viernes, 27 de febrero de 2015

EL EXPRESIDENTE SAMPER SOLUCIONA EL PROBLEMA DE VENEZUELA.


 
POR: RAUL PACHECO BLANCO.

 
Nos alcanzamos a preocupar un tanto con la situación  de Venezuela. Tanta parafernalia  moviéndose a su alrededor nos nublaba la vista. Afortunadamente el expresidente Samper supo poner las cosas en su sitio, en declaraciones para  El Tiempo.  Los medios de comunicación han exagerado la nota al enseñar escenas comunes y corrientes en que un alcalde es trasladado a la cárcel en medio de un  aparato policial  tan  bien equipado como  numeroso que  dice muy bien de su propia organización, además con una orden escrita de captura dada desde el palacio de Miraflores. Sobra advertir que el político Leopoldo López ya está bajo prisión en la cárcel de Campo Verde, bajo los cargos de conspiración y otros delitos más. Medidas todas ellas que han sido tomadas por el presidente Maduro debido a la excesiva oposición que han hecho al gobierno y que a nosotros se nos hace raro, pues aquí el gobierno del presidente Santos ha sido demasiado mangüiancho con la oposición, cuando ha debido encarcelar al expresidente Uribe y sus Joséobdulios pues se sobrepasan en el acento oposicionista, que trata de entorpecer la acción de gobierno. Otros excesos que ha tenido que enfrentar el gobierno de Maduro son los cometidos por la prensa escrita y los canales de televisión, lo cual ha  llevado a tomar medidas correctivas . De ahí que haya tenido que cerrar algunos diarios, o no dejarles importar papel para que no puedan seguir imprimiendo mentiras que desprestigian al régimen y dan una mala idea de los ideales chavistas. Este ha sido el caso del noticiero internacional de RCN, que acostumbrado  a malas prácticas profesionales toleradas por un gobierno pusilánime como el nuestro, quiso hacer lo mismo con el gobierno de Venezuela y no pudo. Para el expresidente Samper las causas de los problemas en Venezuela están en : 1) las injerencias internacionales, 2) la falta de diálogo entre las partes y 3) la situación social y económica suscitada por la baja  del precio del petróleo. No más. Y cuando se le pregunta  sobre la vigencia de la democracia en Venezuela y la falta de una acción por parte de Unasur, contesta : la pregunta está mal planteada, lo que está haciendo  Unasur precisamente  es sostener la vigencia de la institucionalidad  amenazada. Es decir, se trata de una pendejada cuya solución está  a la vuelta de la esquina. Para qué preocuparse, o como decía el presidente López Pumarejo, hay problemas que se solucionan  solos.

jueves, 12 de febrero de 2015

MODELO PARA COPIAR

POR: RAUL  PACHECO  BLANCO.

 Hugo Chávez no se contentó con seguir el modelo ruso, sino que lo copió con  todos sus defectos: por una parte se propuso acabar con la pobreza, pero por otra  quiso también convertirse en potencia mundial.  En el caso ruso en potencia espacial y en el caso venezolano en potencia continental. Y desde luego, la Unión Soviética no pudo con esos dos grandes retos y se vino abajo. Su economía colapsó. En principio la Unión Soviética acabó  con la propiedad privada, nacionalizando todos los medios de producción: industria, agricultura, comercio y servicios pasaron a manos del Estado. El país se industrializó hasta el máximo, en  forma tal, que se habían quemado etapas en el desarrollo económico que otros países habían tardado en hacerlo. Pero como estábamos en la época de la bipolaridad y si una potencia buscaba conquistar el espacio la otra también, en esa  competencia se disparó el gasto público.  Como las fábricas trabajaban con un criterio social y no económico con el tiempo vinieron a quebrar.  Y cuando se dieron cuenta, la Unión Soviética estaba en el aire. De ahí que Gorbachov su  último primer ministro tuviera que renunciar para darle paso a Yeltzin, quien entró a capitalizar la nueva etapa. Pasaron los años y Hugo Chávez quiso copiar el modelo soviético y embarcó  al pueblo venezolano en el experimento del socialismo del siglo XXI. Aprovechó  el momento del desprestigio de los partidos en Venezuela y llegó al gobierno por las vías democráticas. Y ya en el poder, comenzó la tarea de crear la sociedad socialista que había enterrado la Unión Soviética, lo mismo que el modelo cubano. El esquema estaba basado en la fortaleza que le daba  el petróleo, para acabar con la pobreza en su país y dio los primeros pasos con una reforma constitucional que fue la bolivariana de 1999, con la cual saco adelante la ley habilitante. Y cuando quiso ya llegar por medio de la constitución al socialismo, se le atravesó  el pueblo y no le permitió  que tal hecho ocurriera. Pero eso no lo amilanó, pues le quedaba como herramienta legislativa la ley habilitante, con la cual hizo maravillas, pues los decretos ejecutivos se convertían en leyes. Se dio el lujo de hacer una revolución sin necesidad del poder constituyente, porque este ya lo tenía capturado mediante la ley habilitante. Construyó  casas para los más pobres, enderezó  el presupuesto para reducir la pobreza. Pero al mismo tiempo, se dedicó  a regalar o permutar el petróleo, subsidiando a los países de su órbita. De ahí, que ayudara a Cuba para salir del bache en que la dejó  el desplome soviético, lo mismo que a los gobiernos amigos como Argentina, Nicaragua, y los países caribeños, subsidiándoles el  petróleo Pero como todo el modelo se sostenía en los precios del petróleo y éstos se  han venido al suelo, el modelo empieza a hacer agua.

