martes, 19 de octubre de 2021

“ENTRE LA INDEPENDENCIA Y LA PANDEMIA” DE HERNANDO GÓMEZ BUENDÍA

 



POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

Ya era tiempo de que se empezara a escribir la historia nacional. Hasta el momento solo hemos producido versiones liberales o versiones conservadores, lo mismo que versiones marxistas, evidentemente parcializadas.

El esfuerzo del profesor Hernando Gómez Buendía para escribir la historia de Colombia, viene sostenida por diferentes puntos de vista, ya sea el filósofo, ya el economista, ya el abogado, ya el periodista, ya el politólogo. Esto enriquece su aporte.

Su libro analiza la historia de Colombia valiéndose de la violencia, para ponerla de punto de referencia y tener tiempo de repasar los diversos periodos, ya enumerándolos ya comentándolos.

Las luchas del centro son las partidistas entre conservadores y liberales, que cubren largos periodos como el que va de la época federal, en que convertimos el país en un campo de batalla, pasando por la Regeneración con Núñez y, llegando a los años 30 en donde hay un pequeño desquite de los liberales, para terminar en la mano dura de Laureano Gómez.

Hay tregua en el Frente Nacional, se diseña una política de paz, el eterno diseño no alcanzado y, empiezan las guerras de la periferia, cuando entran en juego nuevos actores, como la guerrilla, que alcanza a contar con el aporte del ELN, las Farc, El EPL, y el M19, las distintas líneas de  acción   de la izquierda.

Ya en esta etapa entra en juego el debate social, y la guerrilla aprovecha los sitios hasta donde no llega el Estado, para agitar las ideas de izquierda y plantear la revolución, luchando contra la desigualdad social.

Es demoledora su tesis sobre una guerrilla equivocada que no tenía más salida que la entrega o la derrota militar. En primer lugar, porque carecía de legitimidad: no representaba al pueblo, como decía a los cuatro vientos, arrogándose una representación que no tenía, pues casi se aceptó como un Estado para iniciar las conversaciones de paz con el gobierno.

Y ahí sí, como lo dijera Serpa, le metieron un gol al gobierno, pues los resultados de las elecciones no pasaron de cincuenta mil votos, votos que saca cualquier diputado a la Asamblea en unas elecciones de mitaca.

En medio de todo este conflicto se alza el orden conservador, basado en la alianza con los Estados Unidos, como su manso seguidor, en la organización privada de la economía, en donde las grandes empresas son las que mandan. Se agrupan en la época agrícola con el desarrollo del campo, para producir materia prima que proporcione divisas suficientes para sustentarse y progresar. Luego viene la revolución industrial, en donde se pasa de la exportación del café a la producción y exportación de petróleo, en un nivel mediano, para no parecerse a Venezuela.

Y el orden conservador también basado en la democracia, con la separación de sus poderes y la independencia entre de ellos, tratando de lleva un clima también mediano de protección de los derechos humanos.

La obra es eminentemente crítica y no ahorra expresiones para desacreditar los gobiernos liberales, porque aún su hito más logrado, como lo fue la revolución en Marcha de López Pumarejo, no logró hacerle ni cosquillas al orden conservador.

Y cuando se le sale el politólogo, se explaya y adquiere una fluidez envidiable para calificar a los jefes del partido liberal, para decir de Virgilio Barco lo siguiente: “… el súper funcionario sin carisma que no ofendía demasiado a ninguno de los tres (Lleras, López y Turbay), era pupilo de Alberto Lleras y del contralor general de la nación” y además le agregaba “Barco era un  liberal comecuras del siglo XIX”.

Y sigue: “Pero también podría decirse que en el Frente Nacional fue la nueva versión de aquel repliegue de las banderas liberales que habíamos visto al culminar la guerra de los Mil Días, por segunda vez en un siglo, el Partido Liberal había renunciado a sus ideas y el orden conservador siguió siendo sostenido, como dije, por un Partido Liberal conservador” (pag 584)

Y sigue: “Para esa época el Partido Liberal ya no era más que el conjunto de caciques que cada cuatro años se reunían para escoger al presidente de Colombia (Pag 598).

