño Elías: apenas le alcanza para los gastos de bolsillo porque para lo demás, están las coimas por gestiones ante la administración pública. Pero las cosas no se dan solas ni se producen de la noche a la mañana, se trata de un lento proceso de acumulación cultural, de familias por largo tiempo asentadas en el poder regional y que aprenden la técnica de volver billete todo lo que tocan. La cultura de la comisión, que viene desde los abuelos y que se hace perentoria, llena de matices eso si, como en el caso del Ñoño Elías, quien tiene un carisma especial, según él, una simpatía innata que le permite presentar lo impresentable, de envolver cualquier propuesta por indecorosa que sea con el papel celofán que  adorne y luzca. Aquí todo es eficiencia, pericia, audacia, cinismo, como el del expresidente Samper que ahora se lava las manos de su paso por la secretaria de Mercosur, en donde fungió como vocero del régimen chavista y logró empantanar el proceso venezolano con la intervención  del Papa, para darle aire al gobierno de Maduro que estaba contra la pared, acorralado por la oposición. Todo hecho con gracia, como son las cosas del Ñoño Elías. Ya desde la pila bautismal se establece un vínculo de sangre con el contrato y le dan un baño de agua y le salan la lengua, como señal de un pacto  para toda la vida. Se imagina uno los regalos de  primera comunión: un par de novillos de raza, un caballo pura sangre y un contrato. Son escuelas en donde el talento para el negocio se da solo, en donde los genes pasan de generación en generación sin que se interrumpa su ciclo productivo. Hoy el país del Sagrado Corazón se sonroja a lo lejos, mientras el país del Ñoño Elías emerge a sotavento, como decía Ortega y Gasset.

jueves, 17 de agosto de 2017

ELECCIONES 2.018.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El expresidente Uribe puede llegar a ganar  las elecciones parlamentarias pero no las presidenciales. Por simple percepción se sabe que los candidatos fuertes, con estructura política suficiente para llegar a las finales serán German Vargas Lleras y Humberto de la calle.  Obedecen a fuerzas estructurales de vieja data que se han sembrado a través de la historia y que no parece estar en camino de extinción. Hay mucho ruido alrededor del sistema, pero lo cierto es que el país tradicional va a expresarse en las próximas elecciones presidenciales. Es la Colombia profunda, que se ve amenazada por distintos flancos, tanto de la izquierda como de la derecha. Esa Colombia profunda le teme igualmente a Petro, a Robledo, a Claudia López, tanto como a Alvaro Uribe. No está  todavía madura para sostener una candidatura como la de Fajardo, pues le falta el anclaje del amor y del odio y para eso todavía Colombia no está preparada.  En tanto que se abre camino por los lados de la paz y ahí es donde entra a jugar Humberto de la Calle, como expresión de ese anhelo, pero también con la carga de todas las deficiencias del proceso seguido con las Farc. Y si bien es cierto que podría ser el candidato ideal para ser el oficial, el Presidente Santos sabe que lo perjudica si le pone todo el peso del estado a su favor, pues habría una reacción que no se sabría medir. Como quien no quiere la cosa le toca apoyar a German Vargas Lleras, ojalá por debajo de cuerda para que no se note, si quiere salvar mucho de lo que hasta ahora se ha logrado dentro del proceso de paz. Porque si ganara las presidenciales el sector de Uribe, se vendría abajo todo el  proceso. En tanto que con Vargas Lleras se puede salvar lo que vale la pena de salvar, lo que en realidad quiere el pueblo colombiano. Porque siempre se comete la misma equivocación: todo el que no esté de acuerdo, al pie de la letra, con el proceso de paz es uribista, cuando eso no es así. La mayoría de los que se expresaron con el no en el plebiscito no es uribista y los medios de comunicación le quieren dar esta connotación. Luego hoy para la Colombia profunda el mejor negocio es tratar de salvar el proceso de paz, pero con enmiendas, cosa que haría Vargas Lleras y que no haría Humberto de la Calle. Es la salida más racional.