DEL FUTBOL A LA CARRETA


 
POR: RAUL  PACHECO BLANCO.

 
Los jugadores argentinos llegados  en la década de los años cincuenta del siglo pasado se convirtieron en auténticos misioneros del fútbol, pues aquí se jugaba un futbol  estilo Pamplona, con pelotazos al aire, como si se tratara de  una cometa o un volador y sin que tuviera la  finalidad específica de meter  gol. Uno de esos misioneros  fue Juan Pablo Janiot, un mediocampista de contextura fuerte, que se encargaba de parar las ofensivas del equipo contrario o alimentar luego a los delanteros, que eran cinco. Con Peluffo, Bernasconi, De Ambrosio, Di Marco,  Montanini, Sgrimaglia y el uruguayo Abraham González fue le época dorada del Atlético Bucaramanga. En esa época el estadio se llenaba de bote en bote, el entusiasmo prendía en las tribunas. Cosmopolita vendía sus turrones mientras en las emisoras Juan Manuel González y Churio narraban los partidos con un dramatismo especial. Cuando el equipo viajaba a otras ciudades el desplazamiento era masivo, no obstante las tardes malas como en Bogotá cuando Santafé  nos encajó  cinco tantos, luego de que Montanini  había amenazado en la víspera que sus guayos estaban  lo suficientemente cargados de goles. Ese día en Bogotá, mi cuñado Oscar se insoló comprándonos las boletas y nos tocó en una lateral baja con los hinchas del Santafé, que boleaban hueso de pollo y de fritanga en  la medida en que entraban los goles a la portería del Bucaramanga. Pero en todo caso el entusiasmo no faltaba. Montanini  era la bordadora, por el endiablado dribling que tenía como si tuviera una cintura de bailarín. El estar en el área del medio campo Juan Pablo Janiot el equipo se sentía tranquilo, pues era un verdadero portón por donde no entraban ni las tempestades. Cuando dejó  el fútbol se dedicó  con el mismo entusiasmo a su restaurante La Carreta, que marcó  un hito en la gastronomía de la ciudad, porque la gente empezó a acostumbrarse a comer churrasco en lugar de carne oreada, lo mismo que el babe beef en lugar del cabrito y el chimichurri en lugar del ají. Janiot era experto en seleccionar las carnes para poder preparar esas verdaderas joyas de la parrilla, que combinaba con unas lonjas de yuca crocante, envuelto todo aquello en los cuarenta  grados del alcohol que tenía en esa época el aguardiente de la Licorera de Santander. Y además de esto, el  trio Zafiros del maestro Pedro Silva, no se cansaba de cantar Pueblito Viejo, Señora Bucaramanga o si pasas por San Gil.

sábado, 7 de febrero de 2015

LA DOBLE DERROTA DE LA RAZÓN "EUROPEA"


POR: RAÚL PACHECO BLANCO

 En los hornos crematorios de Auschwitz se fue quemando lentamente la razón.

Ahí agonizaba la modernidad que se había dado un largo trazado desde el Renacimiento, pasando por la Ilustración y la Revolución Francesa.  La razón era el ser absoluto, la verdad verdadera fuera de la cual no había salvación.  Todo eso se vino a pique, o como decía Marshall Berman: “Todo lo sólido se desvanece en el aire”.