Y sigue: “Gaviria no era llerista, ni proteccionista, ni anti-clientelista como Galán sino todo lo contrario, y sobre todo llega como presidente improvisado en medio de una crisis nacional de grandes proporciones” (Pag 599)

Y luego comenta que la reforma constitucional del 91 nació de una tesis de grado de un hijo de uno de los ministros de Gaviria, en que se abría la brecha de las reformas constitucionales, cuando la constitución del 86 las había cerrado definitivamente

Entonces fue cuando se tejió toda la estrategia para acudir al propio pueblo, como depositario de la soberanía, para que se manifestara, dejando de lado el acto legislativo previsto en la constitución y que le dio la oportunidad al ministro Serpa Uribe, para comentar que no estaría mal “meterle un golecito a la Constitución. (Pag 584)

La construcción del país ha sido lenta. Por una parte, la extensión y lo montañoso del territorio ha hecho que la vida sea difícil y en materia cultural lo mismo. Pero sin embargo, hemos construido una democracia, y una economía, que primero empezó con  el cultivo del café, para concluir en la exportación del petróleo que le garantizó unas perspectivas más favorables, en medio de contradicciones, porque por una parte la posmodernidad nos llegó primero que la modernidad, que nunca la tuvimos, cosa que precisamente los historiadores liberales han resaltado en el periodo Radical, cuando se dio el salto al racionalismo y hubo una voluntad de culturizar el país, aunque fuera a bala, para hacerlos caer en cuenta, a los ciudadanos, que por encima de todo estaba la razón.

La constitución de 1.986 se constituyó en la base de nuestro orden y ese orden no pudo ser sustituido por la impronta liberal, pues considera que la constitución del 36 ni le hizo mella al orden conservador, como ya lo dijimos, ni el Frente Nacional pudo construir un orden más liberal, más abierto y para terminar con el último periodo de gobierno, dominado por los liberales, Barco, Turbay, Gaviria, Samper, para no decir Uribe y Santos.

Los partidos, lo mismo que la Iglesia dominaron esos primeros periodos históricos, hasta que fue languideciendo su poder, por el desgaste de la hegemonía de los partidos y, la Iglesia con la pérdida de seguidores por la presencia de corrientes protestantes que se metieron hasta en la constitución del 91, para mal, porque en materia de derechos culturales se vino reflejar una regresión, en materia de aborto, matrimonio homosexual, adopción en parejas del mismo sexo, divorcio, etc.

Los partidos terminaron desdibujados y se conformaron nuevas divisiones de carácter personal, con la irrupción de Álvaro Uribe, que arrasó con el partido conservador, porque le robó muchos seguidores y con el partido liberal, por el mismo motivo, para crear un grupo de derecha extrema, tan de moda en al mundo actual de 2.021.

Así que Uribe desplazó a los partidos tradicionales, y se ha dado el lujo de imponer presidentes: él, Santos, con dos periodos cada uno y el último, Iván Duque.

Son pues, ochocientas páginas de muy buena literatura, con una amenidad que resalta en medio de la aridez de los temas. El sentido crítico ya comentado, el análisis de la política nacional desde los partidos y, no desde el ángulo de un solo partido. La erudición que va desde la filosofía, hasta la sociología, la economía, el derecho y la politología, que todo va engranado en el relato.

No se trata solo de un abogado javeriano y de un columnista del Espectador, sino de un cuajado escritor que se ha paseado por todos los ángulos del conocimiento para tratar de dominar los temas y arriesgarse a hacer una obra de tanta envergadura como ésta.

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 13 de febrero de 2020


LA OBRA DEL AUTOR

El humor y la ironía, así como el sentido crítico de la historia, son elementos presentes en toda la obra del autor, tanto en lo que se refiere a novela, ensayo y biografía, que son los temas más tratados por Pacheco Blanco. De ahí que las Antimemorias obedezcan a este patrón de análisis, donde el autor se solaza pasando por episodios de su vida privada y pública.

