Desde el primer momento la guerrilla ha querido la asamblea
constituyente como instrumento para refrendar los acuerdos de paz. El gobierno por
su parte el referendo y ahora un bloque de parlamentarios el plebiscito. Pero
la misma constitución se encarga de señalarnos cual es el mecanismo más idóneo.
Dos de estos mecanismos sirven para reformar la constitución: el referendo y la
asamblea. El plebiscito no. Y se trata precisamente de una reforma para que
puedan encajar en ella las determinaciones que se tomen en el proceso de la
Habana. El plebiscito consiste en la
aprobación o desaprobación que hace el pueblo de una propuesta del gobierno. Y la
ley 134 de 1.994 lo define como “el pronunciamiento del pueblo convocado por el
presidente de la república, mediante el cual apoya o rechaza una determinada
decisión del ejecutivo”. El ámbito dentro del cual se mueve esta disposición es
el del ejecutivo y nada tiene que ver con reformas constitucionales. Es cierto
que este mecanismo se utilizó en el año de 1957 para aprobar el acuerdo de los
partidos en torno a la creación del Frente Nacional. Pero en ese momento estaba
vigente la constitución del 86 y no la del 91. En cuanto a la asamblea constituyente
la constitución no la trae como un mecanismo de participación democrática sino
como una de las tres formas de reformar la constitución. La asamblea
constituyente se convoca para entrar a debatir los temas que el Congreso le
señale, lo mismo que el periodo de la misma y la composición (art 376). Hay que
anotar que aquí no se lleva un texto aprobado ya, tanto por el ejecutivo como
por el legislativo, sino que le encomienda a la asamblea constituyente la tarea
de hacerlo. Eso sí, bajo los límites impuestos por el legislativo. Como podemos
verlo este no es el caso de los acuerdos con la guerrilla, pues de la Habana
sale ya un texto lo suficientemente estudiado y cocinado, al cual no se le pude
agregar una sola coma, porque ha sido fruto de un acuerdo entre dos partes. ¿Luego
para qué se convoca una asamblea en donde no hay espacio para la deliberación,
pues ya todo está pautado de antemano? El art 378 establece que por iniciativa
del gobierno o los ciudadanos podrá someter a referendo un proyecto de reforma
constitucional y pude llegar a ser obligatorio cuando lo exija un 5% del censo
electoral por tratarse de derechos fundamentales, participación popular y
Congreso.
martes, 3 de noviembre de 2015
viernes, 30 de octubre de 2015
LOS PARTIDOS Y LAS CASAS PRESIDENCIALES.
POR: RAUL PACHECO
BLANCO.
Los partidos tradicionales como sabemos, están en crisis. Las casas presidenciales por el contrario,
no. Si uno mira al partido liberal lo encontrará completamente dividido. Lo
mismo el partido conservador. Más sin embargo esto no significa una revolución,
ni que las cosas estén cambiando. Todo lo contrario. Las cosas siguen igual. ¿
Y por qué siguen igual?. Porque lo importante no son los partidos políticos sino
las casas presidenciales. El poder no está en los partidos, sino en las casas
presidenciales. Y tan es así, que por más que los dos partidos se dividan, se
repartan el poder regional en la forma
en que se acaba de hacer luego de las elecciones, sin embargo, el rumbo del
poder sigue su ruta y todo indica que la próxima presidencia estará en manos de
German Vargas Lleras. Así lo señala el
libreto dinástico de las familias en Colombia. Tan es así, que Vargas Lleras
creó su propio partido, Cambio Radical,
precisamente para sostener su turno presidencial que por razón de sus apellidos
y de su trayectoria le corresponde, luego de la presidencia de Juan Manuel
Santos, pues si se atenía sólo al partido liberal de pronto le salía competencia.
Se aseguraba, por tanto, de un respaldo irrestricto de su partido ante una eventual
competencia con Horacio Serpa o Rafael Pardo, algo un poco incómodo. Y las
cosas le han salido bien hasta ahora, porque a nivel nacional la presencia de
Cambio Radical fue tan determinante, que
ni el partido liberal ni el partido de la U podrían entrar a subvalorarlo, y
empezar a quitárselo de encima. Todo lo contrario, demostró su fuerza. Y hasta
se dio el lujo de ganarle al presidente Santos el pulso por la alcaldía de Bogotá, ya que salió airoso con Enrique Peñalosa. Y no desperdició la
oportunidad Vargas Lleras de presentarse con
él al palacio de Nariño para
notificar al presidente de quien era el nuevo alcalde. El turno en la sucesión
presidencial se fortalecía. Claro está que el apoyo del presidente Santos se
hizo patente desde el primer momento, desde que le confió todo el presupuesto
para la construcción de la infraestructura vial del país y que hoy lo tiene
calificado como un hombre de acción, como un ingeniero de alto vuelo. Pero
camarón que se duerme… se lo lleva la corriente. Los partidos políticos pues,
se han venido convirtiendo en mascarones de proa, mantenidos apenas por cilindros
de aire constitucional y legal.