Europa vivió dos guerras mundiales que la dejaron en rines pero con la ayuda de Estados Unidos, mediante el plan Marshall, tuvo una gran recuperación hasta llegar a recobrar la lucidez y embarcarse luego en la construcción de la nueva Europa, tanto para alcanzar un mayor bienestar, como para afianzar la paz.  Ahí tal vez entraría a figurar el pensamiento de Habermas, quien sostiene  que la modernidad no se ha acabado, que todavía le falta cuajar y su teoría  de la comunicación va en  esa dirección, en la búsqueda de recobrar la razón a través de la comunicación.

Los países europeos empezaron a experimentar un crecimiento que no tenía antecedentes, se creó el euro, las autopistas se abrieron en todos los frentes de la construcción. España anunciaba a todo timbal la superación de la época franquista para instaurar una economía de libertad y bienestar que le  daba a cuanto español tropezase  en el mundo, la oportunidad de lograr  su jubilación.

Lo mismo ocurrió  con Grecia, Francia, Alemania,  Portugal e Italia.

El sueño europeo se había realizado como por ensalmo, pues la clase media  adquirió  además de casa,  otras propiedades y siguió consumiendo sin que se notara un decaimiento en la economía  Los países  llegaron  a sentirse tan prósperos que  tiraban  la casa por la ventana, para luego entrar de lleno en calamidades y por último en la quiebra.

Y vino el efecto dominó  y Grecia, España, Portugal, empezaron  a resentirse de tanto consumismo hasta que la economía explotó.

La señora  Merkel y Alemania, con la experiencia que le daban los años malos de las guerras le decretaron a Europa la austeridad para tratar de salir de la quiebra.  Europa entonces vino a experimentar una nueva derrota de la razón, en este caso de la razón económica. Por eso el Nobel Paul Krugman  expresaba: “En los años que han transcurrido desde que empezó la crisis del euro, la lucidez ha escaseado considerablemente”. Y ahora, Grecia y España tratan  de latinoamericanizarse inspirándose  en el modelo del socialismo del siglo XXI de Chávez.

viernes, 30 de enero de 2015

EL PROCESO DE PAZ


POR: RAUL  PACHECO  BLANCO.

El proceso de paz tiene un  argumento de peso  para salir adelante : las dos partes lo necesitan. La  guerrilla para convertirse en partido, lavar su dinero , y llegar por esa via al poder, ya  que no ha  podido hacerlo por las armas. Y el presidente Santos  para  consolidar  las dinastías tradicionales en el poder .Es decir, como  señalaba Iván el Terrible : mi primo y  yo estamos de acuerdo, ambos queremos Paris. Bajo el  punto de  vista de la guerrilla , llevan cincuenta años buscando el poder y no lo han logrado, cuando la mayoría de los grupos guerrilleros  coronaron, como fue el caso de Uruguay con Mojica, Nicaragua con los sandinistas y el Salvador, además del ejemplo clásico de la revolución cubana. De ahí que Raúl Castro se ofrezca como anfitrión  de las conversaciones, porque está  seguro  que es mejor negocio jugar por el poder desde  un partido político a hacerlo mediante los fusiles. Y bajo el punto de vista del presidente Santos, necesita una vez más  coger el toro por los cuernos. Como tradicionalmente lo ha hecho el  aparato dinástico que nos gobierna desde las épocas de la Independencia.

En el siglo XX López Pumarejo absorbió el socialismo y enervó los efectos de la revolución  que pudo haberse dado dentro del ciclo revolucionario desatado por la revolución rusa. Y luego despacharon por la vía rápida a Gaitán.  Las dinastías se van formando en la medida en que coronan con la presidencia. Pero el éxito del sistema ha estado en que  las diferentes dinastías  han colaborado para absorber también las nuevas fuerzas que se expresan alrededor de nuevas figuras o de nuevas familias. Esto a pesar de las diferencias entre los partidos  que fueron zanjadas durante el periodo del Frente Nacional y que aportó precisamente la salvaguardia del sistema de dinastías. De ahí que Juan Manuel Santos debe preservar el turno presidencial para una de las dinastías más prestantes como es la de los Lleras.  El éxito de esta movida está enlazado  al éxito del proceso de paz, porque Santos se haría al prestigio  necesario  para seguir mandando  la parada. Los nuevos apellidos no son conscientes de la necesidad de transar para sobrevivir y, de ahí que Alvaro Uribe la  rechace.  La guerrilla bien puede ver que su viejo discurso ya no funciona  y que  basta  mirar  el entorno para darse cuenta de que ya no funciona  si nos atenemos a las angustias que pasan  tanto Cuba como Venezuela.

viernes, 23 de enero de 2015

"DON PELIGROSITO"


POR: RAUL PACHECO BLANCO

Así le decía Popeye a Pablo Escobar.