De sus novelas se destaca “Diego Blanco y las magnates de la rebelión comunera”, en donde los protagonistas están sujetos al escrutinio implacable del autor, tanto de Berbeo como de Galán, que no salen ilesos de su conducta asumida en la rebelión y que llevaron al desastre aquel movimiento pionero en la época colonial.

Y en las biografías se destaca la de Laureano Gómez, en donde hace un escrutinio de las de grandes responsabilidades que tuvo que asumir como jefe del conservatismo, al no poner  a la altura de los tiempos el partido que se le encomendó y, por la otra, al dar una respuesta negativa  al profundizar la violencia, en detrimento del buen nombre del conservatismo.

Igualmente la biografía de Solón Wilches,  quien no soporta el análisis que hace el autor de cometer los mismos errores de los radicales en el siglo XIX, en nombre de la razón, cuando los medios puestos en práctica fueron los de la violencia y la irracionalidad, como la idea de una confederación para pueblos analfabetas.

En cuanto a biografías, se pueden citar además, De Espaldas al Poder, que corresponden a las biografías de Gabriel Turbay y Luis Carlos Galán.

Entre sus novelas se cuentan Concierto de Cigarras, El Rector Magnífico, Los Esclavos del Señor, Rafa, La Absurda vida de Sebastián Parissi, Yo creí que esto valía la pena.

En materia de ensayos, La Batalla de Peralonso.

 

 

 

“CRISIS” DE JARED DIAMOND


POR: RAUL PACHECO BLANCO

Diamond nos da una oportunidad maravillosa de conocer episodios en la vida de países tan importantes como Finlandia, Japón, Indonesia, Alemania, y Estados Unidos, los que son sometidos a un  análisis sobre su comportamiento en las crisis que han tenido que soportar, en las repuestas que han dado a problemas de coyuntura. Vamos a ser testigos de la dificultad que entraña para Finlandia la cercanía a Rusia, que la determina políticamente, pero sale avante debido a la cohesión de su población, a la fortaleza de su cultura, que si bien se acuñó el término de “finlandización” para dar una idea de un país sometido, logró que Rusia no la invadiera y que el sistema que impulsaba la potencia soviética no lo contaminara, permaneciendo en su sistema democrático y capitalista.

O el caso de Japón, con un territorio insular, tomando la decisión de occidentalizarse para hacerle frente precisamente a las potencias y la cultura occidental, como su época lo hiciera Pedro El Grande con Rusia y la creación de San Petersburgo.

Indonesia, en donde la capacidad de unos líderes lo pone a pensar sobre la viabilidad de los caminos a seguir. Por una parte, la opinión de  Sukarno de poner a marchar el país dentro de un orden comunista, y la tarea contraria de Suharto de alinearse en el sector contrario, para gestionar el cambio . Lo que nos da motivos para ir conociendo la formación del estado-nación, que de ser un archipiélago heterogéneo, buscaba el hilo conductor que los asimilara a una nación, hasta lograrlo.

Australia a la que nos da oportunidad de conocer sus orígenes como colonia inglesa, destinada a ser una isla prisión para los presos y delincuentes del Reino Unido, pasando por mantener una línea acorde con las tradiciones inglesas, hasta llegar un punto en que la nación debe establecerse como lo que es: una nación asiática, con vocación tanto étnica como cultural definida en la mezcla de razas y culturas.

Alemania, que llegó a verse sometida por un régimen como el de Hitler, en donde el racismo, como su antisemitismo como bandera, unido al régimen autoritario, o mejor totalitario, hasta llegar a los extremos de los guetos de Auschiwtz, hasta la lucidez de Willy Brand, de pedir perdón por el holocausto, puesto de rodillas ante el pueblo de Polonia, flagelada durante la época hitleriana.

Y luego de perder dos guerras mundiales y sumirse en la destrucción de toda una obra de siglos, tuvo la resiliencia de reconstruirse, unificarse y convertirse en líder de la Unión Europea, cuyos soportes  principales son Francia y Alemania. Con otro ítem: superar su desventaja geográfica estratégica, cuando está situada en una cerrazón de países que la controlan y no disfruta de espacios naturales como océanos o montañas para su defensa.