jueves, 10 de agosto de 2017

LA OPOSICION VENEZOLANA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Algo debe estar funcionando mal en la oposición venezolana. La estrategia de sacar gente a la calle todos los días para que la policía de Maduro haga lo suyo, está mandada a recoger. Se necesitan otras estrategias para poder enfrentar un gobierno dispuesto a todo, pues saben lo que se juegan: el poder o la cárcel. Ya no se puede echar mano de un gobierno norteamericano dispuesto a gastar  dólares en una invasión, no por prejuicios democráticos, sino por costos. La mano de Trump no se moverá en favor de Venezuela. Y aunque no haya bipolaridad, ahí están a la zaga Rusia, Irán, China, Corea del Norte como elemento disuasivo para contrarrestar cualquier intento de invasión. Las instituciones internacionales se debaten entre proteger las soberanías nacionales y las divisiones políticas entre los países de acuerdo con afinidades ideológicas. De otra parte, la obra de Chávez dejó raíces a nivel de pequeños países que ahora le aportan solidaridad. Desde que empezó la lucha entre el gobierno Maduro y la oposición, siempre han estado a la ofensiva las fuerzas del gobierno, que con ejecutivo y judicial, agregado al poder de las fuerzas armadas, han sorteado todos los obstáculos creados por la oposición. Siempre se ha dicho que la política no tiene alternativas: se la hace o se la padece. En el caso de Venezuela, la política la ha venido haciendo el gobierno y la ha padecido la oposición. ¿Falla la estrategia, fallan los lideres?. La estrategia de salir a la calle a protestar todos los días, solo ha dejado muertos, sin que se coseche algún rendimiento. Cuando el gobierno Maduro estaba contra la pared, vino la jugada de utilizar al Papa para quemar tiempo y reponerse de la incomodidad en que estaba. Se dejó seducir por tamaña propuesta, que le costó la situación que ahora afronta. En tanto que el gobierno sacó del bolsillo cubano la estrategia de la constituyente para envolver en un  cascaron de legitimidad aquello que era ilegal por naturaleza y, lo logró, ante el pasmo de los organismos internacionales y el desconcierto de la oposición. Y como si fuera poco, no solamente eligieron constituyente, sino que se tomaron la sede del legislativo, para dar paso al nuevo aparato legislativo, y  constitucional.

Luego se impone un cambio de estrategia, bien sea a nivel internacional para buscar apoyos y movilizar la opinión pública mundial, o a nivel interno sacando partido de la disputa Maduro - Cabello, o intentar algo con el ejercito venezolano.

jueves, 3 de agosto de 2017

EN TORNO A DIOS.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

En la Edad Media se produjo la primera globalización en torno a la religión. En este caso, la católica, que en ese momento se señalaba como la única verdadera. Y no se habían producido acontecimientos como la reforma, el renacimiento, la ilustración, la revolución francesa y menos la revolución rusa. De ahí que ese espacio lo copaba la religión católica Y el hombre empieza un periodo amplio de independencia, apartándose de los modelos religiosos de la  Edad  Media como el Renacimiento, cuando luchó por una autonomía de la persona que se reflejó en las artes. Luego aparece la Ilustración que sitúa la razón como el centro del hombre, su capacidad de libre albedrio, dejando de lado a Dios como principio y fin de todas las cosas. Y la revolución francesa ya se va de frente contra Dios, el pueblo arroja las imágenes  representativas de la iglesia fuera de los templos, se borra el nombre de Dios en esta primera constitución y como efecto-demostración en las demás constituciones del mundo, para entrar de lleno el pueblo a ejercer cualquier capacidad de legislar, en nombre de una persona que era principio y fin de todas las cosas. Y como si fuera poco, aparece otra religión de carácter político como el comunismo, que quiere realizar el paraíso en este mundo, diseñando una sociedad soldaría autosuficiente Y Dios ahí. Luego la revolución tecnológica. Pero se produce el holocausto judío, que para filósofos como Lyotard indicaban el  fin de una época racionalista y el comienzo de una segunda modernidad, ya con otros valores, porque ahora el hombre sin el imperio de la razón, vuelve a buscar la espiritualidad y los contenidos religiosos. Y la religión se vuelve pluralista, ya no es el monopolio de la iglesia católica, sino de distintas religiones, que utilizan el mismo esquema de un Dios y de un  profeta que lo representa en la tierra, como judaísmo, el islamismo y el arco iris protestante. Eso sin contar con el Dios de los orientales. No es que Dios haya cambiado, siempre ha estado ahí. Los que hemos cambiado somos nosotros. De ahí que tenga razón el papa Francisco cuando dice: “Yo creo en Dios, no en un Dios católico, porque no hay Dios católico, solo hay un Dios. Creo en Jesucristo y su encarnación. Jesús es mi maestro y mi pastor. Dios es el padre. Abba es la luz y el creador.” Dios no pude ser solo de los católicos. ¿Y  los demás qué?

jueves, 27 de julio de 2017

EL CAUDILLISMO.