Algo que le hubiera costado la vida a otra persona que fuera de menos confianza.  Esto cuenta Juan Pablo Escobar en su libro sobre su padre.

Difícil la tarea de un hijo para escribir  sobre  un padre como lo fue el narcotraficante para tratar de salvar algo en el naufragio en que se convirtió su vida. Entre las cosas que más llaman la atención  está  la debilidad del estado que vivió las verdes y las maduras para tratar de acabar con un bandido que tuvo la audacia  de declararle la guerra a un estado  y ponerlo en  tales aprietos que no fue capaz de enfrentarlo solo, sino que tuvo que buscar la ayuda de fuerzas ilegales para poder  vencerlo, como lo fueron el cartel de Cali y los paramilitares en cabeza de los hermanos Castaño. Esa falta de estado lo  corroboran  personas como James  Robinson, uno de los  autores  del libro “Por qué fracasan  los países”, quien sostiene que políticas como la de la restauración de tierras no prospera  porque no existe el estado real que se necesita para lograr un objetivo de estos.

Otra afrenta que se vivió  por  la falta de estado, fue la burla cometida por  Pablo Escobar  cuando se entregó pero montó todo un bunker en la catedral, en donde no mandaba el estado, sino él con  sus hombres. A tal punto que se fugó cuando le dio la gana mientras el presidente de turno  se convirtió en un Rey de burlas y Pablo Escobar  en un verdadero estado con soberanía y todo.

Otro de los aspectos que llaman la  atención es la deslealtad dentro de la misma familia Escobar, pues se traicionaban  entre si y se hacían toda clase de jugadas de mala ley sin que se les diera nada.

También queda clara  la ayuda de personajes como el general Noriega de Panamá, quien terminó  juzgado  por la justicia norteamericana, lo mismo que la mano que le  dio en un momento dado el  presidente Ortega de Nicaragua al narcotráfico.

Así como la financiación  de campañas presidenciales como las de Lopez  Michelsen y Belisario Betancur.  Igualmente salpica a Carlos Lemos Simmons , quien terminó   su carrera política poniéndose a la orden  del cartel de Medellín.

Cuando se vio perdido el capo intentó  convertirse  en guerrillero y negociar la comandancia de un grupo guerrillero.

Y termina el libro Juan Pablo Escobar, agradeciéndole a su padre el haberle mostrado  el camino que no debía  recorrer.

 

viernes, 16 de enero de 2015

EL RESPETO


POR:  RAUL   PACHECO  BLANCO.

Los derechos no son absolutos. Ni los caricaturistas unos dioses que no tienen límites. Los derechos van hasta donde se encuentra con el derecho de los demás : en  el caso de las caricaturas de Mahoma la libertad va hasta donde afecte los valores de los musulmanes, porque de lo contrario se da pie a que los terroristas intervengan, lo cual es un pésimo negocio.

Y quienes no tienen  una fe religiosa se amparan en ella para denigrar de los demás. Pero ese motivo no da derecho para ejercer algo que va contra lo más preciado de la persona humana. Y si la libertad es también uno de los valores supremos del hombre, está condicionada por la vida en sociedad, por el respeto al otro. Solo quienes no ven al “otro” pueden alegar que primero que todo está su libertad de expresarse.

El ámbito religioso ya es otra cosa, así el estado  sea laico. La laicidad no se da para ofender valores religiosos.

Más cuando se debe contemplar la posición en que se encuentran los extremistas de todas las tendencias, que no conciben reacción distinta a la violencia para contrarrestar una acción que les disgusta. Eso en el caso en que se quiera preservar  la paz, porque si lo que se quiere es ir a la guerra, pues la cosa es  a otro precio.

Afortunadamente para el futuro de la humanidad ha quedado muy claro que una cosa son los extremistas musulmanes y otra los verdaderos musulmanes, los que viven la fe en Mahoma y adquieren por esa virtud el orden que lleva implícito el Corán, en donde la confraternidad, el amor por la humanidad y todos esos valores se resaltan.

Así  como en el cristianismo contemplamos también la aparición de halcones en donde los templarios y los cruzados de todos los tiempos han hecho de la suyas, también ese mismo  fenómeno se opera en el Islam. Pero hay que escuchar a los verdaderos pastores de ese credo para darse cuenta que fenómenos como el de la muerte de los caricaturistas franceses son simples desviaciones y obra de fanáticos elementales que no tienen una real estructura religiosa. Pero no hay que torearlos. Es un pésimo negocio, repetimos.