jueves, 10 de abril de 2008

GAITAN 2008

Por: Raúl Pacheco Blanco


En la hipótesis de que estuviera vivo Jorge Eliécer Gaitán, ¿estaría alineado con Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales?. De pronto no. A Gaitán se ha tratado de satanizar. Porque iba a realizar la revolución socialista en Colombia y por eso la oligarquía lo eliminó. Pero si miramos el programa que hizo aprobar Gaitán en 1947 como plataforma para su campaña presidencial y su consiguiente presidencia, nos encontraremos con algunas sorpresas. Lo más avanzado de su programa estaba en “hacer efectiva la democracia librándola del dominio de los grupos pentocráticos”, en luchar contra políticas fascistas y falangistas, adoptar un sistema cualitativo en los impuestos, elección popular de alcaldes y gobernadores, el estado debe compensar la deficiencia de los económicamente débiles en busca de una equitativa armonía social, nacionalización de los servicios públicos fundamentales, participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas, seguro social obligatorio. Así que no encontramos ese socialismo por parte alguna, porque no planteaba por ejemplo, la nacionalización de los medios de producción . En cambio el programa enfatizaba en la “solidaridad de Colombia con los Estados Unidos, en la defensa conjunta de la estructura republicana y democrática, el intercambio comercial, la no intervención en la determinación de las políticas internas.
Es decir aplicar la política del “Buen Vecino”. (Gerardo Molina, las ideas liberales en Colombia, Tercer Mundo, pags 191, siguientes).
Lo que si sucedió en el liberalismo con la muerte de Gaitan, fue la corrida dek liberalismo hacia la derecha , a través de los Lleras, Turbay, Barco, Gaviria y Samper.
A partir de ahí, el liberalismo perdió su vocación de izquierda.
Por lo que vemos, Gaitán no hubiera hecho la revolución, pero si implicaba un paso adelante en la democratización de Colombia y en darle un impulso a la cuestión social, pero sin llegar al socialismo.
Gaitan además, era un liberal, en toda la extensión de la palabra muy casado con la defensa de las libertades, sobre todo ante el estado, quitándole cualquier connotación de autoritarismo, que es el que le sobra a Chavéz, quien no es liberal y demócrata únicamente en el aspecto social.
No hay que olvidar que Gaitan volvió al redil liberal, luego de intentar hacer una política independiente, pero cuando volvió , se convirtió en un soldado de la causa liberal.
En él se unían lo liberal y lo democrático.
Para Chavez, Correa y Morales en cambio , lo importante es el socialismo y no la democracia y, menos, el liberalismo.