viernes, 23 de octubre de 2015
LA COMISION LEGISLATIVA
POR: RAUL
PACHECO BLANCO.
Nadie puede negar el trabajo de ingeniería jurídica que
significó el diseño de la comisión legislativa
dentro del proceso de paz. Si bien es cierto, redujeron el trabajo en comisiones
y plenarias, respetaron su estructura, y lo que es más importante : no
usurparon la voluntad del constituyente
primario de aportar los miembros de esa comisión. Pero ahora parece que quieren
adicionar, con gente de la sociedad civil y de la guerrilla. Hay que tener en
cuenta que un parlamentario cuando es elegido el pueblo le otorga la capacidad
para legislar y le da dos derechos : el de la palabra y el del voto. Por medio
de la palabra se llevan adelante las deliberaciones, dentro de un trabajo que implica todo un debate sobre la
ley que está en trámite y en donde los
argumentos priman por encima de todo. Y
ya con el voto se entra a decidir. Pero
en todo caso, esa voluntad del pueblo no se puede fraccionar y darles a unos la
capacidad para intervenir pero no para votar y a otros el derecho completo. Lo que
pasa es que la capacidad legislativa no es delegable. Solo existe la excepción
para con el presidente de la república, quien a su vez también es un
funcionario elegido y no nombrado, para darle facultades extraordinarias, pero con
dos limitantes que son : sobre materias específicas y por un tiempo
determinado. En esto se diferencia de la ley habilitante de Venezuela, donde el
presidente tiene carta abierta para legislar sobre muchos temas y sin limitación
de tiempo. Aquí no. Solo sobre un tema determinado y en tiempo limitado. Y tan
cierto es que las facultades extraordinarias solo se le pueden otorgar al
presidente, que el legislativo no puede investir, por ejemplo, a la Corte
Suprema o a la Constitucional de esa capacidad legislativa para que reformen la constitución
o para que produzcan una ley. El presidente a su vez cuando recibe las
facultades extraordinarias, las utiliza él y produce la norma, no la delega en
un tercero. Pero como ya vimos, ese derecho no se puede fraccionar, pues ambos
elementos son esenciales para la producción de la ley. Y al tratarse de la capacidad
legislativa, solo el pueblo la puede otorgar directamente y si la delega,
solo lo puede hacer en el presidente, que es otro funcionario electo por el
pueblo. Luego por ningún lado que se mire el presidente tiene la facultad de otorgar la capacidad legislativa a terceras
personas.
domingo, 18 de octubre de 2015
¡EL LIBERALISMO ES OTRA COSA !
POR: RAUL PACHECO
BLANCO.
Para Sheldon Wolin
( Política y perspectiva, F.C.E, 2.012 )
se comete con frecuencia el error
de confundir el radicalismo democrático, con el liberalismo. El radicalismo se inspiró en Locke, pero se da con el racionalismo del
siglo XVIII y la experiencia de la revolución francesa. Y, en cambio, “el
liberalismo fue la filosofía de la mesura, nacida del temor, nutrida por el
desencanto y propensa a creer que la condición humana era y probablemente seguiría siendo una condición de
dolor y ansiedad” y tiene su origen en el periodo anterior de la Ilustración
francesa.( pag 344). Y para Rawls el
origen del liberalismo político es la Reforma
cuando se impuso el libre examen.