 

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El caudillo es el personaje clásico de la política latinoamericana. Roa Bastos nos hizo la descripción perfecta del doctor Francia, el célebre caudillo paraguayo que cerró las fronteras de su país buscando la utopía de la autosuficiencia. Y Vargas Llosa también nos regaló el retrato hablado de Trujillo, el caudillo dominicano. En fin, se convirtió en un  lugar común identificar el proceso de la política nuestra como subproducto del caudillismo. García Márquez, escribió El Otoño del Patriarca  que para Vargas Llosa es la más mediocre  de sus obras, quizá por la congelación de la prosa, rayana en el retoricismo. En realidad basta una sola mirada  por el continente, para encontrarnos con  personajes de leyenda como Domingo Perón, Lula da Silva, con el general Strossner de Paraguay, con Rojas Pinilla; subiendo un poco más, Odría en el Perú, Pérez Jiménez o Hugo Chávez. Para qué más. Pero lo peor es que a pesar del paso del tiempo, de la evolución de nuestros países y demás, en donde ya tenemos unas amplias clases medias preparadas y no analfabetas como antes, sigue presentándose el fenómeno. Para un físico  el caudillo es la expresión de la energía del vacío que se impone sobre las fuerzas gravitatorias y produce la disgregación de la unidad. Si bien es cierto que aglutina a su masa, sin embargo produce polarización. Así que viene a ser una fuerza negativa u oscura, como también dicen los físicos. Ahí está el caso de Alvaro Uribe que viene a aparecer cuando el país ha evolucionado lo suficientemente como para acercarse a un modelo democrático. Ahí estaba la semilla, latente, para que prendiera nuevamente la especie que parecía haber desaparecido de la  escena nacional, en donde últimamente han aparecido jefes políticos, con más imagen de líderes que de caudillos. Barco, Gaviria, Samper, Pastrana, Santos. Parecía pues, una especie en extinción. Sin embargo, como ha ocurrido en Argentina, donde definitivamente está en sus genes el caudillismo, porque el peronismo ha reverdecido a través de la historia y se niega a desaparecer, encarnados en nuevos perones que aparecen cíclicamente. Aquí en Colombia mientras los miembros de los partidos buscan la fuga por los agujeros negros hacia otros partidos, el único partido que se consolida es el Centro Democrático, llevado de la mano de Uribe. Algo está fallando. O no podemos desligarnos del caudillismo o nuestros líderes no están aportando lo suficiente para que esto no ocurra. Por eso se dice que el próximo presidente es el que diga Uribe.

miércoles, 19 de julio de 2017

EL ESQUEMA IZQUIERDA-DERECHA.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Los europeos tienen una visión del mundo típicamente “eurocentrista”, dando por sentado que  el mundo gira alrededor de sus conceptos y de sus cosmovisiones. De ahí que miren a los demás países como secuelas de sus procesos políticos y sociales y no con las características propias de cada país. Por eso el ministro de educación de Francia, Jean –Michel Blanquer en unas declaraciones a El Tiempo, señala que Colombia debe superar la fractura izquierda- derecha, cuando aquí aún no hemos entrado a ese juego. Antes por el contrario, nos habíamos estacionado en el esquema del siglo XIX en la disputa por el poder entre liberalismo y conservatismo. Si acaso se han presentado opciones de izquierda y derecha ha sido dentro de los partidos y no entre los partidos. El liberalismo fue de izquierda con López y con Gaitán, pero se volvió de derecha con los Lleras y Uribe. Y posturas de derecha en el conservatismo con Laureano Gómez y pare de contar. Pero claro, el ministro Blanquer se mete dentro de la órbita de la Francia de 2017, cuando acaba de triunfar el centrismo, barriendo precisamente con la izquierda y la derecha. Entonces aquí debe ser lo mismo: el centro debe superar a la izquierda y a la derecha, porque ellos creen que la disputa guerrillera era por cuestiones ideológicas y que el país estaba polarizado entre un  sector de derecha en el poder, representado por Santos, Uribe, Pastrana y Vargas Lleras y otro de izquierda que estaba en el monte, en la guerrilla. Y que para acabar con esa disputa se hizo la paz y como consecuencia de todo el país debía girar alrededor del centrismo, para superar la polarización. Nada más alejado de la realidad que semejante concepción. Aquí el país se alejó de cualquier opción de izquierda luego de la muerte de Gaitán y se derechizó en sus dos partidos, tanto liberal como conservador. Los partidos empezaron a hacer agua luego de la “satanización “del conservatismo por parte de Laureano Gómez por cuenta de la violencia y el liberalismo por Ernesto Samper, por motivos de ética, cuando el proceso ocho mil. Y cuando se daba  este proceso, apareció Alvaro Uribe que se llevó en los cuernos a casi todo el partido conservador y gran parte del partido liberal, en forma paralela a la operación salvavidas de Juan Manuel Santos, quien creó un “agujero negro”, como el partido de la U, y trató de salvar al viejo liberalismo encarnado en Gaviria.

jueves, 13 de julio de 2017

¿QUIEN ES MEJOR?