viernes, 4 de abril de 2008

LA DECADENCIA DE OCCIDENTE

POR: RAUL PACHECO BLANCO

Oswaldo Spengler hablaba de la decadencia de Occidente en los años veinte del siglo pasado, basado en su célebre teoría sobre las culturas como organismos biológicos, sujetos a un nacimiento, a un desarrollo, a una vejez y a una muerte. Y precisamente detectaba signos de recalentamiento de la cultura occidental, que amenazaba con hacer agua. Pero era un periodo de entreguerras y en medio de esa desolación se prestaba para hacer balances pesimistas. Ortega y Gasset por su parte , intuía el fenómeno por la pérdida de influencia de Europa ante la emergente Estados Unidos y, precisaba que de no unirse en un solo bloque europeo, nada tenia que hacer ante el nuevo fenómeno de la política internacional. Para los europeos, el occidente son ellos. Bajo ésta óptica analizaba Ortega, aunque él terciara un tanto hacia el fenómeno del poder. Luego vino la crisis del 29 y se asimiló la crisis del sistema capitalista como si fuera la debacle de la cultura occidental, como lo veían desde la órbita rusa que en ese momento se alineaban en sistema diferente y desde luego, por los demás países asiáticos. Y en un proceso lento pero sostenido, se fue creando la Unión Europea para sortear fenómenos como los analizados por Ortega y Gasset, en la búsqueda de un equilibrio de poder ante el avasallante de Estados Unidos y también como rescate de valores de la cultura occidental. Con el hundimiento de la Unión Soviética, se quedó occidente como dueño de la plaza y se afianzaron los valores que en el fondo son de una cultura cristiana, que informa tanto a Estados Unidos como Europa. Pero ahora nos encontramos ante una perspectiva diferente, porque la economía de Estados Unidos ha entrado de nuevo en crisis, repitiendo el fenómeno del 29, aunque sorteado, me imagino yo, con más éxito ahora, por la experiencia anterior. El dólar, la moneda dominante ha perdido valor y ya el euro y otras monedas atraen mayor interés como reservas en moneda. Sin embargo, esto no es lo más preocupante, bajo el punto de vista occidental, porque crisis ha habido, sustitución de potencias se han operado en multitud de oportunidades, cuando Alemania, Italia y Japón jugaron en llave para imponer un sistema diferente, por ejemplo. Al fin y al cabo tanto el capitalismo como el comunismo son fruto de la cultura occidental, igual que el fascismo y la democracia.
Así se hubiera impuesto el fascismo o el comunismo, ambos eran fruto de occidente. Ahora en cambio vemos el reto de otra cultura emergente, con valores diferentes, encarnados en China y la India, que ya no representan una cultura de origen cristiano y occidental, sino oriental. El sistema económico está siendo invadido por la fortaleza de unos mercados tan amplios como los chinos e hindúes, que producen una revolución en cuanto a abaratamiento de costos y dirigen su orientación a incorporar al mercado a los pobres, con tanto éxito, que se expande la experiencia por el resto del mundo. Ponen en aprietos a la industria de Estados Unidos, que no tiene otra salida que la de ir a buscar mano de obra barata en el exterior para poder competir. Bajo el punto de vista cultural, se ha venido hablando del paso de la modernidad, tenida como fenómeno típico occidental, con su racionalismo dominante, a la posmodernidad que implica nuevos valores y sobre todo, quiebra de los dominantes. Una vuelta al espiritualismo y a la religiosidad, que es mejor (o peor?) encarnado por la cultura oriental, que participa de una concepción más mágica que racionalista de las cosas. El racionalismo, como expresión del pensamiento occidental se quebró con el magnicidio de los judios, adelantado por un pueblo que es expresión genuina de occidente. Samuel Huntington plantea el choque de las civilizaciones, representadas por la occidental y la oriental, o bajo el punto de vista religioso, entre el islamismo y el cristianismo. Para él, la civilización occidental se ha basado en el legado clásico, el catolicismo y el protestantismo, las lenguas europeas, la separación de la autoridad espiritual y temporal, el imperio de la ley, el pluralismo, los cuerpos representantativos y el individualismo (El choque de civilizaciones, Paidos, 1997, pgs. 81,82,83 ) .
Y estos valores no son contemplados en igual forma por los países orientales y concretamente por el islamismo. Se cuestiona el origen cultural clásico, la religión ya no es la cristiana sino la islámica, la separación de los poderes espiritual y temporal no rige, porque prima el ayatolaje, el imperio de la ley tampoco y el individualismo se considera la mayor peste para la humanidad.
Así que los valores son diferentes.
En Occidente se acuñan denominaciones despectivas, como el islofascismo, para darle una connotación peligrosa, en lugar de estudiar con mayor detenimiento esa manera de concebir el mundo.
Y a todo esto se agrega, que de acuerdo con las estadísticas más actualizadas, la religión dominante ya no es la cristiana, englobando catolicismo y protestantismo, sino el islamismo.
El idioma que se considera imprescindible en el inmediato futuro es el chino o mandarin, mientras el ingles se repliega y ya el idioma francés, dominante en algunas épocas, es una lengua muerta fuera de Francia.
Así que no se trata ya de una simple crisis, sino del paso de una civilización a otra.

