jueves, 26 de julio de 2018

CUBA EMPIEZA A DEVOLVERSE


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 Con la nueva constitución Cuba trata de acomodarse a los nuevos tiempos y empieza a devolverse en su currículo marxista trazado. Del comunismo a donde llegó, en donde se desmanteló  la propiedad privada y todo pasó a manos del estado en tránsito hacia una sociedad de propietarios, ahora se devuelve hacia el socialismo propiamente dicho, es decir, a que sólo queda en manos del estado los medios de producción y tanto el comercio, como la agricultura y los servicios, son susceptibles de pasar al sector privado.

Esta es la esencia de lo que está ocurriendo y que espera luego llevar al pueblo para su ratificación. Por lo demás, el tiempo lo dirá en la medida en que los cubanos se vayan acostumbrando a los métodos capitalistas o burgueses que les llegan desde Miami y todos los rincones del mundo, a donde han ido a parar multitud de cubanos sacados de la isla para dejar en manos de los Castro el juego de la oferta y la demanda.

Entre las cuestiones a plantear está el caso de la presidencia, cuando allí se creó un consejo de estado, para que quien lo presidiera fuera prácticamente el dueño del poder, en una copia a escala  del modelo ruso.

 Ahora el presidente de Cuba saldrá de una especie de régimen parlamentario, lo cual indica que será elegido por los miembros de la Asamblea, con un primer ministro que no sabemos si será escogido por el mismo presidente o por la asamblea.

Se reconoce la  propiedad privada y se permite la inversión extranjera, con la cual  se espera reactivar la economía cubana estancada en este largo periodo de castrismo. 

El periodo presidencial será de cinco años, lo cual indica que la monarquía familiar establecida se acaba y el pueblo podrá elegir su presidente en forma indirecta como ya lo anotamos, a través de la asamblea.

Y como algo bien extraño en el texto constitucional aparece el matrimonio igualitario que permitirá a las personas del mismo sexo casarse.

Así que Cuba no se convierte en una nación capitalista y el capitalismo todavía está lejos de permear sus instituciones, pero no cabe duda que el regreso empieza y se da por los lados del socialismo clásico, en que los medios de producción quedan en manos del estado.

Es decir, la industria seguirá siendo controlada por el estado, pues es la que genera capital y la que produce la plusvalía que no admiten los principios socialistas.

 Pero en todo caso, se trata de una constitución que no durará mucho tiempo, pues el mercado se encargará de ir penetrando el mundo económico cubano, hasta que la sociedad deje de ser socialista y ahí sí, entre el capitalismo, como lo han demostrado Rusia y sus satélites.

sábado, 21 de julio de 2018

LA FRANCIA NEGRA


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 
Al principio uno se frunce, se echa para atrás y no entiende porqué un país como Francia tiene un equipo de fútbol a base de negros reclutados en sus colonias o como producto de la inmigración producida por los países africanos, pero luego encuentra cierta coherencia en la conformación de paradigmas, como el de la igualdad, en la sociedad francesa.

El equipo lo compone en su línea titular un total de 6 jugadores blancos y cinco de raza negra. Si uno deja por fuera a Mbappé se desfigura la esencia de ese futbol exhibido por Francia en este campeonato de Rusia 2018, pero también si deja por fuera a Griezman, también se desfigura el nivel de juego exhibido por el equipo. Lo que hace la fuerza, la técnica y el arte de esta selección es precisamente la integración de elementos raciales para producir un equipo que tiene la fortaleza de la raza negra y la inteligencia de la raza blanca.

Esto viene del siglo XVIII cuando los jacobinos franceses se levantaron contra la monarquía e instalaron el gobierno del pueblo y para el pueblo, mientras pasaron por la guillotina a toda una clase social, la nobleza, y les alcanzó para los monarcas y parte de los inventores de la fórmula. Y dijeron, aquí todos somos iguales, nada de aristocracia, nada de monarquía: el gobierno del pueblo y para el pueblo.