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
 ¿Cristiano Ronaldo o Messi ?. Las opiniones están divididas, porque hay fanáticos tanto de uno como de otro y además entran en juego las capillas de los equipos y la cosa se complica. Es pues, un asunto delicado. Lo cierto es que ambos son muy buenos, pero diferentes. Cristiano es el atleta del gol, con la obsesión de la valla contraria en la cabeza  desde el comienzo hasta el final del partido y al mismo ritmo: siempre para adelante. Con una contextura física que no tiene Messi y tan contundente que parece un panzer alemán como los de la segunda guerra mundial. Es espigado, alto, con pura fibra muscular, en tanto que Messi es bajito, escasamente supera el metro y medio. Pero metro y medio de puro genio. Messi es el artista, el mago de la pelota, que se la lleva con los pies, con la cabeza, con el pecho, no con la mano porque esos serian terrenos de Maradona; como si tuviera el balón pegado con bóxer a sus guayos. Es capaz de hacer jugadas al milímetro, mientras que las jugadas de Cristiano son de amplios espacios, pero de gran contundencia, demoledoras. Es Messi un Gaudí en el área para tejer las agujas del gol que suben al cielo por las torres de la catedral de Barcelona. En cambio, Cristiano se parece a las torres del Kremlin moscovitas, llenas de espacio y de contundencia, como el balón que patea y que ama. Los  dos son temibles para los tiros directos, por largos que sean. Patea con más contundencia Cristiano, pero con mayor precisión Messi. Los goles de Cristiano son como una bala de misil, pero los de Messi son como una piedra preciosa, como un diamante. Es más liberal Cristiano pues se aventura con la ciencia moderna y tiene mellizos o gemelos con vientres prestados, mientras que Messi es más conservador y lo hace en la casa con su mujer. En lo que si son iguales es que a ninguno de los dos le gusta pagar impuestos  y por eso han estado al borde de la cárcel. Pero si los meten a la cárcel, ¿quién hace los goles del Real Madrid y quién los de Barcelona? Cristiano es un  jayán de barrio que apura con todo y lidera dentro y fuera de la cancha. En tanto que Messi es líder solo  en la cancha, pero es el maestro que maneja la batuta del concierto mientras la música se desgrana en el estadio.

jueves, 6 de julio de 2017

LA FALTA DE ESTADO.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

Gaitán hablaba del país político y del país nacional. López Michelsen se refería al país moderno y al país atrasado, cuando las épocas del MRL. Alvaro Gómez tenía en mente el Régimen, que se interponía en el camino de la nación y del estado. Los izquierdistas analizaban el fenómeno entre un país real y un país formal. Ahora estamos ante una nueva realidad: Entre el Estado tradicional y el Estado globalizado. Dígalo sino el descubrimiento de todo un aparato terrorista encarnado en el MRP, con brigadas de choque y movilizaciones a raíz de su captura. Pueden no ser ellos los del atentado al Andino, pero lo que si queda claro es que ahí hay una organización terrorista, que ya no obedece a los patrones del país tradicional, sino del globalizado. Son las nuevas generaciones con la irrupción de este medio de protesta, que viene desde el derrumbamiento de las torres gemelas hasta los golpes en diversos países europeos, dados por organizaciones religiosas y nacionalistas, que protestan contra los últimos coletazos del imperio norteamericano, pero a su vez expresan un sesgo religioso, o racial o político. Y sucede esto, cuando el país tradicional asistía  al tránsito del proceso de paz para acabar con el medio de violencia tradicional que se manifestaba en las zonas  más apartadas del país. Y precisamente cuando comentaristas de prensa, de todos los matices se expresan sobre un tema al que hemos llegado por consenso, que es el de la falta de Estado. Y no solamente los columnistas, sino intelectuales internacionales como Robinson y cuanto pensador se haya acercado al fenómeno de la violencia rural, para achacárselo a la precariedad del estado, que no llega con la justicia, la administración, la educación, la seguridad ,la salud y el reparto de tierras. Ya Claudia López lo había expresado muy bien en su libro y proponía todo un proyecto para llevar el estado a las regiones y evitar así el caldo de cultivo para los movimientos guerrilleros. Y como lo acaba de demostrar el coronel Julio César Prieto en su libro, donde el estado pone a enfrentar hasta sus propios funcionarios, con políticas equivocadas como lo fueron las del apoyo al paramilitarismo. Y lo vimos con el narcotráfico en que el Estado tenía que hacer contubernio con alguno de los otros carteles para poder enfrentarlos, como el presidente Samper. Y como el general Maza Márquez. Luego si debe haber un  propósito nacional, ese debe ser el de construir estado. Mas fuerte.

jueves, 29 de junio de 2017

CÓMO SE DISUELVE UN PARTIDO.



POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 

El código civil trae entre los modos de adquirir la propiedad el fenómeno de la accesión, por medio de la cual el dueño de una cosa pasa a ser dueño de lo que ella produce o de lo que se junta,  o adhiere, a ella, agregamos nosotros. Y citaba como ejemplo las playas ribereñas las cuales resultaban extendidas, por el lento e imperceptible retiro de las aguas. Este fenómeno se ha producido de un tiempo para acá en el conservatismo, en donde hemos visto cómo se fue fugando el personal, como dicen en el cuartel, hacia otras toldas, al punto de convertir al partido en un agujero negro. Primero fue la fuga hacia el uribismo cuando el expresidente extendió su periodo hasta los ocho años completos para consagrar su hegemonía. De ahí que las huestes fueron a parar al redil de Uribe, en busca de ministerios, embajadas, superintendencias, etc. Y luego vino la fuga hacia el santismo, cuando Juan Manuel Santos logró la presidencia y luego remontara la reelección para ir completando también los ocho años, que ya se van volviendo costumbre. Ahora se viene a consolidar la tendencia con el ingreso del expresidente Andrés Pastrana al uribismo. Porque ahí no se produce unión alguna o alianza entre fuerzas más o menos equilibradas, sino que un distinguido expresidente, el solo, se pasa al uribismo. Y decimos esto, porque ya las huestes que en algún momento llegó a comandar, estaban desde hace rato fugadas al urisbismo y al santismo. Así que la jefatura de Pastrana se parecía a la que ejerció en su momento Gorbachov en  la Unión Soviética, al quedarse sin piso político  cuando Yeltsin montado en un tanque de guerra se subió al poder. Gorbachov se quedó colgado en un hilo histórico que se reventó  bien pronto. El expresidente Pastrana sintió  el vacío de  poder y no soportó la carga de la inestabilidad y decidió  terciar por una de las dos opciones entre los dos polos de poder. En estas condiciones, la situación del conservatismo se vuelve más difícil, pues antes se pensaba que de pronto hubiera unión alrededor de alguna política o de algún jefe importante; pero ahora no, pues al pasarse el expresidente Pastrana al uribismo queda consagrada la polarización que existe en el país, en donde santismo y uribismo se disputan tanto el poder como la opinión pública. Y a los conservadores que aún están con Santos, les queda muy difícil dar el salto hacia la oposición.

jueves, 22 de junio de 2017

“MANOS DE ASBESTO”.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Cuando Humberto de la Calle dijo que él no pondría las manos en el fuego por el gobierno de Ernesto Samper, los samperistas empezaron  a llamarlo “Manos de Asbesto”. Ahora se los tiene que aguantar como compañeros de equipo en su calidad de patrocinadores de su candidatura, en una rara unión con los gaviristas y santistas. Samper le echaba a la culpa a Cesar Gaviria de haber introducido el neoliberalismo en la política colombiana, luego de haberle puesto una vela a Dios y otra al diablo en la constitución del 91, en donde las tesis socialdemócratas y el neoliberalismo se repartieron el pastel. Gaviria se sonrojaba de semejante entuerto, dada su condición de socialdemócrata puro. Pero no llegaba a tanto, como los samperistas, que en el verbo de Horacio Serpa le increpaba que no era “ni chicha, ni limonada” y trajo a cuento aquello de “esto dijo el armadillo subiéndose a un palo de mango, ni me bajo ni me subo ni me quedo aquí tampoco”.  En tanto Samper no tenía inconveniente en decir: Aquí estoy y aquí me quedo. Y César Gaviria se quejaba de la falta de berrenque de Humberto de la Calle, a quien tuvo que llamar por teléfono al capitolio para que defendiera el gobierno en medio de la tunda que le estaban dando cuando la fuga de Pablo Escobar. De ahí en adelante Gaviria desconfió de De la Calle por su falta de resolución en los momentos claves. Y Santos lo miraba por encima del hombro dada su militancia en la Tercera Vía de Tony Blair. Ahora están juntos. César Gaviria será ungido como jefe único del liberalismo, para escoger a Humberto de la Calle  candidato de la unión del liberalismo y del partido de la U. Así que Humberto de la Calle está rodeado por una parte, de sus enemigos de siempre, los samperistas, que no le perdonan el que no hubiera puesto las manos en el fuego por ellos y se soñara con llegar a la presidencia, así facilito, a las espaldas de Samper. Con otro ítem: las señoras de Samper y de De la Calle no se quieren, porque ésta  quería ser primera dama en el gobierno Samper, cuando éste ni se había divorciado, ni daba muestras de ser un jeque  árabe como él mismo lo dice en su libro Aquí estoy y aquí me quedo” Y sus  amigos pasan una mala hora, como  es el caso del gobierno Santos, quien rompe records de impopularidad.