sábado, 29 de marzo de 2008

Estados fallidos y estados ilustrados

POR: RAUL PACHECO BLANCO

Zagrebelsky nos ha planteado el caso del derecho en una sociedad pluralista que debe acomodarse a situaciones de tiempo, modo y lugar y no convertirse en una pieza inerte, como para que trabajen sobre él los arqueólogos.
A eso lo llama el derecho dúctil.
Pero en el caso de los Estados Unidos su derecho se ha convertido en un derecho blando, porque lo penetran los objetivos políticos que se busquen en un momento dado y no el texto mismo porque su dureza no llega a tanto .
En primer lugar el derecho internacional les resbala, porque no atienden sus contenidos si están en contra de conveniencias políticas suyas.
La no intervención, por ejemplo, para proteger el territorio de violaciones por parte de otro estado, no es contemplado porque se parte de la base de que el derecho interno prima sobre el internacional y deja a los pequeños países para que le acepten entre si, pero sin relevancia alguna con el suyo .
Para los Estados Unidos es legal y legitima la ocupación de un país o la guerra contra él, si sus intereses así lo determinan.
Ahí está el caso de Irak, el más reciente.
Si Estados Unidos necesita ocupar un territorio porque los puede abastecer de petróleo, lo hace sin ningún sonrojo jurídico. Ahí su derecho interno es duro y el internacional blando.
Y se da el lujo de establecer categorías entre los estados, clasificándolos como “estados fallidos”, a aquellos que no pueden ofrecer seguridad a su población y “estados ilustrados “ los que pueden acudir a la fuerza para defender su seguridad, como es el caso de Estados Unidos.
Y de acuerdo con Clinton, estados terroristas o estados canallas.
Los estados ilustrados pueden valerse de la “legitima defensa anticípatoria” `para destruir o salvar según su manera de ver y entender las cosas, a los estados fallidos, terroristas o canallas.
Su derecho pues no es el resultado de la equidad, de la justicia, sino de los intereses políticos que muevan al estado norteamericano, y no a la sociedad americana. Y no con relación a su organización interna, sino en su relacion con otros paises.
Poco a poco se irá acercando a concepciones como las de la Alemania de entreguerras, como la pureza de raza para justificar su poder de ordenar el mundo, de acuerdo con sus ideas.
Y ahora el combate no es contra el comunismo, sino contra el “islofascismo”, que es la mayor amenaza que se cierne ya no contra los Estados Unidos, sino contra la civilización occidental.
Este es el tema del libro “Estados fallidos” de Noam Chomsky entorno al abuso del poder y el ataque a la democracia, que cuestiona seriamente la concepción de su derecho al convertirse en perrito faldero de su política y no dejarle espacio alguno para moverse .