Y Estados Unidos, cuya principal ventaja está precisamente en su situación geográfica, con salida a dos océanos y la vecindad de países que no le implican peligro alguno, con una economía muy sólida y convirtiéndose en la primera potencia mundial. Sin embargo, puede llegar a contemplar una crisis debido a la polarización de sus dos partidos políticos tradicionales, el demócrata y el republicano.

 

 

viernes, 24 de enero de 2020

CAPITAL E IDEOLOGÍA DE PIKETTY


POR: RAUL PACHECO BLANCO

Para Tomas Piketty  en su libro “Capital e Ideología”, el comunismo solo significó una crisis en el propietarismo y desde luego, una ayuda en la lucha por la desigualdad, pero al no cumplir su ciclo, porque  implosionó, las cosas volvieron a estar del lado del propietarismo.

De otra parte, la revolución francesa fue la causante, con su clase burguesa a la cabeza, de la profunda desigualdad que se operó  desde 1.789 hasta la bella época, en la antesala de la primera guerra  mundial.

Para Piketty la desigualdad  no es cosa que viene de ahora, sino de más atrás, de la época de la sociedad estamental, cuando la nobleza y el clero eran las clases dominantes y el pueblo llano el sumiso amanuense. Esas son las sociedades ternarias.

Con la revolución francesa se pasa del antiguo régimen a las sociedades propietaristas y de estas a las esclavistas y coloniales.

Las sociedades propietaristas se van a encontrar con la irrupción de dos guerras mundiales, unido al surgimiento del comunismo y de las socialdemocracias en la Europa occidental, de tal manera que vinieron a eliminar un tanto las desigualdades.

Las socialdemocracias se basaban fundamentalmente en la alta tributación, en la fiscalidad progresiva, de acuerdo con la escala de ingreso de las diferentes clases sociales, política que no fue continuada y que el autor propone en cambio como remedio esencial para lograr una disminución en la desigualdad.

Pero superado este ciclo, que viene a partir de la implosión del comunismo, del derribamiento del muro de Berlín y del estancamiento de las socialdemocracias occidentales, se convierte  la sociedad propietarista en un hipercapitalismo. Etapa que va de 1.980 hasta 2020.

Ahora, hay que tener en cuenta que la desigualdad se agravó en el caso del esclavismo y de los regímenes coloniales que impuso occidente sobre países de Asia y Africa, mayoritariamente por parte de Francia, el Reino Unido, Holanda, Portugal y España.

Esta el caso de Haití que tuvo que soportar el pago de la deuda contraída con Francia con motivo de su liberación y del pago de esclavos a los propietarios, lo que ha convertido a la pequeña isla en una calvario para sus subsistencia y que no ha podido recuperar el ritmo.

En parecida forma el caso de Sudáfrica, con el aparheid, que vino a someter a un pueblo dominado por una minoría blanca, hasta que apareció Mandela para poner las cosas en su sitio.

Estamos en un época dominada por el hipercapitalismo, que ha agravado la desigualdad en los diferentes países y así se hayan generado decisiones políticas tan importantes como la creación de la Unión Europea, sin embargo, dentro de esta se presentan situaciones difíciles como el caso de los países del Este, que se sienten mal tratados por las potencias dominantes, Francia y Alemania, mientras que en éstas, por el contrario, consideran que los países del este son los más beneficiados con la unión, pues su retraso económico vino a ser compensado con los aportes hechos por la comunidad europea.

¿Es válida la clasificación derecha –izquierda para seguir diferenciando las tendencias en materia política?

Para Piketty el esquema izquierda derecha ha sufrido modificaciones. Si bien es cierto en la izquierda militaban los sectores más desprotegidos de la sociedad, económicamente hablando y en la derecha los sectores más pudientes, actualmente y luego de la implosión del comunismo y en la época que llama Piketty de hipercapitalismo, los sectores más cultos se alinean a la izquierda y los sectores más ricos a la derecha. Para él el esquema derecha e izquierda se ha realinderado en derecha electoral e izquierda electoral, pero con los contenidos ya expresados. Agregando que la izquierda es de tipo brahamánico, donde los sectores más estudiados votan por  ella y, mientras en la derecha los sectores con más renta y patrimonio.