 Pero bueno… era la burguesía que se arrogaba el derecho de representar al pueblo.

Luego un país como Francia contempla problemas como la extensión territorial en la búsqueda de una hegemonía internacional y encuentra en el coloniaje una fuerza dispersa que quiere concretarla y asumirla como suya, unida a otro aspecto que ha sido recurrente a través de los tiempos, la inmigración, que ha hecho fuertes a países como Norteamérica y que Europa se resiste un tanto a ella, sobre todos en los sectores más conservadores.

Lo cierto es que tanto el coloniaje como la inmigración ha fortalecido los países y de ahí que uno de los beneficiados ha sido el fútbol.

Por eso, ese desconcierto inicial cuando ve que un equipo europeo, no tan racista como el alemán, pero si racista, se conforme en gran número por muchachos que son producto de sus colonias y de la inmigración, para luego entrar a explicarse que ese solo hecho no se hizo tan así, tan normalito, sino que necesitó de mucho tiempo de aclimatación y de imposición de ideas que en principio pudieron ser rechazadas, pero que terminaron imponiéndose, en la búsqueda del paradigma siempre presente en la sociedad francesa, como el de la igualdad.

Así pues, hay una Francia negra que ha venido haciendo sus aportes a la consolidación de Francia como potencia en todos los frentes y que de paso se ha venido manifestando en el fútbol concretamente.

Que se dé un Pelé en un equipo latinoamericano  es un  hecho normal, común y corriente, pero que se dé un Mbappé en el equipo de la sociedad francesa es un poco más insólito.

LA REINA SANTA.


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 
Ella viene precisamente de Grecia, tierra de la filosofía estoica que proporcionó al hombre mecanismos para superar los conflictos, las penalidades y problemas de la condición humana. Ella no da declaraciones ni produce gestos de rechazo, sino que absorbe todo como un secante y pasa por encima de toda clase de obstáculos para estar a la altura de su cargo y de su misión como reina y, de ahí también se desprende que va más allá de lo aguantable, de lo soportable, sin  que se sienta por ello fuera de lugar ante un espacio hecho para ella, a su medida.

Y luego pensaba seguir describiendo todas las penalidades sufridas por la reina santa: aguantarse la infidelidad de su marido Juan Carlos de Borbón, a quien los periodistas españoles le llevan contabilizadas cerca de cinco mil mujeres llevadas a la cama y sostiene una amante permanente por encima de todas las demás, sobre la cual se dice que el rey Juan Carlos tiene los títulos de propiedad de sus bienes, precisamente para sustraerlos del apetito fiscal.

Luego tiene que pasar por el calvario de una de sus hijas casada con Iñaki, quien ha sido condenado a pagar años de prisión por malas cuentas con el estado español y, actualmente se encuentra encarcelado. Y la Reina madre  tiene que pasar por la pena de ver a su hija en semejante tragedia y poner en peligro la misma estabilidad de la monarquía.

 Y como si fuera poco, ahora tiene que enfrentar a su nuera la bella reina Leticia, quien en público se atreve a que sus hijas no se retraten con su abuela Sofía y tiene en predicamentos mayores a su esposo el rey Felipe VI, quien no sabe qué hacer ante semejante dilema de apoyar a una u otra, en su papel de rey de España.

Entonces me fui a Google para encontrar datos de la vida de la reina madre griega y me encontré con que la santa andaba en malos pasos en amoríos con el viudo de la duquesa de Alba, la famosa mujer que con su desaliño y su fealdad había conquistado el corazón del mundo. Y está regado el chisme por toda la península y sus alrededores, pues luego de la muerte de la duquesa se les vio siempre juntos, acompañándose en sus respectivas penas y como caldo de cultivo para los periodistas que andan a la caza de noticias para sus lectores.