viernes, 28 de marzo de 2008

CARLA, SOFIA Y AMPARO

POR: RAUL PACHECO BLANCO

Ahora se ven bien claras las intenciones de Nicolás Sarkosy de embarcarse en la aventura de sus romance con Carla Bruni, para exhibirla junto a él, formando pareja, repitiendo las experiencias de los Kennedy y de los Clinton, a quienes les fue bien. La acaba de llevar a Londres, como una joya de cancillería, con su figura estilizada, más francesa que italiana y deslumbrando a todo el mundo, empezando por la reina quien se veía como un remedo de la época victoriana, con un sombrero que le sobraba ante la boina apenas tocada de Carla y su estatura de modelo, cultivada en gimnasios y no en ejercicios palaciegos. Pero le debió pesar a Sarkosy, en lo más profundo de su ego francés, que supera con creces al argentino, al ver a Carla moviéndose en el escenario con más soltura que él y, sobre todo, opacándolo. Ahí debío morderse los labios. En medio de todo Sarkosy se debió sentir más heredero de los Capetos que de los Miterrand y los de Gaulle, exponiendo ante la realeza inglesa los argumentos sólidos de Carla, que encarna una especie de emperatriz moderna, aligerada de ropas, pero más estilizada que las señoras de los monarcas absolutos. Al mismo tiempo que ella deslumbraba en Londres aparecieron en Paris, los desnudos de Carla, en donde le quita méritos a la maja vestida, porque el seno, si bien erecto y quinceañero, hace olvidar a la espléndida belleza de Sofía Loren, con sus pechos napolitanos exuberantes y sus amplias caderas que se mecían en las playas del Mediterráneo en los años 60. Y no tiene caso con Amparo Grisales, bien cultivada de arriba abajo, con espléndidas salidas a mar abierto, que dejan la certidumbre de la decadencia del imperio romano en materia de salidas y balcones mórbidos, ante la regia presencia de montaña andina de Amparo Grisales. Pero en cambio lo que no perece y queda intacto, antes realzada, es la elegancia de las viejas cepas, que envuelve tanto la silueta como los desplazamientos de Carla en los escenarios internacionales. Ahí si no hay nada qué hacer. Y Sofía y Amparo se quedan a la zaga de Carla que se desliza como una danzarina en el hielo, opacando todo lo que se le ponga por delante. En París ya cada quien tiene en su casa el desnudo de Carla, privilegio que no se lo dan otros países, de admirar el cuerpo desnudo de su primera dama. Queda en cambio la sensación de que la primera dama de Francia se ve mucho mejor vestida, que desnuda, porque viene a reflejar más bien las épocas de la posguerra europea, cuando tallaba más el hambre que el gimnasio. Y el rostro es tan bello que no necesita vestirlo.

viernes, 14 de marzo de 2008

Señor, es una revolución .

POR: RAUL PACHECO BLANCO

Cuando Luis XVI trataba de formarse una idea de lo que estaba sucediendo , le dijo a uno de sus subalternos: hay que parar esta rebelión y el subalterno le contesto: Señor, no es una rebelión, es una revolución.
Esto mismo ocurre con la actual situación de Latinoamérica y luego de las escaramuzas vividas con los vecinos Ecuador y Venezuela. La paz no esta asegurada.
Muy claro lo ve Openhaimer desde Miami; analizando lo que acaba de ocurrir y lo que sigue: la confrontación.. Porque ya no se trata de problemas de limites, de aguas marinas y submarinas, sino de ideología.
Latinoamérica se encontró de pronto con un coronel que dio un golpe de estado fallido y luego se hace elegir democráticamente. Pero una vez hecho esto, no sigue la línea de la mayoría de los países del hemisferio, sino que mira hacia Cuba y se ve en su espejo para hacer de la revolución su punto de llegada .
Apenas se acaban de destapar las cartas y vemos la coincidencia de aparecer otro actor en el escenario que lleva el mismo parlamento, como es el caso del Ecuador, da para pensar que el socialismo si murió en Europa y no se dió en Estados Unidos, en Latinoamérica si se va a dar.
Esta ya es una empresa armada entre socios de la misma cuerda, que no solamente contempla a Venezuela y Ecuador, sino también a Bolivia, con una Meca en la Cuba de Fidel y Raúl.
Las pruebas que se encontraron en el computador de Raúl Reyes, aportan un nuevo elemento, no insospechado pero sí negado, de la vinculación de los gobiernos de Chávez y Correa con las Farc. Es el bloque bolivariano al cual solamente le quedaría faltando Perú.
Existe entre todos una identidad ideológica: nacionalización de empresas, para ir paulatinamente liquidando la propiedad privada, , gobierno autoritario en trance había el totalitarismo , eliminación de la separación de los poderes públicos , creación de un partido único, en la medida en que se vaya dando la evolución política y dejando el estorbo de los actuales partidos.
Si analistas como Álvaro Gómez señalaban que en Latinoamérica no se ha dado la revolución, ahora se puede contemplar esa posibilidad.
Porque en realidad, las revoluciones europeas las absorbimos mediante mecanismos que aligeraron su choque.
La revolución inglesa del siglo XVII, aquí la convertimos en una independencia, donde el liberalismo llegó como doctrina dominante y formó la generación libertadora. Y no obstante seguir las huellas de la revolución francesa, esta generación no produjo la inserción de la democracia a su cultura política, que solo vino a darse con la generación radical.
Los radicales fueron, de pronto en una forma tardía los catalizadores de la democracia., pues Bolívar y Santander no pasaron del liberalismo.
Esa inserción de la democracia tal vez fue la época más dramática que se ha vivido y la que más se parece a una revolución, porque implicaba ya un corte de cuentas con el dominio de la Iglesia Católica y con el debilitamiento de los poderes del estado para dejarle el camino libre a la sociedad, mediante la empresa privada y el pluralismo político.
Pero tampoco hubo un cambio de estructuras. Se asimilaron las revoluciones norteamericanas y francesas, pero más que todo en lo que tiene que ver con la democracia. Y faltaba la última, la revolución bolchevique que abarcaba más ámbitos, más estructuras, porque la mayor expresión de la modernidad, creo yo, sea el comunismo . Se vinieron al suelo clases sociales, partidos políticos, propiedad privada, libertades públicas. Y la influencia de semejante impacto lo vinimos a sentir en forma por demás atenuada, en 1936 cuando Alfonso López impuso la revolución en marcha.
Pero la revolución socialista propiamente dicha la soslayamos, la convertimos en reforma y si bien es cierto la Iglesia y el partido conservador pusieron el grito en el cielo, no pasó de ser un ingenioso expediente para no dejar circular la verdadera revolución.
Esa es la verdad. Y en el resto de Latinoamérica sucedió lo propio Perón maquilló la lucha social, Haya de la Torre abrió expectativas, los militares trancaron duro en la época de los 50 y Chile aportó a Pinochet para no dejar entrar la revolución.
Así que la lucha ha sido fuerte par evitar ese experimento, contando con la presencia permanente de los Estados Unidos que se convirtieron en la contra parte beligerante de ese sistema.
Y lo grave es que ni el liberalismo, ni el capitalismo, ni el neoliberalismo han logrado tallar la alternativa.
Un continente así, se encuentra como caldo de cultivo servido, para que lo paladee la revolución de Chávez, de Correa y de Evo Morales, siguiendo el modelo de Castro.
De nada valen los argumentos que en este caso, es la experiencia, del fracaso del modelo socialista en el mundo, porque hasta los viejos personeros como la China, se han inventado otro cuento.