Es decir, que el liberalismo es fruto del luteranismo. Y no de las revoluciones inglesa, norteamericana o la francesa. ( pag 704-705). Esto nos da luz
para pensar que la etapa de nuestra historia que llamamos radical, está bien
identificada y que no es
de estirpe liberal Allí evidentemente se inauguró la democracia en Colombia, luego del periplo de la generación de Bolívar
y Santander. Y de otra parte, establece
la diferencia en cuanto a la capacidad de la mente humana para captar la
realidad. La tradición liberal considera
que “nuestra mente no es tan grande como la verdad, ni es apta para la
totalidad de las cosas”. En tanto para la tradición radical la realidad “es la concordancia de nuestras ideas con la naturaleza de las cosas”. El liberalismo
de acuerdo con Locke el hombre tiene
acceso a ciertas verdades, a las accesibles, pero no a todas ( pag 348). Otra
de las apreciaciones erradas con relación al liberalismo es el origen de la
acción humana , que no corresponde a un simple deseo de gozar del placer y
evitar el dolor , lo determinante es algún malestar, el deseo fijado sobre
algún bien ausente . En la medida en que sintamos malestar nos falta la
felicidad, el motor de la actividad humana es el malestar ( pags 369-370). El liberalismo ha sido
identificado con la racionalidad del hombre, que es una “maquina razonadora”,
cuando Locke negó que cada persona tuviera
la libertad para juzgar lo más conveniente para
sí mismo”. Así que lo que llamamos
el “ bien común”, es el producto de la pasión o del apetito, no de la razón “.
( pags 389,390,391) Y con respecto a la moral, sobre la cual se ha especulado
mucho , dice Locke : Tengo la osadía de pensar que la moral es susceptible de
demostración como las matemáticas ( pag 393).
viernes, 16 de octubre de 2015
MEMORIA DE UN GOLPE
POR: RAUL PACHECO
BLANCO.
Según Pablo Victoria, quien a la sazón era parlamentario por
el Valle del Cauca, se iba a dar un golpe de estado contra Ernesto
Samper. Y no era precisamente el de Hugo Mantilla, quien trabajaba para el ejército
bajo las órdenes del general Zúñiga, comandante de las fuerzas armadas. La pregunta
es por qué no se dio y la respuesta la da el mismo Victoria cuando dice que el general Bedoya mató el
tigre y se asustó con el cuero. Según el
último capítulo de su libro Memoria de un
Golpe ( Planeta, Octubre 2015), cuando el 24 de julio de 1.997 fue
llamado el general Bedoya al despacho del primer mandatario para pedirle la
renuncia de comandante del ejército, el general contestó que no “renunciaría a
sus deberes para con la patria” y se retiró en forma airada. El presidente se
quedó esperando su renuncia, mientras él
se iba para la comandancia de las Fuerzas Armadas para conversar con su gente.
Y dentro de una escena que dio mucho que decir, sus subalternos, gritaban, “general
no se vaya “, y luego: “ordene, ordene mi general. El general Bedoya se
tomó todo su tiempo, sacó de su guerrera
el discurso que llevaba escrito y lo
leyó. El suspenso era histórico y se
decidía tanto la suerte de Samper como la del país. En ese momento entró al quite Pablo Victoria quien había llegado al
comando con tiempo, y gritó: “ Usted, general, no puede decirlo, pero yo sí puedo decirlo:! abajo el gobierno!. Y el comando gritaba en coro : ¡ Abajo!. Olía y sabía a
golpe de estado. Se palpaba en el ambiente. Toda la oficialidad gritando: !abajo
el gobierno! El presidente Samper estaba caído. Esto sucedía el 25 de Julio de
1.997, es decir, al día siguiente de
haberle pedido la renuncia el presidente. Pero contra todo pronóstico, el
general Bedoya dijo que se retiraba del comando de las fuerzas armadas. Ahí
entró la decepción a adueñarse de todos
los espíritus presentes y echaban de menos los nervios del general Rojas
Pinilla. El último capitulo deja la duda
de si el golpe ya estaba completamente preparado, cuando tiempo después el
general Bedoya le dijo a Pablo Victoria: Usted tiene la culpa de que yo no hubiera
dado el golpe de estado. Porque si usted me hubiera esperado en Catam - el aeropuerto
militar- y me hubiera dicho que había ese clima golpista en el Comando, la
historia habría sido diferente”.
viernes, 9 de octubre de 2015
DE LA HABANA VIENE UN BARCO...
POR: RAUL PACHECO
BLANCO.
Cargado de Candidatos. Todo hacía pensar que las elecciones presidenciales de 2.018 se
realizarían dentro de la misma línea que
había mantenido el país durante el siglo pasado y principios de este, es
decir, que no había nada impredecible, pues la línea oficial se imponía, las
casas gobernantes continuarían consolidándose. Por eso se hablaba que dentro de
esas castas jugarían un papel muy importante Germán Vargas Lleras, por el llerismo, Clara López por el lopismo y para
más adelante, Simón Gaviria por el gavirismo.