Y no alcanzaba a juzgar a la reina madre en esta salida que parece desafortunada, cuando volví unos pasos atrás y me puse a pensar si esto no estará urdido por la contraparte, la que  quiere dañarle el caminado a la reina madre, que ha aguantado estoicamente los embates de la familia, pues para cualquier ángulo que se mire, se encuentra en difícil predicamento, bien sea por los lados de su marido el Rey padre, de su hija y de su yerno, además de la reina titular Leticia Ortiz Rocasolano.

Al encontrarle otro pero al pero inicial, le doy tregua a la reina y sigo en el plan de descubrirle su verdadero perfil. ¿En dónde estará la verdad?  

jueves, 12 de julio de 2018

LA NOVELA DE CLINTON Y DE PATTERSON


POR RAUL PACHECO BLANCO

Como lector uno tenía la ilusión de asistir a clases de primera mano sobre la geopolítica norteamericana con la novela del expresidente Clinton y el novelista James Patterson. Y sobre todo, vivir el ambiente de la casa Blanca, lleno de recuerdos y de acontecimientos.

Al principio se hacía cábalas sobre el papel que desempeñaría tanto un autor como el otro, y se repartirían el trabajo. El uno suministraría la materia prima, la política internacional recién horneada y el otro relataba a su estilo y capricho.

 En los capítulos iniciales se entra de lleno en la vida política norteamericana y  se insinúa el juego que va a tomar el relato y por lo tanto se espera asistir a un banquete de la alta política.

 Se van pasando las páginas y se agotan las posibilidades de entrar de lleno en la política, en la alta política norteamericana y se mete por el camino del mundo virtual, que es el dominante en la actualidad, para empezar a la tejer la novela policíaca propiamente dicha.

Es cuando Patterson se adueña completamente de la novela y despoja a Clinton de su lugar, cuando había tenido tanto cuidado de permanecer en el relato, porque no solamente se guardó el papel de narrador, sino de personaje principal, como presidente de los Estados Unidos.

Pero Patterson le da golpe de estado y lo despacha de una como narrador, mandándolo a la lona.

Fuera de verificar una vez más sobre los aliados y los adversarios de los Estados Unidos, no se adelantan mayores conocimientos sobre política internacional. Es bien sabido que Israel ha jugado un papel  preponderante como aliado permanente de Estados Unidos, así como Rusia sigue siendo la bestia negra, no obstante por las que ha pasado: del régimen soviético, con su ideología a bordo y su correspondiente colapso y ahora, dentro de una nueva época, en que los capitalistas rusos también han hecho su aparición.

Nos quedamos pues con los crespos hechos para aquellos a los que nos gusta acercarnos a la política internacional, al juego de las potencias y a uno que otro secreto presidencial.

No somos expertos en novela policial y de ahí que pasemos derecho en cuanto a apreciaciones de ese carácter. Perdimos el tiempo y sobre todo, dejamos de lado el principio de no comprar estos best sellers sino en ediciones piratas.

 

 

viernes, 6 de julio de 2018

EL CASO MOCKUS


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 El caso Mockus refleja la situación de un académico que decide entrar a la política, sin tener los medios económicos para lograrlo. En política si no se tiene la plata para hacerla, tiene que padecerla. Ahora no es como antes, cuando se podía hacer política con un bagaje intelectual y unas condiciones de comunicación que hicieran fácil el acceso a la voluntad popular. El bagaje intelectual es ahora lo de menos para acercarse a la vida pública.

Por eso Mockus se vio ante el fracaso electoral y al contemplar la perspectiva inmediata de  seguir o retirarse, cedió a su impulso de seguir en la contienda política y vinieron los apoyos de gobierno para flotantizarlo, a base de contratos. Con esos contratos encontró la supervivencia pero se llenó de incompatibilidades. Lo llenaron de contratos y él muy solícito, cumplió  con todos los objetivos contemplados en ellos. Pero sin tener en cuenta que estaba cavando su propia sepultura.