Resulta interesante anotar que los partidos políticos en Estados Unidos no ha guardado cierta coherencia ideológica, pues el partido demócrata fue esclavista, mientras el republicano, con  Lincon fue antiesclavista y luego saltaron los demócratas al new Deal de Roosevelt , con su variante social para favorecer a los pobres, con la intervención estatal promovida por el keynesianismo.

¿Cómo analiza Piketty la izquierda brahamánica?

El término lo acuña Piketty para referirse a  la estructura social existente en la India, basado en las clases altas, las de mayor cultura y educación, que vienen  a ser representadas tanto por el mahatma Gandhi como los Nehru y que constituyeron el partido del Congreso, con evidente mayoría desde un  principio y se propagó por mucho tiempo, dejando al descubierto el flanco de los más pobres. Esta situación fue reversada cuando el partido del pueblo irrumpió y terminó por adueñase de los sectores altos y dejar que los pobres se acomodaran al viejo partido del congreso, en unión de los partidos de izquierda.

También hace énfasis Picketty, en lo que él llama la trampa nativista, en donde los términos de la lucha no se basan en cuestiones clasistas, sino identitarias y de fronteras, como es el caso de Trump en Estados Unidos, que es vocero de los blancos nativos o del caso de Lula Da Silva en Brasil , cuando siendo él un obrero llega al poder y plantea reformas e tipo social, que vienen a dejar intactos los privilegios de las clases altas, mientras la financiación de la Bolsa Familiar, como fue llamado el programa bandera de la administración Lula, corrió por cuenta de las clases medias.

Al contemplar las soluciones de fondo, Piketty plantea la creación para Europa de una asamblea, que sea soberana o que por lo menos tenga la posibilidad de manejar soberanía para imponer cuatro impuestos dentro de un sistema federal social, a saber: Impuestos a las grandes empresas, impuesto a las rentas altas y a los patrimonios altos, lo mismo que un impuesto al carbono.

Todo esto dentro de la política de la fiscalidad progresiva, en que de acuerdo con la capacidad económica de las clases altas, poder subsidiar a las clases  media y pobre.

El objetivo de fondo de Piketty es superar el actual sistema capitalista, que ha devenido en un hipercaptalismo y sustituirlo por un socialismo participativo. En base a la continuación de la política de cogestión iniciada por la social democracia especialmente en Suecia y Alemania, para que tanto trabajadores como accionistas y dueños de la empresa la administren, tomando las decisiones que beneficie a todos por igual.

 

jueves, 19 de diciembre de 2019

EL MIEDO DEL PORTERO AL PENALTY


POR: RAUL PACHECO BLANCO

Para abordar la novela del reciente  premio Nobel de literatura, Peter Handke,  El miedo del portero al  penalty, hay que tener en cuenta que el estilo narrativo del novelista se basa en la sugerencia, más que en el relato escueto de los hechos.

Entrando en materia se trata de la historia  de un futbolista que le fue mal en su carrera y luego se convirtió en un empleado de empresa, donde también le fue mal y lo echaron. Quedó errante. Pero alienado en tal forma de su trabajo de portero, que siempre lo acompañó el miedo al penalty y, por eso, lo siente en su propio pellejo, que una vez se le aparece como miedo y entra a tomar con sus manos el cuello de una mujer hasta ahorcarla, dentro de una atmósfera que se mueve en universo kafquiano en terminados momentos. Es el paso del recuerdo a los sentidos, a la piel, como reflejos, como sentimientos que aparecen en un momento para marcar la conducta.

Es de tal magnitud el impacto del portero ante el penalty, que dentro de la teoría de la evolución estaría incorporada a la naturaleza humana en su discurrir permanente, como reflejo condicionado.

Es un modelo para armar, como diría Cortázar, en donde el autor va dejando un reguero de perlas por el texto, para que el lector las recoja y arme su propio modelo.