jueves, 13 de marzo de 2008

LA REBELIÓN COMUNERA

Por: Raúl Pacheco Blanco.

En la rebelión comunera falló la clase dirigente. Fallaron también las alianzas episódicas de clase en el juego entre plebeyos y nobles y de todo eso se aprovechó el gobierno español para enfrentar su primer reto serio en siglos de dominación. La plebe obligó a los nobles a que la acompañara en una aventura incierta. Escogieron a Berbeo y él se aprovechó de la circunstancias, porque realizó un doble juego al mismo tiempo: aceptaba ser el jefe supremo de la insurrección pero iba ante el notario para extender su exclamación, “temeroso de recibir la muerte con su familia, violentados por la plebe y sin caer en la fea nota de traidor al Rey”. Borraba así con el codo lo que hacia con la mano. Y los demás capitanes comuneros hicieron lo mismo, curándose en salud de lo que pudiera suceder. Los aliados nobles de Santafe encabezados por Lozano de Peralta hicieron lo propio. Cuando éste se hallaba en malos términos con la corona española, porque estaba cobrando mas de la cuenta en su monopolio de carnes, alentó a la provincia para que se insolentara y luego cuando vió la cosa difícil, pagó de su propio peculio, armas y tropas para defender la capital del asedio de los Comuneros. El jefe de los indios, don Ambrosio Pisco, se unió a los Comuneros para sacar ventajas en sus negocios y hacerse proclamar como rey de los indígenas, creyendose un Tupac Amaru, para luego claudicar y ofrecerse para detener a los Comuneros cuando planeaban ir hasta Santafe una vez reunidos en Zipaquirá. Berbeo vio también la oportunidad de asegurar lo que siempre había soñado, y la tiró de dos cabezas, realizando el juego sinuoso en que se envolvió, para ser el corregidor del Socorro. El arzobispo Caballero y Góngora a su vez se ofreció de mediador y gracias a sus buenos oficios, logro engañar a los Comuneros en convenios santificados por el rito, para luego lavarse las manos como cualquier Pilatos y hacer méritos ante Carlos III, el pregonero del iluminismo y el perseguidor de los jesuitas de España. José Antonio Galán se bajó de su estatua y en lugar de apresar al Visitador Gutiérrez de Piñeres, como fue la orden recibida de Berbeo y el Común, le envió una carta para que se perdiera por “una montaña bajo tierra, “ sin que lo sienta la tropa y a mí no me sobrevenga nada”, para ponerse a tono con los demás capitanes en su exclamación. Y Salvador Plata se ofreció a capturar a Galán, cuando este pobre hombre ya se hallaba perdido, financiando de su propio bolsillo la operación. Y Berbeo coronó su empresa porque llegó al cargo con el cual habia soñado toda la vida, para saldar sus deudas de juego. Ahí la única que se salvó fue Manuela Beltrán. Y eso porque no volvió a actuar más.