Eso cuando se pesaba que el proceso de paz seguramente no cuajaría, que
seguiría en el invernadero por mucho tiempo o que se desistiría de ese embeleco
del presidente Santos. Pero ya el proceso de paz ha tomado un giro importante
que parece salvarlo de cualquier contratiempo y, que al permitir la entrada en
la escena política de los guerrilleros
que se sometan al proceso de paz, pues las cosas adquieren otro sentido: se
amplía la base de las candidaturas y se llega a un pluralismo que antes no se
contemplaba. Porque ahora entran al juego los presidenciables de la guerrilla. En
primer lugar, Rodrigo Londoño Echeverri, quien es el jefe actual y quien
admitió en entrevista para El Espectador, que si la guerrilla le ordenaba ser
candidato presidencial no tenía otra salida que aceptarlo. Además, entrarían en
juego también Iván Márquez, con quien Timochenko se disputó la
jefatura de las Farc. Y aún más : Alvaro Leyva, quien se metió a la
brava en el proceso de paz y vino
a constituirse en una persona determinante para que la guerrilla aceptara esta
última parte que tiene que ver con la imposición de la justicia. El entró hablando de la justicia restaurativa,
estableció un clima de confianza entre
las partes y para bien o para mal,logró cuajar el arreglo que ya conocemos los
colombianos. Así que si el proceso
avanza, no cabe duda de que los protagonistas de este suceso se encumbrarán
políticamente y entrarán en el juego de las candidaturas presidenciales, como
también sería el caso de Humberto de la
Calle. Así que el abanico presidencial
se abriría y no quedará jugando la opción sola de German Vargas, quien competía
en solitario gastando el presupuesto de infraestructura como factor de
arraigo hacia su candidatura. Igualmente la candidatura de Vargas Lleras
tendría que reacomodarse a los nuevos hechos, pues hasta ahora se mostraba reacio a entrar en el proceso de paz para no desgastarse.
.
viernes, 2 de octubre de 2015
LA AMNISTIA PARA LAS FARC
De acuerdo con lo revelado por el presidente y la guerrilla,
se ha llegado a un acuerdo en cuanto a la justicia se refiere. Y ese arreglo,
aunque no lo dice explícitamente, implícitamente si se trata de una simple y
llana amnistía. Con muchas curvas, es cierto, muchos esguinces, muchos
movimientos sutiles, pero en el fondo viene a ser una amnistía encubierta. La amnistía consta de dos elementos: borra la
pena impuesta y borra el antecedente. De ahí que de entrada los guerrilleros
podrán hacer política, como si fueran amnistiados, si nos atenemos al artículo
179 de la constitución que dice : “ No podrán ser congresistas: 1) Quienes
hayan sido condenados en cualquier época por sentencia judicial, a pena
privativa de la libertad, excepto por delitos políticos o culposos”.
Los guerrilleros que sean condenados por delitos políticos y
delitos conexos, salen del juego y los cobija la legislación nacional. En cuanto
a los que hayan cometido delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra quedan
por fuera y son cobijados por las nuevas normas de justicia transicional, a los
cuales se les aplicaría pena entre cinco y ocho años de restricción de la
libertad. Pero aquí es donde está el meollo : de acuerdo con la pena establecida
que va de cinco a ocho años se estaría
penando a los guerrilleros que hayan cometido esos delitos graves. ¿Pero qué
sucede?, que a ellos no se les va a condenar mediante sentencia judicial a
penas privativas de la libertad. Se cambia la palabra privativa por
restrictiva, lo cual quiere decir que una cosa es privar completamente de la
libertad a una persona, encerrarla en una cárcel y otra, la de restringirle la
libertad, dejándolo en una ciudad, de la cual no se puede mover, pero disfrutando
de toda clase de libertades, como elegir
y ser elegido, es decir, de hacer política. Así que los guerrilleros con condenas por delitos
de lesa humanidad podrán hacer política y solamente se les exige prestar alguna
clase de servicio con la comunidad, bien
sea en obras públicas o en docencia civil.
Resumiendo, a los guerrilleros condenados por delitos de lesa humanidad
se les aplican penas entre cinco y ocho años, pero no privativas de la
libertad, lo cual viene a ser en plata blanca, una simple y llana amnistía.
Solo que con otro
nombre. Y para la tribuna se hace todo el rodeo del juicio, de la condena y de
la pena alternativa.
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