Y para colmo de males, el profesor Antanas Mockus se enfermó. La lucha  en esa forma adquirió un perfil dramático, pues además de tener que superar el problema económico, ahora tenía que hacerle frente al de salud. Y optó por seguir adelante. Ya cuando se echa toda la carne al asador no queda intención alguna de volverse atrás. Entonces se va volviendo práctico y empieza a dejar a un lado las arandelas de otro tipo, los conceptos de moralidad y de ética se van borrando del mapa mental y solo aparece el hecho escueto que le garantiza su permanencia en la política.

Pero viene lo peor, que es el cuestionamiento que hace la ciudadanía y la pérdida de las viejas banderas de la honorabilidad. De ahí en adelante la ciudadanía le pasa la cuenta de cobro por la declinación de los ideales que lo proyectaban ante la comunidad y le garantizaban el seguimiento y el ejemplo moralizante.

Ya no puede seguir usufructuando de esa aureola de profeta mayor y de ejemplo para sacar adelante el modelo del político con ideas, pero con principios. La única salida elegante que le queda a Antanas Mockus para seguir actuando en la vida pública, con el prestigio con que ahora tiene, es que renuncie a su curul y reconozca  que se equivocó. Lo contrario, perdería la credibilidad que había conquistado y se convertiría en un político del montón, sin la aureola que ostentaba.

viernes, 29 de junio de 2018

LA INSOPORTABLE GRAVEDAD DEL FUTBOL


POR: RAUL PACHECO BLANCO

 
Empecé a ver el partido de Colombia con Senegal. El futbol que se jugaba no era de los mejores y por lo tanto no había para qué seguir viendo un partido que no prometía nada en cuanto a la calidad el juego.

Pero además, nada bueno auguraba para la suerte de Colombia, porque los africanos siempre estaban disparando sobre la puerta de Colombia y el equipo apenas se defendía de semejante ataque. Y para colmo de males se lesionó James Rodríguez. Entonces decidí dejar de ver el partido y dedicarme a hacer otras cosas, como leer o escribir.

Salí de la casa para mi estudio con el firme propósito de olvidarme del partido y de sustraerme un tanto de la euforia de los hinchas que desde bien temprano se habían  colocado las camisetas de Colombia, desde el papá, pasando por la mamá y los hijos y hasta el perro, porque ahora hay camisetas de la selección para perros.

 Pero apenas daba unos cuantos pasos en la calle comencé a pensar que la cosa era en grande, tan en grande, que no permitía sustraerse a ella. Las las barras formadas en los restaurantes, cafés y tiendas con los televisores a todo volumen, con el expendio de la bebidas embriagantes, los gritos de las muchachas que sobre salen sobre las demás voces, el desespero porque no viene el gol del equipo colombiano, el asedio que seguía contra el pobre equipo colombiano, todo confundido con el sonido de unas cornetas que hicieron su aparición en el mundial de África, van desesperando en tal forma la percepción del futbol, que siendo uno amante llegaba un momento en que era avasallado por el mismo.

Me sentí agredido por el futbol, la cabeza me dolía y cada cornetazo lo recibía como un golpe bajo contra mi sistema nervoso. Iba a leer y no podía, intentaba escribir y tampoco, entretenerme con el computador y al poco tiempo tenía que dejarlo por el estruendo de las voces, la gritería incesante de las niñas que parecían sufrir muendas por parte de sus cónyuges, llenaban la cabeza a tal punto, que no había espacio para que pasara el oxígeno y refrigerara los conductos que permiten la tranquilidad y la lucidez.

Todo estaba perdido. Y para colmo de males el negro Mina metió un gol de cabeza que le dio sentar muy bien a los dueños del Barcelona que ya lo tenían negociado a muy bajo precio, porque no daba rendimiento en el equipo de Messi. Ahí la cosa fue peor, se alborotó el patriotismo, los carros salieron a la calle e hicieron sonar sus pitos hasta el cansancio.