jueves, 15 de junio de 2017

ORTEGA Y GASSET.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
Están reeditando en España la obra completa de José Ortega y Gasset, el filósofo español que leíamos en el colegio para sacarle el cuerpo a la física y la química. Tenía un estilo brillante, con una prosa pulida, como las piedras que García Márquez pone en las quebradas de Macondo, apenas lamidas por el agua y su corriente. Su circunstancia, como él la llamaba estaba cercada por un marxismo muy extendido, dentro de un régimen fuerte como el del general Francisco Franco y  él era liberal, pero muy conservador. Hasta su porte  era aristocrático y su pensamiento ídem. Para mí, tenían el mismo encanto las frases brillantes de José  Antonio y las de Ortega. Claro que en las de Ortega encontraba más pulimento. A uno de joven lo cautiva la música de las palabras y esa música la encontraba por igual en Ortega y en José Antonio. Además, su libro la Rebelión de las Masas en una época dominada por el marxismo era una auténtica apostasía, pues allí se denigraba de las masas, que eran ordinarias, poco imaginativas, bárbaras. En cambio, para el marxismo las masas eran la salvación de la humanidad, el nuevo evangelio. Y entonces la teoría del “señorito satisfecho” que Ortega nos entregaba para hacer de nosotros algo que valiera la pena, con exigencias sobre uno mismo, aristocráticas, en lugar de tantos derechos como los que exigían los obreros marxistas. O el “hombre masa”, que no era el obrero de overol, sino el hombre común y corriente, que no se exige nada, que apenas vegeta, pero no vive, exaltaba la imaginación de los jóvenes de la época. En eso se parece su pensamiento al de los fascistas, para quienes el trabajo de campo al par que los embriagaba, los hacia vivir una tensión que valorizaba, que jerarquizaba. Así que el pensamiento de José Antonio y el fascismo, se hermanaban en ese entusiasmo por salvarse a sí mismo, exaltándose, exigiéndose, disciplinándose. Nada de flojeras, puro aliento. El general Franco era otra cosa. Por eso José Cercas, el escritor español que se avergonzaba de haber tenido un  pariente franquista, al escribir su novela “El Monarca de las Sombras”, con el fin de liberarse de su complejo de culpa, fue situar a su pariente el joven Manuel Mena hacia el lado de José Antonio, de ese falangismo inicial y no del lado de Franco. El pensamiento de José  Antonio era una especie de  “macronismo” de la época, ni de derecha, ni de izquierda.

jueves, 8 de junio de 2017

EL ENGAÑO POPULISTA.

POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 Por fin alguien pone la cara por el neoliberalismo. Axel Kaiser y Gloria Alvarez hacen una elaborada propuesta a favor del neoliberalismo en el libro El Engaño Populista. En Colombia por ejemplo, nadie pone la cara por el neoliberalismo. Cesar Gaviria se lo quita de la solapa del saco, como si fuera caspa, los samperistas lo denigran, Los santistas son de tercera via. Uribe tampoco se identifica con él. Es una doctrina expósita, sin dolientes, pero actuante. Se mete en todos los gobiernos, eso sí con la condición expresa de no ser llamado neoliberal. Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza, sus máximos pontífices en latinoamerica, se dicen liberales, asi como suena, pero neoliberales, no. Así que la honestidad de los autores hay que resaltarla. Ahora, eso del populismo es creación eurocéntrica. Cuando en Europa veían un movimiento de cierto contenido popular o caudillista, le ponían el sello de populista. Populistas fueron Perón, Rojas Pinilla, Pérez Jiménez. Pero se trata simplemente de los últimos coletazos del socialismo. Los que diseñaron el modelo de Chávez son neomarxistas. Luego consideramos que el término populista es impreciso e impersonal, dice mucho y no dice nada. Si analizáramos el liberalismo colombiano bajo la lupa de los autores, nada más repudiable que la revolución en marcha, donde el liberalismo se untó de socialismo, cuando para el liberal colombiano se trata de la joya de la corona. Ese neoliberalismo tiene que pasar por el crisol de los Estados Unidos, al apartarse del modelo francés de la revolución francesa, con su autoritarismo rousseauniano. ¡Liberales atacando a Rousseau! Que exista una hegemonía socialista en latinoamérica, es producto precisamente de ese pensamiento y esa acción de tipo liberal, que los autores condenan. Y toman el caso de dos países modelo en cuanto a su estabilidad económica y su desarrollo como Suecia y Chile, para demostrar que ha sido el modelo neoliberal el que los ha llevado a buen puerto. Que en el caso de Suecia el manejo neoliberal fue el que puso las bases para esa estabilidad, mientras que la socialdemocracia con su igualitarismo pretendía dañarle el caminado. Y lo mismo predícan de Chile, pasando por encima de Pinochet, quien le puso freno al socialismo e impuso la férrea disciplina neoliberal en el desarrollo  económico. Pero los dos casos son muy significativos, pues la verdad puede estar en el medio: precisamente por alternarse en el poder los dos modelos, han llegado a lo que son. Pero ellos, los autores, mantienen su evangelio.