viernes, 7 de marzo de 2008

¿HACIA DONDE VAMOS?

Por: Raúl Pacheco Blanco

¿Debe pasar Latinoamérica por un período de guerras al estilo europeo, antes de llegar a su unificación?. Europa tuvo que resistir el embate de los imperialismos fascistas y comunistas, vivir la experiencia en pellejo propio y llegar al pleno convencimiento de su fracaso. A partir de ahí se reconstruyeron, inventaron el estado social de derecho y sobre esas bases estructuraron un modelo de sociedad más equilibrado. Hecho esto, constituyeron la Unión Europea, con intensos tropiezos por la insolidaridad de Inglaterra, la complejidad de Francia y la resistencia de los últimos nacionalismos. Ahora enfrenta el reto de Turquía que abarca más universo.
Latinoamérica ha contemplado en su evolución la falta de solidaridad y la endogamia de sus caudillismos que por diferentes épocas ha encerrado a los países en sí mismos. Y ha sido el continente de la paradoja. Dígalo sino el caso del coronel Hugo Chávez, quien se dice adalid de la unidad latinoamericana, cuando lo que ha hecho es tratar de dividirla, de crear conflictos y asumir una posición imperialista envuelta en el rechazo a los imperialismos. Y lo más grave es que hemos tratado de seguir las etapas que Europa ha transitado, tratando de adoptar y adaptar sus modelos. Somos herederos de su liberalismo, de su democratismo, de su socialismo y de su neoliberalismo, además de su fascismo. Getulio Vargas en el Brasil quiso adaptar el fascismo, Perón y Jorge Eliécer Gaitán, revolvieron el fascismo con el socialismo, Haya de la Torre en el Perú también estructuró su APRA con bases socialistas y nuestros partidos políticos evolucionaron al ritmo europeo. Pero no les copiamos el modelo de las confrontaciones entre los países, que aquí han sido excepcionales: roces en el cono sur, o en los países andinos por cuestiones de linderos, pero no nos habíamos envuelto en la disputa ideológica que llevó a la guerra fría, entre socialismo y capitalismo, o a las guerras mundiales, la última de las cuales tuvo su connotación ideológica, cuando Hitler y Mussolini quisieron imponer el fascismo. Ahora el coronel Chávez, engloba dos concepciones europeas: el fascismo y el socialismo, para tomarlo como base de una Latinoamérica que debe seguir la experiencia, ya no de la revolución fascista sola sino también de la socialista, cuando ambas fracasaron en Europa. Y se va lanza en ristre contra la armonía bolivariana que nos enseñó Bolívar, tratando de romper nuevamente, como lo hicieron Páez en Venezuela y Florez en el Ecuador, para acabar con la Gran Colombia, el sueño del Libertador.