Ya al final, se ve que el miedo del portero también contagia al delantero que patea, porque si por miedo el portero se quedó parado, el delantero, por miedo, se la tiró a las manos. Y santo y bueno.

Recogiendo esas perlas nos encontramos con esta:  “Esa impresión de engaño y simulación –esa simulación con el pito del árbitro en el macuto- , desapareció solamente cuando estaba en el cine”(pag 20)

“ Inesperadamente le puso las manos en la garganta. Al momento comenzó a apretar tan fuerte  que a ella ni por un instante se le ocurrió tomárselo en broma …Tenía un miedo mortal … Se dio cuenta de que a la chica le salía un líquido por la nariz”(pag 26)

“Estuvo caminando un  rato campo a través. La sensación que tenía de que le caía en la cabeza una pelota muy pesada, mojada por la lluvia, cedió un poco”. (pag 52)

“Por ejemplo, si Bloch hablaba de la factura de costillas que había sufrido siendo portero, ellas contestaban que unos días antes había caído un trabajador de una pila, que había tenido que coserle los labios varias veces, chocó con un lateral de la portería y se partió la lengua por mitad”( pag 71).

“Cuando se palpaba recibía una sensación desagradable, pero entonces se dio cuenta de  que lo ocurría era solamente que su conciencia de sí mismo era tan fuerte, que la sentía en forma del sentido del tacto en toda la superficie de su cuerpo; como si de hecho su conciencia y sus pensamientos, de una manera manifiesta y palpable, se hubieran vuelto contra él. Yacía allí indefenso, incapaz de resistir, con su repugnante  interior al descubierto… Se había producido una sacudida y con una sacudida se había desnaturalizado, se había roto su cohesión  con el curso de los acontecimientos”( pag 87),

Luego, “ Qué había sucedido antes?. ¡ Si! Antes, según él le venía ahora a la memoria, había pensado: “sorprendido por el tiro, dejó que la pelota le rodara entre las piernas”. ( pag 88)

“Todo lo que percibía, movimientos y objetos, le hacían pensar en sensaciones y sentimientos, no lo hacía como si estuviera recordando un hecho pasado, sino que los revivía como algo presente.” ( pag 121)

Lo demás en el aspecto narrativo son intrascendencias de la vida cotidiana que acentúan una vez más, el estado  de inconsciencia en que se debate el exportero, luego de su traumático paso por el fútbol y de su miedo ante la opción del penalty.

Se trata de una exploración biológica tanto a la conducta como al lenguaje del hombre como cuerpo.

 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

LA CASA ALEMANA DE ANNETTE HESS

 

POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

Empecé a leer la Casa alemana luego de haber leído, con un deslumbramiento mayor que cuando leí Cien Años de Soledad, Solenoide, la novela del rumano Cartarescu. Y si en Solenoide uno no sabe qué admirar más, si el lenguaje poético que lo envuelve como un velo transparente, en donde la metáfora vuela más que un pájaro y en que la imaginación se desborda para caer ya en predios de los sueños y enlazar esos sueños con la realidad, era parte de la savia nueva que le inoculaba Cartarescu a la novela contemporánea.

En cambio en la Casa Alemana el lenguaje es lo de menos. Está escrita como si fuera deliberadamente en estilo nazi, con frases cortantes, demasiado cortas, en donde la novelista no se permite ninguna clase de licencia literaria, sino que bordea la realidad en un lenguaje crudo, cortante.

Así que si uno se encuentra en un comienzo de capitulo con frases como: “ Una luna llena iluminaba débilmente la carretera que pasaba por el hostal”, se siente uno en corral ajeno, pues la novelista nos  ha acostumbrado a su prosa nazi. (pag 389)

Me llamó mucho la atención el manejo del tiempo y el espacio, pues desaparece éste último en beneficio de aquel, o los funde en uno solo. El espacio-tiempo de Einstein.