 

jueves, 1 de junio de 2017

LLEGARON LAS COALICIONES.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Dentro de la estructura bipartidista del país durante los siglos anteriores, el orden se vino a erosionar y los partidos han ido perdiendo sus antiguos atractivos, agregado a esto el fenómeno de la corrupción, el mundo de la informática jalonando una democracia más participativa, en fin, por causas diversas los partidos perdieron la dureza de antes y se convirtieron en lo que diría Bauman, en partidos líquidos. A partir de la elección de Ernesto Samper el liberalismo no es capaz de llevar solo, un candidato presidencial al poder. Lo mismo le ocurre al conservatismo, que tuvo que apelar en una penúltima instancia a la casa sin cuota inicial de Belisario Betancur, y en última, para  la presidencia de Andrés Pastrana, a una coalición de diversos partidos. Así que ninguno de los dos partidos es capaz de poner presidente. Luego se tiene que apelar a las coaliciones. La fuerza hoy en día más cohesionada es el uribismo, pues la jerarquía autoritaria de su jefe impone carácter. De ahí que se esté  convirtiendo en una fuerza centrípeta al absorber otras fuerzas para lograr una coalición tanto de matices como de organizaciones. Por eso el candidato Duque afirma que el centro democrático, es de centro, porque recoge de uno y otro sector dentro de las ideologías. Así que esa atracción fue sentida por el expresidente Pastrana quien ya anunció su conformidad en la coalición con el uribismo, lo cual viene a fortalecer ese grupo opositor. A su vez, los sectores de izquierda también se han movido y con Claudia López y Fajardo y de pronto con Petro, buscan esa unión. Por su parte, el liberalismo y el partido de la U, cuyo candidato natural es Humberto De la Calle, solo espera que el presidente Gaviria se ponga al frente de la campaña, para despegar en las encuestas y para sacar adelante la política de acuerdo con la guerrilla. Luego se está  quedando solo el candidato que hasta el momento ha trabajado más su candidatura presidencial, como lo es German Vargas Lleras, a través de sus obras de infraestructura en su paso por la vicepresidencia. El problema mayor que presentan los diferentes partidos, es la proliferación de candidatos y la falta de programas, porque todo parece indicar que el tema dominante en la campaña va a ser el de la paz. La salida con mayores probabilidades de éxito electoral es la unión de la coalición que lleva adelante el uribismo: Vicepresidencia para Uribe  y presidencia Vargas Lleras.

jueves, 25 de mayo de 2017

LA SENTENCIA DE LA CORTE.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 

Con la sentencia de la Corte queda una vez más al desnudo la contradicción inicial que existe entre las posiciones jurídicas de la guerrilla y del gobierno. La guerrilla cree que los acuerdos deben interpretarse a nivel de tratado internacional y por lo tanto, deben pasar automáticamente al bloque de constitucionalidad, llevados por el pensamiento del abogado español Santiago. Y el Gobierno, o por lo menos eso creemos la gente del común, que los acuerdos deben hacer el transito formal de cualquier ley o acto legislativo, pues se trata de un acuerdo entre el gobierno y una fuerza insurgente, todo dentro del esquema de un  país. Nada de forzar las cosas y tratar de meterlos al ámbito del derecho internacional, dándole status de país a la guerrilla. Luego nada más lógica que la sentencia de la Corte al poner las cosas, dentro del espacio de nuestra constitución. Así que el Congreso no puede perder su calidad de legislador, con criterio propio y no para darle transito legislativo a un acuerdo o una orden del ejecutivo. Seria vulnerar de entrada la organización democrática dentro de la cual estamos asentados. Yo creo que esta experiencia se puede aprovechar para consensuar los acuerdos con el criterio de las mayorías que se impusieron con el no, que va mucho más allá del simple uribismo, para empatar la brecha que se abrió  y seguir adelante. Y vuelven a tener vigencia algunos temas como el de sancionar, pero de veras, los delitos de lesa humanidad y los falsos positivos, que no pueden ser objeto de absolución o de penas menores, sin privación de libertad. Además, la garantía económica de las Farc para indemnizar a las víctimas, cosa que se ha venido dilatando hasta que la guerrilla se insolvente como cualquier parroquiano en peligro de perder su fortuna mal habida. El caso de leyes como el plan de desarrollo y el presupuesto es distinto, porque se trata de leyes eminentemente técnicas y llevan su propia legitimidad pues el pueblo las votó al escoger el programa del candidato vencedor  y vienen a tomar cuerpo en el plan de desarrollo. Y el presupuesto es una emanación del plan. En los tratados internacionales es cierto que para su aprobación no son objeto de debate, porque ya están convertidos en ley y han sido sometidos a control constitucional, para surtir por último el canje de ratificaciones para convertirse en tratado. Un tratado es fruto de una deliberación previa que no necesita debate.

jueves, 18 de mayo de 2017

EL CENTRO DEMOCRATICO.


POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
¿El Centro  democrático es de derecha  o en realidad de verdad es de centro?. Para Fernando Londoño es la derecha pura. Para Duque al contrario es el centro.