No había remedio, el futbol no tiene escapatoria: o se le ve, con un vaso de cerveza en la mano, con la camiseta de la selección puesta y con el ánimo del hincha más hincha, o tiene que sufrirlo, como me pasó a mí, en aquella tarde en que Colombia se metió en las finales del campeonato de Rusia.

viernes, 22 de junio de 2018

LA HISTORIA POPULISTA

POR: RAUL PACHECO BLANCO

 La historia hasta el momento había sido escrita bajo el punto de vista liberal, conservador, católico, marxista, neutral y ahora Antonio Caballero lo hace bajo una perspectiva populista. Henao y Arrubla, el hermano Justo Ramón, Indalecio Liévano Aguirre, Antonio García, Germán Arciniegas.

¿En qué consiste?. En que la lucha ya no es entre partidos ni entre clases sociales, sino entre pueblo y élites. Por eso escribió La historia de Colombia y sus oligarquías.

Yo no había gozado tanto con la lectura de un  libro, como con este. Es como si se dijera que Caballero se dedicó a personalizar y encontrar en la historia de Colombia, los personajes que figuran en Cien años de Soledad, Y lo hace con una ironía, con una precisión, que a medida que avanza uno en la lectura, como que lo hace con pausa  para no perderse detalle, para soltar la carcajada en el momento preciso y admirarse de la precisión de la prosa.

Y como si fuera poco, los personajes se nos aparecen en dibujos que están llenos de la misma ironía de la prosa, con una deliberada imprecisión en la forma, pero con el sarcasmo a flor de labio. Y qué belleza de edición toda.

Si en la lectura de otros libros uno quiere saber el desenlace, o se cansa y mira a ver cuántas páginas faltan para que termine, en esta uno lo que quiere es demorarse, como lo hace cuando se come un ariquipe o cuando paladea un pastel de gloria. O hace como los niños cuando se come un helado, lo hace con más lentitud con que la cámara de Bergman se regodeaba en sus películas, para que no se le acabe.

En esos primeros capítulos se desata toda la orgía de la incoherencia en que hemos vivido, la falta de consistencia, la incongruencia, la contradicción misma en nuestra historia y en nuestros personajes.

Al pobre san Pedro Claver lo deja en cueros, al decir que era tan insignificante que le tocó o no pudo ser otra cosa que santo.

Yo me reí a carcajadas leyendo esa apreciación. Pero cuando llega al arzobispo Caballero y Góngora entonces si se pone serio y lo critica y alaba pero dentro de un  plano normal, pero a los demás los pone en la sima de la incongruencia, de la inautenticidad.

Y si se prescinde de la ironía se encuentra con la crítica a fondo de todos los hechos y personajes que han constituido  la historia colombiana.

A medida que avanza el tiempo va perdiendo la chispa inicial y queda convertido todo en una crítica, en una  actitud crítica contra todo lo que se mueve, no importa si sea conservadora  o liberal. Pero desde luego se impone la óptica liberal.

Si en su libro dice que Cien Años de Soledad es un  fresco apretado de la historia de Colombia, como lo digo yo al principio, Caballero le pone nombre y apellidos a esos personajes de novela.

La critica se agudiza ya en los capítulos finales donde se le pone acento a la tesis central de la historia que es la interpretación populista de la historia, en donde se acumula  el complejo de culpas de las oligarquías y se saca en limpio la contraparte. Ya la ironía, el desborde de destreza verbal se acaba para mojar la pluma con veneno y poner en el tribunal de acusaciones a presidentes como Samper, quien fue comprado directamente por los narcotraficantes y  permitió su elección, a Pastrana por dejarse engañar de la guerrilla, a Gaviria por traer de los cabellos al neoliberalismo, a Uribe por su fomento del paramilitarismo. Todos ellos son opacados históricamente por los verdaderos forjadores de la época, como lo fueron Tiro Fijo y Pablo Escobar. Empieza uno muriéndose de la risa y termina llorando las desgracias.