 Lo cierto es que la descripción de lugares, la composición de escenas está  lejos de adquirir el perfil de la novela moderna. Por eso los hechos se atropellan entre sí y, la prosa, el estilo es lo de menos. No arma una sola frase, no hace melismas con la prosa.  Me hizo recordar a Alan Robbe Grillet, quien por el contrario, se dedica a contemplar el espacio, a concretar formas , escenarios, con la morosa delectación con que lo hacían los directores de cine, en “ la nueva ola”, en que la cámara se desplazaba con una lentitud pasmosa, desesperante.

En tanto que aquí el solo tiempo, o como decíamos anteriormente, el espacio-tiempo lo maneja en esa forma.

Pero lo fundamental está en el complejo de culpa del pueblo alemán, luego del holocausto de Auschwitz, que es trasmitido de generación en generación y le llega a la protagonista, Eva, quien no soporta la carga que esto envuelve y se debate en una incertidumbre que le nubla el panorama.

A su vez, toda clase de relaciones están manchadas por esa huella de la violencia nazi, que deja Jürgen , que además de sus padecimientos corporales, tiene que enfrentar el pasado conflictivo.

Eva es una traductora y tiene que trabajar en un proceso de juzgamiento a crímenes de guerra,  en donde comparecen sus padres, por haber sido el padre cocinero de un casino de oficiales nazi.

Y Eva piensa alrededor del comportamiento ético de sus paisanos, quienes todos pretenden eludir el conflicto y dar la sensación de que estuvieron ausentes, cuando en realidad los carcome hasta el alma.

El amor que cruza la historia se ve interferido por estas consideraciones, y otras más, que hacen del romance una aventura casi que cruel.

“SOLENOIDE” LA NOVELA DE CARTARESCU


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 

“Para Descartes el hombre es sujeto en el sentido de la yoidad que representa. Para Niestche, el hombre es sujeto en el sentido de las pulsiones y los efectos que subyacen como factum último, es decir, resumiendo, del cuerpo. Toda interpretación del mundo se lleva a cabo retrocediendo  al cuerpo como hilo conductor metafísico”. Pag 672.  Niesztche , Martin Hidegger

La novela de  Cartarescu tiene dos ejes: por una parte, la imposibilidad del hombre de captar la realidad plena, tal como es y no como llega a su retina, de paso por el cerebro y, el cuerpo como limitación también del hombre, pero con el cual se tiene que contar.

Por eso a través de la novela se hace permanentemente alusión a la materia de que estamos compuestos, reunido todo en el cuerpo, con sus sentidos, sus órganos, su cerebro.

 

Es la vida del hombre que no puede salirse de su caparazón de cuerpo, tejidos, órganos, sin destino posible, que está  al vaivén del cosmos, en el cual puede suceder cualquier tragedia.

Y solo lo ennoblece el cerebro, que le permite la fuga del sueño, durante el cual caben cualquier clase de representaciones, monstruosas.

La novela no es lineal. Así que en unos  capítulos se refiere a su vida en la escuela de la cual es profesor, para narrar lo que sucede allí, con sus personajes, pero luego vuelve a la infancia, a los nueve años, cuando recluido en un hospital para tuberculosos, para que lo curen y permanentemente vuelve sobre lo mismo, intercambiando sus capítulos con uno y otro tema.

Pero lo más recurrente es el mundo de los sueños. Se llega un momento, pasando la mitad de la novela, en que la narración parte de realidades  para terminar en la narración de sueños, en donde caben toda clase de situaciones, pero en el fondo hay un llamado a la limitación del hombre, que tiene un cerebro que no lo cubre todo, que deja mucha realidad por fuera, pero a su vez, está limitado por el cuerpo.

Es la gran novela del siglo XXI, un siglo dominado por la ciencia, donde el novelista se nutre de física, que está al día, en cuanto al aporte de Einstein, la posibilidad de viajes planetarios, la conciencia del hombre que tiene actualmente del cosmos, de los choques de los cometas, de la pluralidad del universo y de la nimiedad del hombre ante semejante circunstancia. De ahí el afán de salirse de sí mismo, como lo proclama el narrador de la novela, de pedir auxilio, socorro, palabra que le dedica cuatro hojas de la novela, para hacer énfasis en ello.