Macron, el electo presidente de Francia señala que la nueva división política que se presenta es la de los progresistas y los conservadores. Y arrasa con todo lo que antes teníamos como la atmósfera, el clima o la circunstancia de la política. Debe referirse a que estamos en una etapa postideológica en donde tanto la izquierda como la derecha ya no son las dominantes, porque el fascismo murió después de la segunda guerra mundial el comunismo en el 89, cuando hizo implosión la Unión Soviética. Por lo tanto, los partidos se quedaron sin ideología. Por eso Bauman señalaba que los partidos ahora eran líquidos, porque se amoldaban a los estantes a donde fueran llevados. Ya un estado omnipotente, que no proteja los derechos humanos, niegue el juego político mediante el corporativismo, como lo establecía el fascismo, no tiene cabida en el mundo actual. Ya su vez, la liquidación de la propiedad privada y la colectivización  de la vida de los ciudadanos también sufrió su derrumbe. Además, tanto una como otra ideología, representaban la acción del estado, bien sea del lado del fascismo, como del lado del comunismo. Así que en esta época post, para Macron los progresistas son los desheredados  tanto del comunismo como del fascismo y buscan alternativas hacia adelante, en tanto que los conservadores son los que siguen siendo fascistas, con su apego al estado, lo mismo que los comunistas que siguen pensando en su sociedad sin propiedad privada, sin derechos de libertad  Y los de centro, liberales. Para Duque el Centro Democrático es de centro, porque permite todos los matices, pero atenuados, y sujetos desde luego a la disciplina partidista y al caudillismo de Uribe, que impone tanto la orientación ideológica como las órdenes de organización, y para Londoño  es de derecha porque disfruta del autoritarismo de Uribe y es la expresión del capitalismo. Ahora, para entender el impacto político que conlleva el triunfo de Macron en Francia podríamos tomar el Centro Democrático como escenario de ese cambio en la hipótesis de que el expresidente Uribe perdiera las elecciones a manos de Paloma Valencia, quien se lanzaría como candidata presidencial independiente, dando lugar a que el “palomismo” barriera en las elecciones del 18 como lo acaba de hacer Macron en Francia con su nuevo partido En Marcha y liquidara el uribismo.

CARLOS RESTREPO PIEDRAHITA.



POR: RAÚL PACHECO BLANCO.

 
El Externado de Colombia tenía muy buenos profesores: Darío Echandía, Antonio Rocha, Hernán Salamanca, Vargas Rubiano, Aurelio Camacho, Hernando Morales, el “sapo” Gómez, Agustín Gómez Prada, Flinkestein, entre otros, y Carlos Restrepo Piedrahita. Era una nómina de lujo. En la vieja sede de la 24 uno veía llegar a Restrepo, con esa figura de palma de cera del Quindío, sus pasos largos y un corbatín permanente, heredado de la época de oro del liberalismo, cuando Alfonso López los lucia luego de cortas temporadas en Londres y lo imitaba Julio Cesar Turbay. Ya había estudiado en Alemania y se contaba entre los constitucionalistas más destacados del país, por eso fue ministro, embajador y consejero permanente en temas constitucionales de sucesivos gobiernos. Pero no se salía de la cátedra, Era austero como el que más, después de clases lo veía uno paseando por la séptima y entrando al Monte Blanco de la Jiménez o en la veintidós, bien sea almorzando o tomándose unas medias nueves o unas onces. Y siempre solo. Sus clases eran magistrales y no obstante su lejanía y su distancia, siempre era respetuoso y cortés, comunicativo dentro de su mutismo.  Por eso al paso de los años y, cuando vino el cambio de sede y yo llegué por los años 90 al Externado, a devolver algo de lo que me dieron, allí estaba como un roble el viejo maestro, convertido en símbolo del Externado, con  su oficina de vicerrector, cuando su joven amigo Fernando Hinestrosa había heredado de su padre la rectoría. Y había un centro de estudios constitucionales que llevaba su nombre y se había lanzado su libro sobre las constituciones de Colombia en edición de lujo, al mismo tiempo que mantenía su catedra en los post-grados, con la plena aceptación de sus alumnos. En las horas del almuerzo llegaba al restaurante de la Universidad, con una espléndida vista sobre los tejados de la Candelaria, acompañado de una señora ya de edad, en la primavera de su vejez, con  esa belleza tardía que se queda en ciertas mujeres para siempre. O de lo contrario, solo. Lo visité por última vez cuando llegaba a los noventa años y me fui hasta su oficina para saludarlo y estaba allí, como cualquier profesor primíparo preparando su hora de clase. Y me dijo, no lo puedo atender más porque ahora entro en catedra. Es decir, como un  sacerdote que se prepara para consagrar el cuerpo de Cristo. Y llegó a los ciento un años, lúcido.